El bloqueo de Ormuz acelera el agotamiento de las existencias mundiales de petróleo

EL País
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Irán, mural del bloqueo en ormuz

La Agencia Internacional de la Energía calcula que se han drenado 410 millones de barriles desde el inicio de la guerra y que el colchón de reservas se está agotando “rápidamente”

Los almacenes mundiales de petróleo se están vaciando. El bloqueo del estrecho de Ormuz y la falta de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán para poner punto y final a la guerra en Oriente Próximo están drenando los inventarios de crudo. Según el último informe de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) las existencias de petróleo se han reducido en 410 millones entre finales de febrero y julio, lo que supone el 5% respecto a los niveles previos a la guerra, y lo mismo que vaciar 2,7 millones de barriles al día. Se trata de la primera vez que los inventarios de crudo caen por debajo de 7.900 millones de barriles desde abril de 2025. “Los colchones que estaban disponibles se están agotando rápidamente”, advierte el organismo.

Los datos reflejan que los países del Golfo están produciendo más petróleo, pero no basta para reponer las existencias y, además, buena parte del crudo no consigue salir de la región. En julio, la producción aumentó en 2,5 millones de barriles diarios, pero seguía muy por debajo de los niveles anteriores a la guerra. A su vez, las exportaciones cayeron con fuerza por las dificultades para atravesar el estrecho de Ormuz. Los envíos, que llegaron a rondar los 20 millones de barriles diarios a comienzos de julio, se redujeron hasta unos 12 millones a finales de mes. Ese atasco en una de las principales arterias petroleras del mundo es el que está obligando al mercado a tirar cada vez más del petróleo almacenado.

De hecho, la AIE advierte de que la tensión también empieza a trasladarse a las reservas estratégicas. Se trata de almacenes de crudo que tienen todos los países miembros de la AIE. Se diseñaron como un colchón para proteger las economías frente a interrupciones graves del suministro, y evitar que una crisis internacional paralice el funcionamiento del transporte, la industria y la generación energética. Están diseñados para garantizar que los países cuenten con al menos 90 días de importaciones netas de crudo. Desde el inicio del conflicto, los miembros han liberado 300 de los 400 millones de barriles comprometidos para paliar la escasez de petróleo. La AIE siempre ha insistido en que se trata de una medida temporal para amortiguar precios y permitir reorganizar la logística de abastecimiento, pero no puede sustituir el suministro de forma prolongada. El problema es que, mientras Ormuz siga sin recuperar el tránsito marítimo normal, el mercado continuará recurriendo a estas reservas para cubrir parte del vacío que deja en el mercado.

El organismo detalla que la escasez de petróleo ya es patente en algunos centros de productos refinados. Uno de los grandes problemas de la falta de disponibilidad de crudo no es tanto el petróleo en sí, como los productos derivados, como gasóleo, gasolina o queroseno, que son los que realmente se utilizan en la industria. Más allá del tiempo necesario para contar con la disponibilidad de crudo, se necesita margen para refinarlo y producir estos combustibles. En ese sentido, la AIE señala que la crisis de Ormuz es ya la mayor interrupción del suministro mundial de petróleo registrada y que ha puesto en evidencia las vulnerabilidades de los países importadores.

La situación ha llevado a 12 países a estudiar una ampliación de su capacidad de almacenamiento o nuevas reservas estratégicas. Cada país miembro de la AIE mantiene reservas estratégicas propias según sus necesidades y capacidad. Según los últimos datos, actualizados a mayo de 2026, España cuenta con reservas para resistir 112 días.

De cara a los próximos meses, el organismo parte de un escenario de desescalada en el que los flujos de crudo se recuperen paulatinamente. De cumplirse ese escenario, el mercado volvería a una situación de superávit en el último tramo de 2026, y en 2027 se produciría un exceso de oferta que permitiría a los países reconstruir sus reservas de crudo. No obstante, no deja de ser una hipótesis. La propia AIE advierte de que, si la producción en el Golfo permanece en los niveles actuales, el mercado perdería otros 610 millones de suministro previstos hasta finales de año.


"La realidad no ha desaparecido, se ha convertido en un reflejo"

Jianwei Xun
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