Emergencia global
Edición "dat0s 225"
Por: dat0s y Agencias
Septiembre 2019
Fotografia: Adolfo Lino


A medida que los glaciares de Groenlandia se derriten, el permafrost de Siberia se convierte en aguanieve, el A Amazonas se quema y el √Ārtico hierve, el calor r√©cord del verano europeo con temperaturas oscilando los 45¬į deber√≠a servir como recordatorio de la inminencia del cambio clim√°tico. El calentamiento del mundo no est√° a d√©cadas, ya est√° aqu√≠, y las emisiones de carbono que aceleran el calentamiento siguen aumentando. Es fundamental que Estados Unidos reduzca sus propias emisiones de carbono para ayudar a combatir esta amenaza. Varios pol√≠ticos dem√≥cratas han publicado planes radicales para este fin. Pero la descarbonizaci√≥n de la econom√≠a de EEUU no ser√° suficiente para evitar un calentamiento catastr√≥fico, por dos razones. En primer lugar, el resto del mundo ya eclips√≥ las emisiones de Estados Unidos y la disparidad est√° aumentando a medida que los pa√≠ses en desarrollo se acercan a los niveles de vida de los pa√≠ses ricos. M√°s importante a√ļn: gran parte del mundo se est√° moviendo en la direcci√≥n equivocada. Los l√≠deres del G7 se acaban de reunir y concluyen que hay que enviar unos fondos para combatir el fuego de una de las zonas m√°s ricas y √ļnicas del planeta. El drama es que estos recursos son insuficientes para apagar el fuego. Los US$ 20 millones que aprob√≥ la Uni√≥n Europea para sofocar los incendios en el bosque amaz√≥nico brasile√Īo representan apenas 20 vuelos del avi√≥n Supertanker que trabaja en Bolivia sobre el terreno afectado cada uno en promedio a un costo de US$ 1 mill√≥n.
Como parte de su idea de desarrollo global conocida como Iniciativa del Cinturón y Ruta de la Seda, China está construyendo plantas de carbón en países en desarrollo de todo el mundo. Esto amenaza no solo con aumentar las emisiones, sino que también crea infraestructura en torno a la energía por carbón en estos países, lo que podría atarlos a una dependencia de combustibles fósiles a medida que se industrializan.
Una discusión ausente que se minimiza a medida que los incendios arrasan la selva amazónica a ritmo récord es el papel de las potencias, en este caso Estados Unidos y China, juntas concentran más de la mitad del comercio mundial y son responsables por la emisión de Dióxido de Carbono CO2 que sepulta cualquier posibilidad para arribar a un entendimiento mundial sobre sus desastrosas consecuencias. Aunque los principales líderes mundiales responsabilicen por los incendios a los grandes agricultores aliados al presidente de Brasil y en Bolivia a los colonos que han sido plantados en las tierras bajas sin tener idea del manejo responsable de la tierra y a los grandes agroindustriales privados, las débiles políticas ambientales del bloque de países industrializados, irrumpe en el escenario como uno de los focos que se evita en la discusión. Está muy claro que a nadie en el mundo desarrollado le conviene que países con grandes potencialidades agroindustriales, inunden con productos sus mercados. En Bolivia han surgido las mismas interrogantes. Los incendios en el Bosque Seco Chiquitano en el departamento de Santa Cruz que han arrasado hasta la fecha más de un millón de hectáreas, se producen en un momento crucial sobre todo por las elecciones presidenciales que se celebrarán en octubre. Se critica al actual Gobierno por favorecer al sector agroindustrial y ganadero para extender la frontera agrícola. En plena crisis el Gobierno y representantes de las dos más grandes empresas de ganadería, han bajado la bandera a cuadros para comenzar la exportación de carne a China.
En el caso de la soja, se han aprobado leyes para facilitar la producci√≥n transg√©nica a gran escala, siguiendo un coro que la ped√≠a a gritos. Los grandes empresarios agr√≠colas y peque√Īos productores se encontraban en una inusual campa√Īa hace poco menos de dos meses. Hab√≠an asegurado que se estaban quedando poco competitivos ante el avance de otros pa√≠ses en la producci√≥n de alimentos. Paraguay, Brasil y Argentina han tenido un crecimiento exponencial y los rendimientos de su produccion agr√≠cola ha permitido elevar el PIB en sus pa√≠ses.¬†
El debate está instalado 
Expertos con los que convers√≥ dat0s han se√Īalado que los incendios que est√°n destruyendo extensiones enormes de bosque en Brasil y el Bosque Seco Chiquitano no pueden ser vistos exclusivamente bajo una √≥ptica de la relaci√≥n comercial o de dependencia entre el Gobierno y la empresa privada para atender sus inter√©s de producci√≥n; las muy en ¬†boga Asociaciones P√ļblico Privadas (APP). "El tema es mucho m√°s complejo, se lo debe mirar como un problema mundial que involucra a los pa√≠ses industrializados que son los que m√°s devastan el planeta con la emisi√≥n de gases de efecto invernadero; como consecuencia el resultado es el calentamiento global que provoca sequias e inundaciones que han comenzado a trastornar los ciclos vitales de la naturaleza", revela un referente del Centro de Investigaciones de la Universidad Mayor de San Andr√©s. El experto se√Īala que este a√Īo la sequ√≠a en el oriente ha provocado incendios por efecto del fen√≥meno El Ni√Īo y las heladas y el intenso fr√≠o registrado en la zona altipl√°nica por el fen√≥meno adverso conocido como La Ni√Īa, es parte del cambio clim√°tico.
Los rumores han viralizado las redes sobre los intereses de los grupos empresariales que estar√≠an detr√°s de los incendios para ampliar la frontera agr√≠cola muy al estilo de lo que est√° pasando en Paraguay que en un par de a√Īos ha multiplicado su producci√≥n agr√≠cola, usando semillas modificadas resistentes a las variables clim√°ticas.
El experto afirma que "Bolivia debe pensar el futuro como una potencia en el desarrollo de alimentos y que se debe juzgar con equilibrio y exactitud para no caer en especulaciones". Opina que "cualquier plan clim√°tico ambicioso e integral debe abordar el aspecto internacional del problema". La clave: no caer en el estribillo de qui√©n es el culpable en una situaci√≥n en la que se juegan intereses muy particulares y hasta poco comprensibles para el entendimiento com√ļn.
La otra versión Otros especialistas afirman en tanto que "el alarmante aumento de los incendios en la Amazonía se debe en gran parte al avance de la deforestación y no a la temporada seca"
"La devastación de la selva es el motor que propaga a velocidad récord estos incendios que en verdad su mayoría fueron iniciados por los agricultores, que buscan limpiar el área para cultivar", afirma Paulo Moutinho, investigador del IPAM, organismo de investigación amazónico. 
En medio de este fuego cruzado los gobiernos de Brasil y Bolivia afirman que el incontrolable avance de los incendios se debe "al tiempo seco, el viento y el calor". Históricamente, (los incendios) están ligados al avance de la deforestación, combinada con períodos de temporada seca intensa. Los taladores de árboles usan el fuego para despejar el suelo después de la deforestación. "No hay fuego natural en el Amazonas. Hay personas que practican la quema, que puede empeorar y encender incendios en la estación seca".
El investigador del IPAM Paulo Moutinho sostiene que los incendios siempre tuvieron la mano del hombre; el fuego se usa para limpiar las √°reas ya deforestadas, para abrir caminos o para preparar la tierra de cultivo. La falta de prevenci√≥n hace que esos incendios se propaguen a √°reas que no se quer√≠a quemar y que est√°n m√°s secas. Muchas veces, si no se extinguen con la lluvia, terminan encontrando barreras de vegetaci√≥n m√°s densa y h√ļmeda y se apagan.
Los equilibrios 
Los √°rboles del Amazonas son vitales para extraer carbono del aire, por lo que la limpieza de la antigua selva acelerar√° a√ļn m√°s el cambio clim√°tico. Si EEUU simplemente se queda en su rinc√≥n del mundo y atiende su propio problema de emisiones, tendr√° como m√°ximo un impacto marginal en el progreso del cambio clim√°tico. Esta es una crisis global y necesita soluciones globales. Un enfoque es utilizar acuerdos internacionales como el Acuerdo de Par√≠s, del que EEUU se retir√≥ imprudentemente en 2017. No obstante, la mayor√≠a de los pa√≠ses no logran cumplir sus objetivos de emisiones del Acuerdo de Par√≠s y adem√°s los requisitos son laxos para las naciones en desarrollo, lo que muestra que este enfoque por s√≠ solo es insuficiente.
Hay varias medidas que EEUU puede tomar para alentar a otras naciones a reducir sus emisiones, a medida que recorta las suyas. El paso más obvio es transferir directamente tecnología de energía verde a países menos avanzados. Esto puede hacerse a través de instituciones internacionales como la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y con acuerdos bilaterales con países como India. La tecnología más importante es el almacenamiento mejorado de energía, para su uso cuando no se puede generar energía por viento y sol. Un segundo enfoque es subsidiar las exportaciones estadounidenses de tecnología verde y productos bajos en carbono como la energía verde, el almacenamiento, las redes inteligentes, los kits de conversión de edificios y cemento y acero bajos en carbono. 
Esto implicaría ayudar a financiar las compras extranjeras de estos productos. Si las reglas de la Organización Mundial del Comercio prohíben tales subsidios, entonces se debería reescribir las reglas. Esta idea a veces se conoce como plan Marshall verde, y algunos de los actuales candidatos presidenciales la han promocionado. 
Y entre los vecinos suramericanos pesan más los vaivenes de la política para definir asignaturas pendientes en el manejo responsable de la naturaleza. Por ejemplo el presidente de la Argentina Mauricio Macri le ofreció ayuda a Bolsonaro para controlar los incendios en Amazonas.
Y, el de Chile Sebasti√°n Pi√Īera se ha comunicado con el presidente de Bolivia para ofrecerle asistencia en los incendios que afectan al pa√≠s. Una versi√≥n m√°s dram√°tica es pagar a pa√≠ses en desarrollo para que construyan infraestructura de energ√≠a verde, como redes de energ√≠a flexibles, estaciones de carga de veh√≠culos el√©ctricos e instalaciones de almacenamiento de energ√≠a, incluso si estos productos no se fabrican en EE.UU. Se puede ejecutar a trav√©s de los mismos canales por los que pa√≠ses ricos ahora ofrecen asistencia oficial para el desarrollo, o a trav√©s del Fondo Verde para el Clima.



Cuánto se ha deforestado en la Amazonia 

El √°rea de la cuenca amaz√≥nica (que abarca Brasil y otros pa√≠ses) deforestada equivale al tama√Īo de Francia. Es m√°s o menos un 20%. Todav√≠a queda un 80% de selva en pie. Todav√≠a estamos a tiempo de evitar un colapso funcional de la selva, pero la soluci√≥n tiene que ser r√°pida. Hay que tener en cuenta adem√°s que la degradaci√≥n de la selva no se da solo por la deforestaci√≥n. Tambi√©n por el efecto del cambio clim√°tico, por fen√≥menos, cada vez m√°s frecuentes, como "El Ni√Īo", que trae mucha sequ√≠a a la Amazon√≠a. Fuente: AFP¬†¬†
Qué consecuencias dejan los incendios 
Se pierde diversidad biol√≥gica y la funci√≥n de la selva, la de abastecer a la atm√≥sfera de nubes para producir lluvia. Pero adem√°s la humareda sobre las ciudades de la Amazon√≠a deja graves consecuencias para la salud, con graves problemas respiratorios. Y eso se traduce en da√Īos econ√≥micos.
Efectos políticos 
La discusion que abordan los países industrializados es hipócrita ya que siguen siendo responsables de gran parte de la emisión de gases contaminantes. 
Cuánto se calentó el mundo 
En los √ļltimos 130 a√Īos el mundo se calent√≥ alrededor de 0,85 grados. Cada una de las tres d√©cadas pasadas ha sido m√°s c√°lida que la anterior. As√≠ que todo indica que la temporada seca no es ni mucho menos el factor predominante. Si hubiera habido m√°s sequ√≠a, habr√≠a sido mucho peor.
Infraestructura verde
Esta posibilidad que se desecha y a la que se acude cada cierto tiempo, permitiría a naciones recientemente industrializadas usar y acudir a fuentes de energía libres de carbono. Otra idea, propuesta por el economista Bard Harstad, es que EEUU y otros países ricos compren depósitos de carbón en todo el mundo y lo dejen allí, en el suelo. Esto elevaría el precio del carbón en relación con alternativas más ecológicas y ayudaría a evitar que países en desarrollo construyan su infraestructura alrededor del carbón. Garantizaría que gran parte del combustible fósil del mundo nunca se queme.
Los aranceles al carbono gravarían las emisiones incluidas en las importaciones, desalentando así a otros países a utilizar procesos de producción y energía intensivos en carbono. EEUU podría ir más allá y amenazar con recortes comerciales a países como Brasil, a menos que implementen políticas de conservación más estrictas
Este √ļltimo paso ser√≠a una pol√≠tica dura y extrema. En la mayor√≠a de los casos, no tiene sentido que los pa√≠ses ricos impongan a los pobres sus propios est√°ndares ambientales. Pero el clima es una excepci√≥n, porque la deforestaci√≥n brasile√Īa y la construcci√≥n de carb√≥n chino afectan al mundo entero. Adem√°s, EEUU no deber√≠a castigar a otros pa√≠ses por pol√≠ticas ambientales imprudentes hasta que implemente su propio programa de reducci√≥n de emisiones. Al final, es posible que sean necesarios pasos como este, ya que solo hay una selva tropical amaz√≥nica en el mundo.

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