Afganistán: cómo llegó a la crítica situación en la que se encuentra

BBC Mundo
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Después de 20 años de conflicto, Estados Unidos está retirando la mayoría de sus tropas de Afganistán.

Para Washington y sus aliados, la base aérea de Bagram había sido el epicentro de la guerra contra el Talibán y al-Qaeda.

Las fuerzas de la coalición liderada por Estados Unidos invadieron Afganistán en diciembre de 2001 y Bagram se convirtió en una enorme base capaz de albergar hasta 10.000 soldados.

Ahora se retiraron después de que el presidente Joe Biden prometiera que todas las fuerzas estadounidenses se marcharían antes del 11 de septiembre (este jueves, movió la fecha al 32 de agosto).

Mientras tanto, el Talibán está ganando terreno mientras continúa un rápido avance a través de Afganistán, tomando el control de decenas de distritos.

El costo de esta guerra ha sido astronómicamente alto, tanto en vidas como en dinero.

Pero, ¿de qué se trataba? ¿Logró Estados Unidos lo que se propuso?

1. ¿Por qué Estados Unidos invadió Afganistán?

El 11 de septiembre de 2001, varios ataques en EE.UU. causaron la muerte de casi 3.000 personas, después de que aviones fueran secuestrados y estrellados contra el World Trade Center en Nueva York y el Pentágono en el condado de Arlington, Virginia.

Un cuarto avión cayó en un campo en Pensilvania.

Osama Bin Laden, el jefe del grupo terrorista islamista al-Qaeda, fue pronto identificado como el hombre responsable.

El Talibán, formado por islamistas radicales que controlaban Afganistán y protegían a Bin Laden, se negó a entregarlo.

Entonces, un mes después del 11 de septiembre, Estados Unidos lanzó ataques aéreos contra Afganistán para derrotar a ambos grupos.

2. ¿Qué pasó después?

Dos meses después de que Estados Unidos y sus aliados internacionales y afganos lanzaran sus ataques, el régimen talibán colapsó y sus combatientes se dispersaron en Pakistán.

Pero no desaparecieron, su influencia volvió a crecer y se atrincheraron. El grupo estaba obteniendo cientos de millones de dólares al año con el tráfico de drogas, la minería y los impuestos.

En 2004 asumió un nuevo gobierno respaldado por Estados Unidos, pero los ataques mortales de los talibanes continuaron a lo largo de los años.

Las fuerzas internacionales que trabajaban con las tropas afganas lucharon para contrarrestar la amenaza del grupo revitalizado.

El conflicto causó enormes daños a los afganos, tanto civiles como militares.

3. ¿Comenzaron en 2001 los problemas de Afganistán?

La respuesta corta es no.

Afganistán había estado durante décadas en un estado de guerra casi constante, incluso antes de que Estados Unidos lo invadiera.

A fines de la década de 1970, el ejército soviético invadió Afganistán para apoyar a su gobierno comunista.

Luchó contra un movimiento de resistencia, conocido como los muyahedines, que estaba apoyado por Estados Unidos, Pakistán, China y Arabia Saudita, entre otros países.

Las tropas soviéticas se retiraron en 1989, pero la guerra civil continuó. En el caos que siguió, surgió el Talibán (que se traducen como “estudiantes”).

4. ¿Cómo consiguió tanta influencia el Talibán?

Los talibanes cobraron importancia en la zona fronteriza del norte de Pakistán y el suroeste de Afganistán a principios de la década de 1990.

Prometieron luchar contra la corrupción y mejorar la seguridad de los afganos, muchos de los cuales estaban lidiando con los efectos de una guerra civil destructiva.

Rápidamente ampliaron su influencia e introdujeron o apoyaron castigos islámicos, como ejecuciones públicas de asesinos y adúlteros convictos, y amputaciones a quienes se encontraran culpables de robo.

Se exigió a los hombres que se dejaran crecer la barba y a las mujeres que vistieran el burka, un velo que cubre la cara y el cuerpo.

El Talibán también prohibió la televisión, la música y el cine, y no dejó que las niñas de 10 años o más fueran a la escuela.

5. ¿Realmente el Talibán nunca se fue?

En ocasiones, durante las últimas dos décadas, los talibanes han estado a la defensiva, pero nunca estuvieron destinados a durar.

En 2014, al final del año más sangriento en Afganistán desde 2001, las fuerzas internacionales, que no querían quedarse en Afganistán indefinidamente, pusieron fin a su misión de combate dejando al ejército afgano luchando contra los talibanes.

Pero esto dio un impulso al Talibán, que tomó territorio y detonó bombas contra objetivos del gobierno y civiles.

En 2018, la BBC encontró que los talibanes estaban abiertamente activos en el 70% de Afganistán.

6. ¿Cuál es el costo del conflicto?

Más de 2.300 hombres y mujeres militares estadounidenses han muerto y más de 20.000 han resultado heridos, junto con más de 450 británicos y cientos de otras nacionalidades.

Pero el pueblo afgano ha sufrido la mayor parte de las bajas, y algunas investigaciones sugieren que han muerto más de 60.000 miembros de las fuerzas de seguridad.

Se informa que unos 111.000 civiles han muerto o han resultado heridos desde que la ONU comenzó a registrar sistemáticamente las bajas civiles en 2009.

Según un estudio, el costo financiero estimado para el contribuyente estadounidense se acerca a la asombrosa cifra de US$1 billón.

7. ¿Hubo un acuerdo con el Talibán?

En febrero de 2020, Estados Unidos y el Talibán firmaron un “acuerdo para llevar la paz” a Afganistán, el cual tardó años en elaborarse.

Según el tratado, Estados Unidos y sus aliados de la OTAN acordaron retirar todas las tropas a cambio del compromiso de los talibanes de no permitir que al-Qaeda o cualquier otro grupo extremista opere en las áreas que controlan.

Como parte de las conversaciones del año pasado, el Talibán y el gobierno afgano participaron en la liberación de prisioneros.

Casi 5.000 militantes talibanes fueron liberados en los meses posteriores al acuerdo.

Estados Unidos también prometió retirar las sanciones contra el Talibán y trabajar con la ONU para que retire las sanciones que mantiene separadamente contra el grupo.

Estados Unidos negoció directamente con los talibanes, sin la presencia del gobierno afgano.

“Después de todos estos años, es hora de traer a nuestra gente de regreso a casa”, dijo el entonces presidente Donald Trump.

8. ¿Se retirarán todas las fuerzas estadounidenses?

Las últimas fuerzas estadounidenses y de la OTAN que quedaban se retiraron de la base aérea de Bagram, dejando al gobierno afgano a cargo de la seguridad.

Se espera que alrededor de 650 soldados estadounidenses permanezcan en el país, según la agencia Associated Press.

Esto es principalmente para brindar protección a los diplomáticos y ayudar a proteger el aeropuerto internacional de Kabul, un centro de transporte vital para el país sin litoral.

9. ¿Cuál es la situación ahora?

Desde el acuerdo, el Talibán parece haber cambiado sus tácticas de ataques complejos en ciudades y puestos militares a una ola de asesinatos selectivos que aterrorizan a los civiles afganos.

Se han apoderado de vastas extensiones de territorio, y han amenazado con derrocar una vez más al gobierno en Kabul tras la retirada de las potencias extranjeras.

Al-Qaeda también continúa operando en Afganistán, y los militantes de Estado Islámico también están llevando a cabo ataques en el país.

Ha crecido la preocupación por el futuro de Kabul, pero el presidente afgano Ashraf Ghani insiste en que las fuerzas de seguridad del país son totalmente capaces de mantener a raya a los insurgentes.

10. ¿Valió la pena la presencia de dos décadas en Afganistán?

“La respuesta depende de cómo se mida”, señala el corresponsal de seguridad de la BBC Frank Gardner.

Fuentes de seguridad de alto nivel le dijeron a la BBC que desde que comenzó la guerra, no ha habido ni un solo ataque terrorista internacional exitoso planeado desde Afganistán.

“Entonces, si vamos puramente por la medida del contraterrorismo internacional, la presencia militar y de seguridad occidental allí tuvo éxito en su objetivo”, agrega Gardner.

Pero, veinte años después, el Talibán está muy lejos de ser derrotado y sigue siendo una fuerza formidable de combate.

Algunos informes sugieren que en junio se vivió la peor violencia desde la llegada de la coalición, con cientos de vidas perdidas.

Y el desarrollo logrado con mucho esfuerzo también está amenazado, con escuelas, edificios gubernamentales y torres de energía ahora dañados o destruidos.

“Al-Qaeda, el Estado Islámico y otros grupos militantes no han desaparecido, están resurgiendo y sin duda están alentados por la inminente partida de las últimas fuerzas occidentales que quedan en el país”, indica Gardner.