La IA: Una pregunta de varias aristas (hoy tenemos Artículos trabajos escolares y dibujos)

¿No está la IA haciendo que redimensionemos nuestro papel como seres humanos? ¿No nos está señalando una nueva falencia? Y es que no se trata de dejar de usar ni de usar sin criterio, se trata de aprender a usar para que nos dejen de utilizar. ¿O no?
¿Cómo es una dimensión? Después de leer Planilandia: Una novela en muchas dimensiones te das cuenta de que este problema parte de la percepción. En la novela, la dimensión cero es un punto estático cuyo universo es él mismo; la dimensión uno es una línea donde la libertad es la izquierda y la derecha; la dimensión dos es un cosmos que es el plano; la dimensión tres es el reino de los cuerpos. ¿Qué pasa cuando interactúan? ¿Por qué nos interesa una novela de 1884? (cualquier parecido con la realidad…lean a Abbott)
En una charla surgió el tema de la IA como redactor de artículos, en otra como la forma más efectiva de hacer trabajos “buenos”; y en una tercera, la cuestión de la precisión gráfica junto al Aura de las cosas. Pienso que en las distintas charlas de algún modo salta el concepto de “Aura”. ¿Qué es el Aura propiamente hablando? Podemos entender este concepto de “Aura” en Walter Benjamin como la distancia que caracteriza la unidad entre el aquí y el ahora en la obra de arte. ¿Eso qué tiene que ver con la IA?
En esta época, donde se aprecia el resultado “correcto” (sea lo que sea correcto, bueno, etc.), veloz y que ataca el problema, la inteligencia artificial ha irrumpido como una nueva pregunta que reta a este concepto. ¿Está bien valerse de un modelo de lenguaje para redactar artículos o trabajos? Si presionar “enter” resuelve problemas, ¿para qué pensar? Solo por pinchar un poco, ¿no es curioso que desde que la IA piensa, la filosofía se ha vuelto en el pensamiento de la sociedad algo vano y superfluo?
El hecho importante en este texto parte de la percepción de los productos de las inteligencias artificiales: ensayos correctos pero sin alma, artículos bien escritos pero demasiado planos, e imágenes muy agradables, pero sin corazón. Y es que, al parecer, la ausencia de Aura es como quitarle a la vida de estos productos una dimensión, quizás el peso de una presencia humana. La humanidad como presencia “natural” es flexible: autoriza, discute, mejora, con o sin la angustia del producto terminado, y la IA, en cambio produce. ¿Dónde está el valor, en la producción o en el proceso de creación? ¿No son los trabajos (artículos, ensayos, dibujos), además de productos formas de expresión?
¿Qué estamos sacrificando al hacer trabajos correctos? Quizás lo más “ñoño” por popular sea decir que se pierde humanidad. Prefiero pensar que la corrección, lo bueno, lo rápido, lo cien por ciento funcional, ignora la posibilidad de hacer de un producto o una ejecución la oportunidad de que los demás participen y mejoren, un detalle que vive o habita lo que podemos llamar dimensión comunicativa.
Pues es un hecho que el error también cuenta cosas, da dimensión a un objeto textual o gráfico, algunos dirán que les da personalidad, sin embargo, la perfección de estos mismos elementos hechos por una IA reduce el pensamiento a “está hecho o no está hecho, en su plazo o fuera de él”; ¿no reconocen esta infantil simplificación? Son pares sencillos que responden a un problema pero que olvidan que el problema no es solamente una línea.
Sin embargo, se debe pensar una cosa y aquí es bueno especular: ¿Qué nos comunica la Inteligencia Artificial con tanta perfección? Puedo escuchar su voz casi robótica, aunque Alexa tiene una voz más humana, susurrando: ¿El Homo sapiens lleva en el planeta 200.000 años o 300.000 años para cumplir con una “ISO”? ¿Qué nos exige la sociedad, ser humanos o ser máquinas? ¿Es la IA un problema?
Lo cierto es que tenemos problemas de percepción pues damos un valor obsesivo a ser buenos, a estar en lo correcto, a responder rápido y mantener un resultado excelente (si Montgomery Burns se le viene a la cabeza, está bien). En sí, no creo que la IA sea algo malo, al final, desde su aparición es muy difícil volver atrás, pero algo es cierto: ¿no está la IA haciendo que redimensionemos nuestro papel como seres humanos? ¿No nos está señalando una nueva falencia? Y es que no se trata de dejar de usar ni de usar sin criterio, se trata de aprender a usar para que nos dejen de utilizar. ¿O no?












