Estados Unidos envía drones de ataque a Sudamérica para combatir a las bandas del narcotráfico

The New York Times
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Los drones MQ-9 Reaper —conocidos por sus ataques mortales de gran repercusión— han sido trasladados de África a Colombia y Ecuador, según fuentes estadounidenses.

Como muestra del nuevo enfoque del gobierno de Donald Trump hacia los cárteles o grupos del narcotráfico latinoamericanos, las fuerzas militares estadounidenses han trasladado varios drones MQ-9 Reaper de África a Colombia y Ecuador, dijeron funcionarios estadounidenses.

Los drones MQ-9 Reaper a menudo se utilizan para ataques de precisión como la operación letal en la que murió el mayor general Qassim Suleimani, un comandante iraní de alto rango, en 2020.

Las aeronaves, que pueden costar hasta 50 millones de dólares, escasean tras las pérdidas sufridas durante la guerra en Irán, donde al menos 45, o alrededor de una cuarta parte de la flota total de Estados Unidos, han sido destruidas.

La transferencia fue descrita por dos funcionarios estadounidenses con conocimiento de la decisión que pidieron no ser nombrados porque no estaban autorizados a hablar públicamente sobre un asunto operativo.

Objetivo

La medida se produce en un momento en que el gobierno estadounidense intensifica su ofensiva militar contra los grupos de narcotráfico latinoamericanos.

El principal comandante militar estadounidense para el hemisferio occidental, el general Francis Donovan, ha dicho que Estados Unidos planea ampliar las operaciones de ataque a embarcaciones a ataques en tierra.

La reubicación de los drones es “una señal significativa del gobierno de que vamos en serio”, dijo Francisco Palmieri, un ex diplomático estadounidense que ha ayudado a dar forma a la estrategia antinarcóticos de Estados Unidos, incluso durante el primer mandato de Trump, y que se desempeñó como embajador interino en Colombia durante el mandato del presidente Joe Biden.

Palmieri dijo que no podía hacer comentarios sobre la importancia de la reubicación a nivel operativo.
“Pero como símbolo político, es inconfundible”, dijo.

“Es una señal de un compromiso para expandir tanto el nivel como el tipo de cooperación”.

Las señales de la expansión de la campaña militar liderada por Estados Unidos contra los narcotraficantes han suscitado preocupaciones entre los defensores de los derechos humanos sobre la posibilidad de que los ataques pongan en peligro a los civiles.

Y los expertos dicen que matar a miembros de grupos de narcotráfico, incluso a líderes de alto rango, hace poco para frenar de manera eficaz el flujo de drogas, ya que los operadores abatidos pueden ser reemplazados.

El MQ-9 Reaper, que puede permanecer en el aire durante periodos más prolongados y llevar una mayor carga útil de misiles y bombas que su predecesor, el Predator, se ha utilizado en ataques aéreos contra grupos como el Estado Islámico y al-Qaeda en Medio Oriente, y al-Shabaab en África.

El dron es capaz de interceptar comunicaciones electrónicas y detectar el calor corporal, y ha sido llamado el “cazador-asesino” de las fuerzas militares estadounidenses.

El gobierno de Trump se ha puesto como prioridad ejercer una mayor influencia en América Latina, y se ha enfocado especialmente en la seguridad.

Ha formado una coalición de líderes regionales que se ha comprometido a ayudar a desmantelar los grupos de narcotráfico; el lema oficial del grupo es “Hacemos cosas malas a gente mala”.

Justificación

Washington ha justificado anteriormente los ataques letales contra los narcotraficantes afirmando que son combatientes enemigos.

Varios expertos legales dicen que los ataques letales del gobierno contra embarcaciones que presuntamente transportan drogas en las aguas frente a Sudamérica son ilegales porque las personas que han muerto, incluso si están cometiendo delitos, no representan una amenaza directa para Estados Unidos.

Colombia y Ecuador —hogar de grupos poderosos de narcotráfico designados por Washington como organizaciones terroristas— se encuentran entre un puñado de países que han acordado realizar operaciones conjuntas con Estados Unidos dentro de sus fronteras.

No está claro cuántos drones MQ-9 Reaper han sido enviados a cada país, aunque los funcionarios estadounidenses dijeron que era un número pequeño, ni cuántas de las aeronaves ya han llegado.

En septiembre, CNN dio la primicia de que los drones Reaper que estaban en África probablemente serían enviados a América Latina, pero no estaba claro exactamente a dónde irían las aeronaves.

Los ministerios de defensa de Colombia y Ecuador no respondieron a las solicitudes de comentarios.

El Departamento de Defensa de Estados Unidos no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.

Funcionarios de defensa de Colombia y Ecuador han reconocido planes para recibir drones MQ-9 Reaper, según medios de comunicación locales.

Funcionarios colombianos dijeron durante el verano que habían acordado recibir tres drones MQ-9 Reaper y que Colombia consideraría comprar una nave más.

“Dos fueron entregados a Ecuador para cooperación y están ya operando en nuestros cielos”, dijo Gian Carlo Loffredo, ministro de Defensa Nacional de Ecuador, en una entrevista de radio el viernes.

El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, fue el primer líder latinoamericano en permitir operaciones militares conjuntas en su país este año y recientemente ha enfrentado críticas por la presencia de tropas estadounidenses en una base.

La Constitución de Ecuador prohíbe las bases militares extranjeras en el país, una prohibición ratificada por los votantes el año pasado en un referendo.

El presidente de derecha de Colombia, Abelardo de la Espriella, quien fue elegido recientemente, ha lanzado un agresivo esfuerzo militar dirigido a líderes de varios grupos que, según se dice, están involucrados en el tráfico de cocaína.

Los drones Reaper podrían ayudar a localizar a los líderes en terrenos montañosos y selváticos complejos, donde durante mucho tiempo han logrado esconderse de las autoridades locales.

Pero los analistas dicen que trasladar los drones de África a Sudamérica también podría impedir los ataques contra grupos terroristas en África.

Solo este año, el Comando de África de las fuerzas militares estadounidenses ha llevado a cabo decenas de ataques contra al-Shabab en Somalia, ofensivas que dependen en gran medida de los drones MQ9 Reaper.

 

Con información de The New York Times 


"La realidad no ha desaparecido, se ha convertido en un reflejo"

Jianwei Xun
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