Los planes de Biden para América Latina: combatir la corrupción, el cambio climático y fomentar las inversiones

0
21
Foto: Reuters

 

De ser presidente, Joe Biden planea liderar el repudio al legado político de Trump en la región y tratará de volver a implementar las iniciativas del gobierno de Barack Obama.

El exvicepresidente Joseph R. Biden Jr. admite que la suya era una perspectiva distinta en la Casa Blanca de Obama.

En sus últimos años, cuando el gobierno estaba acosado por el arsenal nuclear de Corea del Norte, la beligerancia de Rusia en Ucrania y las guerras en el Medio Oriente, Biden decidió ocuparse de un asunto más cercano: la violencia y la pobreza que ocasionaban que multitudes de migrantes -muchos de ellos niños- huyeran de Centroamérica.

Era un problema difícil, pero Estados Unidos podía resolverlo, escribió en sus memorias Promise Me, Dad.

“De todos los lugares en crisis en el mundo, llegué a creer que Centroamérica tenía la mejor oportunidad”, escribió Biden.

Biden, el solucionador de problemas del gobierno de Estados Unidos para América Latina, acumuló miles de kilómetros en viajes a esa región y pasó incontables horas cultivando relaciones con los líderes centroamericanos. También ayudó a convencer al Congreso estadounidense de que aprobara un paquete de ayuda de 750 millones de dólares para la región.

Con base en su experiencia en Centroamérica, Biden y su equipo de asesores de política exterior han diseñado planes para la región que son tanto un repudio al enfoque duro de Trump como un intento de resucitar las iniciativas de la era de Obama.

El enfoque de Trump para la región se ha centrado en frenar el flujo de inmigrantes y drogas mediante la implementación de duras medidas de cumplimiento de la ley y amenazas de imponer sanciones económicas a los países vecinos. Debido a una de las políticas más controvertidas de Trump, las familias migrantes y sus hijos fueron separados en la frontera, y ahora no se puede encontrar a los padres de 545 niños, según consta en diversos documentos judiciales.

Continue reading the main story

Biden y su equipo de expertos, que incluye a inmigrantes latinoamericanos, dicen que adoptarán un enfoque más amplio sobre el problema de la inmigración, y para la región en general. También dicen que abordarán la pobreza y la violencia, las causas fundamentales de la migración y la inestabilidad, impulsando la lucha contra la corrupción e invirtiendo en la creación de empleos y la mejora de la gobernanza.

El exvicepresidente siente que, durante mucho tiempo, Estados Unidos ha sido visto en la región como un “matón que le impone sus políticas a los países más pequeños”, según escribió en su libro. Una Casa Blanca de Biden funcionaría más mediante la persuasión que la imposición, dijeron sus asesores en varias entrevistas.

“El vicepresidente cree que Estados Unidos debe operar con respeto mutuo y un sentido de la responsabilidad compartida”, dijo Jake Sullivan, un importante asesor de política exterior de Biden.

Para empezar, Biden propone un paquete de ayuda de 4000 millones de dólares para Centroamérica con el fin de atender muchas de las causas de la migración no autorizada y ayudaría a apaciguar un tema intocable de la política estadounidense.

Según sus asesores, una Casa Blanca liderada por Biden también buscaría fomentar la unión en torno a un compromiso para desacelerar el calentamiento global, un imperativo que ya ha causado conflicto con Brasil, uno de los actores más relevantes en políticas ambientales.

Los asesores de Biden dicen que buscarán revivir la campaña anticorrupción que a partir de 2014 provocó varias sacudidas políticas en las Américas, pero que se ha visto estancada en los últimos años.

Los críticos dicen que los esfuerzos de la administración Obama por ser vista como conciliadora y pragmática le hicieron perder influencia.

Continue reading the main story

Juan Cruz, un veterano oficial de inteligencia que, entre mayo de 2017 y septiembre de 2018, se desempeñó como el principal responsable de la formulación de políticas de Trump en América Latina en el Consejo de Seguridad Nacional dijo que la pasividad del gobierno de Obama permitió que China expandiera sus asociaciones comerciales, diplomáticas y militares