Escudo de las Américas: gobierno de Kast enfrenta cuestionamientos por sumar a Chile a la coalición regional

Reunión del Escudo de las Américas, septiembre 2026 | Cuenta en X @SecRubio
- El análisis que hacen en el gobierno chileno es que no había otro camino que ingresar a la alianza. También pesó, según fuentes de Gobierno, el riesgo de quedar aislados en la región mientras la mayoría de los gobiernos conservadores de Sudamérica ya había adherido al Escudo de las Américas.
- Para algunos expertos no es claro si Estados Unidos comprende del mismo modo que Chile los alcances de este acuerdo. “Esto es algo muy similar a lo que hicimos con el Compromiso de Santiago”, añaden desde la Cancillería, en relación al acuerdo de cooperación impulsado por Chile en 2026 para coordinar una respuesta unida de Sudamérica al Crimen Organizado. La pregunta, nuevamente, es si Estados Unidos lo comprende del mismo modo.
- Gabriel Boric y Michelle Bachelet publicaron una declaración conjunta en la que rechazaban la adhesión del Gobierno al Escudo de las Américas y llamaban a Kast a reconsiderar la permanencia. Desde el oficialismo hay quienes levantan las alertas a esta rearticulación de la oposición, justo en momentos en que el Gobierno de Kast atraviesa un delicado momento en las encuestas, en algunas por debajo del 30% de aprobación.
La Moneda guardaba bajo siete llaves la decisión de adherirse al Escudo de las Américas, reporta el portal The Clinic de Chile, la alianza creada por Donald Trump para frenar el narcoterrorismo en la región latinoamericana bajo el liderazgo de Estados Unidos.
No obstante, la iniciativa de seguridad continental no termina ahí. En palabras del secretario de estado de Estados Unidos, Marco Rubio “Esta es la alianza más grande y poderosa de economía y seguridad nacional que haya convenido en el hemisferio occidental y esto está muy bien”, dijo al iniciar el encuentro de la coalición celebrado en Nueva York al margen de la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas.
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“Tenemos que asegurar el control de nuestras fuentes energéticas, nuestras tierras raras, y el intercambio en agricultura. Los recursos de las Américas merecen ser destinados a los americanos. Los Estados Unidos estamos ansiosos de lograr ese objetivo y fortalecer a todos nuestros países”, añadió Trump, en dicho encuentro, lo que pudo interpretarse como una señal respecto a la posición distante que los países latinoamericanos debían tomar con China.
El análisis que hacen en el gobierno chileno es que no había otro camino que ingresar a la alianza. Era lo natural, sostienen algunos, considerando que sus objetivos —la coordinación transnacional para enfrentar el crimen organizado y a las grandes bandas criminales— forman parte de las prioridades del programa presidencial de Kast y de las principales preocupaciones que los chilenos declaran en distintas encuestas.
Ahí también confían en que cualquier sondeo terminará mostrando un respaldo a las medidas que este considera en materia de seguridad. También pesó, según fuentes de Gobierno, el riesgo de quedar aislados en la región mientras la mayoría de los gobiernos conservadores de Sudamérica ya había adherido al Escudo de las Américas.
En las últimas semanas lo hicieron Perú y Colombia, tras el giro político de sus respectivas administraciones. De no sumarse, Chile habría quedado en una posición similar a la de Uruguay y Brasil, ambos liderados por mandatarios de izquierda.
En Brasil, además, Flávio Bolsonaro —aliado de Kast— ha anunciado que buscará incorporar a ese país al grupo si gana las elecciones de las próximas semanas.
Pero la adhesión, como era previsible para el Gobierno, también abrió distintos flancos, principalmente por los alcances —que algunos expertos consideran poco definidos— de la incorporación de Chile a la alianza.
¿Permite una cooperación militar? En La Moneda afirman que no
Las principales dudas giran en torno a la posibilidad de una cooperación militar, sobre todo porque el mismo martes tras una reunión entre los 15 países aliados junto a Donald Trump se divulgó una declaración conjunta donde se hace referencia al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) y la intención de solicitar una reunión de consulta. Para algunos expertos no es claro si Estados Unidos comprende del mismo modo que Chile los alcances de este acuerdo.
La mirada de Cancillería es distinta. En el ministerio reducen la decisión a una declaración de intenciones. “De ninguna manera es un tratado o un documento firmado. No se firmó ningún papel”, recalcan. Estas, añaden, están acotadas a combatir el crimen organizado y transnacional a través de la entrega mutua de información para enfrentar a una veintena de organizaciones denominadas como terroristas por Estados Unidos, entre ellas, el Tren de Aragua.
“Esto es algo muy similar a lo que hicimos con el Compromiso de Santiago”, añaden desde la Cancillería, en relación al acuerdo de cooperación impulsado por Chile en 2026 para coordinar una respuesta unida de Sudamérica al Crimen Organizado.
Se recalca, además, que todo está sujeto a las normas, reglamento y las leyes de cada país, tal como se menciona en el texto de declaración conjunta, donde Chile bregó en las distintas negociaciones por dejar esto por escrito. Lo anterior como una manera de despejar que esto no implicará que otro país pueda intervenir en asuntos internos.
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La pregunta, sin embargo, es si Estados Unidos lo comprende del mismo modo. En el ministerio aseguran que no hay una sola palabra que abra la puerta a permitir una intervención militar en suelo chileno. En esa línea, se subraya que cada país tiene una realidad distinta y que se hará una bajada particular sobre esta alianza.
Lo llamativo es que dentro del Gobierno hay quienes también definen el Escudo de las Américas como un “concepto” más que como algo claramente definido. En Cancillería también descartan que esta alianza esté del todo liderada por Estados Unidos, pese a que el martes los 15 países se sentaron en una mesa presidida por Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio.
Rearticulación de la oposición bajo sus dos principales liderazgos
Fue justo cuando el Presidente Kast estaba por emprender su viaje de retorno a Chile, el jueves por la tarde, cuando en redes sociales se comenzó a divulgar una declaración firmada por los expresidentes Gabriel Boric y Michelle Bachelet en la que rechazaban la adhesión del Gobierno al Escudo de las Américas y llamaban al mandatario a reconsiderar la permanencia.
Se trató, para algunos, del término del fair play de los principales líderes de la oposición a poco más de los primeros seis meses de la administración de Kast y luego de que Bachelet quedara “liberada” tras poner fin a su carrera por liderar la secretaría general de Naciones Unidas, tras tener magros resultados en los primeros sondeos realizados por el Consejo de Seguridad de la ONU.
En el oficialismo, de hecho, hay quienes levantan alertas por esta articulación de Boric y Bachelet cuando durante estos meses la oposición no daba señales de liderazgo y se veía sin un diseño claro.
“Hubiera sido mejor tener a la presidenta Bachelet trabajando en la ONU que instalada en Chile”, sostuvo esta semana la diputada y vicepresidenta de la Cámara, Ximena Ossandón. La también vicepresidenta de RN señaló que esto podría darle mayor protagonismo a la oposición, justo en momentos en que el Gobierno de Kast atraviesa un delicado momento en las encuestas, en algunas por debajo del 30% de aprobación.












