Por qué se desploma el software en Wall Street, según The Economist

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El freno en el crecimiento de los ingresos y los temores por la IA golpearon a las principales empresas del sector. Un análisis del semanario británico advierte que los inversores podrían estar leyendo mal el escenario.

No es la mejor época en Wall Street para las empresas de software: el 29 de enero, luego de las advertencias de desaceleración, las acciones de SAP, ServiceNow, Salesforce y Workday se desplomaron con fuerza, en una reacción de los inversores al menor crecimiento del sector y a los temores sobre el impacto de la inteligencia artificial en el negocio, según analizó The Economist.

El episodio se desencadenó cuando SAP, cuyas aplicaciones se utilizan para gestionar desde inventarios hasta nóminas, afirmó en una llamada de resultados que esperaba una “ligera desaceleración” de su negocio de software en la nube en 2026. Ese anuncio bastó para que su acción cayera un 15%, mientras que ServiceNow retrocedió un 13%, pese a haber superado las expectativas de ingresos trimestrales.

En el artículo de The Economist señalaron que la corrección bursátil se extendió incluso a empresas que no habían comunicado novedades. Salesforce perdió un 7% y Workday un 8%, en una señal de nerviosismo generalizado. La reacción del mercado refleja un temor más amplio sobre el futuro de la industria del software en la era de la inteligencia artificial.

Motivos detrás de la desaceleración

Más allá de la volatilidad financiera, el semanario británico sostiene que la principal causa de la desaceleración de los ingresos es macroeconómica. Durante la pandemia, el gasto empresarial en software se disparó, impulsado por tasas de interés bajas, endeudamiento barato y la necesidad de acelerar la digitalización.

Ese impulso se revirtió tras la crisis sanitaria. Con tasas más altas y mayor incertidumbre, las empresas recortaron inversiones. Datos oficiales citados por The Economist muestran que el crecimiento anual de la inversión empresarial en software en Estados Unidos cayó del 12% en 2021-2022 y al 8% en 2024.

En ese contexto, algunos inversores temen que la inteligencia artificial provoque una disrupción adicional. Una de las preocupaciones es que herramientas como Claude Code o Codex permitan a las empresas desarrollar internamente software que antes compraban a terceros, reduciendo la demanda de productos especializados.

Sin embargo, el análisis de The Economist matiza ese diagnóstico. Para la mayoría de las compañías, desarrollar software sigue siendo una actividad secundaria. De hecho, la proporción de inversión en software realizada “puertas adentro” se redujo a la mitad desde mediados de los años noventa, y hoy las grandes empresas suelen pagar suscripciones a cientos de programas externos.

Cuáles son los costos y las ventajas

El artículo también cuestiona la idea de que la IA vaya a abaratar indefinidamente el desarrollo de software. Aunque la tecnología mejora la productividad, el código generado suele ser menos eficiente y requiere supervisión humana. Además, The Economist advierte que el bajo precio actual de la IA está fuertemente subsidiado por Silicon Valley y difícilmente sea sostenible.

Con el tiempo, las empresas que desarrollan modelos de IA deberán demostrar retornos sobre inversiones multimillonarias en centros de datos, lo que podría traducirse en precios más altos. En ese escenario, las firmas de software especializadas tendrían una ventaja al poder repartir esos costos entre muchos clientes.

El análisis cita además estudios que muestran que los mayores beneficios de la IA para programadores se dan en empresas que venden software, no en aquellas que lo desarrollan solo para uso interno. Esto refuerza la posición de los grandes jugadores del sector frente a los temores de disrupción.

Por último, The Economist señala que los proveedores no están inmóviles: invierten con fuerza en integrar funciones de IA y cuentan con amplios recursos financieros. Con productos “pegajosos” y clientes reticentes al cambio, la inteligencia artificial podría terminar siendo más una bendición que una amenaza para el software empresarial, incluso si el ajuste bursátil reciente sugirió lo contrario.


"La realidad no ha desaparecido, se ha convertido en un reflejo"

Jianwei Xun
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