Glenn Greenwald. Abogado, periodista (fundador de The Intercept Brasil) & escritor
Edición "dat0s 229"
Por: Redacci贸n dat0s
Febrero 2020
Fotografia: Revista dat0s 229

Rua Marrecas 48. All铆 en pleno centro de Rio de Janeiro funciona -en apariencia- la redacci贸n de The Intercept Brasil, agencia de noticias digital fundada por el periodista estadounidense Glenn Greenwald, premio Pulitzer en 2014. Se supone que tambi茅n en esa direcci贸n funciona un equipo especializado en periodismo de investigaci贸n digital que pide contribuciones a sus lectores para evitar cerrar sus actividades que no aparecen en la agenda vehiculada por la media tradicional. Estuvimos en Marrecas 48, al lado en el n煤mero alfab茅tico 48A funciona una agencia de las oficinas de Correios Brasileiros decorados con letras verdes y fondo amarillo o viceversa.

Una recepcionista nos atiende algo confundida y asustada en un predio desdibujado por la pintura gastada y desprolija de sus paredes. No parece que sea aqu铆 donde funcione una de las agencias de noticias digitales m谩s bien robustas en el orden financiero. El fundador de la agencia recibi贸 el financiamiento millonario de uno de los exc茅ntricos de Silicom Valley comprometidos con la libertad de expresi贸n. La idea original era atender Brasil y ganar corresponsales en otros pa铆ses de Latinoam茅rica. Con la libertad de expresi贸n echada a menos la idea facilitaba esa tarea, o sea robustecerla; como los peces que mueren en el Oc茅ano por la contaminaci贸n ambiental, la libertad de expresi贸n ha sufrido embates que est谩n tratando de disminuir su c铆rculo de influencia. Glenn Greenwald estaba buscando sumar fuerzas para evitar su extinci贸n.

Sospecho que Glenn tiene los mismos temores de siempre. A partir de 2013 comenz贸 a filtrar datos confidenciales de la Agencia de Seguridad de los Estados Unidos (NSA por sus siglas en ingl茅s), la m谩s poderosa oficina de inteligencia incluso por encima de la CIA y de la propia FBI en varios diarios de Europa y EEUU. Amigo de Edward Snowden, inform谩tico norteamericano que en 2013 decidi贸 revelar las confidencialidades de los poderosos ordenadores ubicados en los pisos de una oficina que funciona como Dell que en realidad es un complejo de la NSA. All铆, seg煤n Snowden, se almacenan y registran los datos de todos los habitantes del planeta que por uno u otro motivo est谩n conectados en la red digital, es decir internet, o sea la mayor铆a de los ciudadanos del planeta tierra.

Las oficinas donde aparentemente funciona la agencia de noticias de Greenwald en el centro de Rio de Janeiro, como muchos de sus alrededores, no parece haber sido sujeto a mantenimientos regulares. Subiendo las gradas de acceso, la mulata de bajo porte que nos recibe no quiere mucha charla con nosotros. Desconfiada ejerce celosamente su puesto. Cuando preguntamos en qu茅 piso funciona The Intercept Brasil, se niega rotundamente a proporcionar informaci贸n sobre sus copropietarios. Esa actitud, claro, no tiene precio. Quiz谩 en dat0s nos pod铆amos haber ahorrado algunos malos momentos en nuestro historial period铆stico si el portero de nuestras oficinas no se hubiera dejado convencer tan f谩cilmente de revelar el secreto, a por nosotros. Pero esa es otra historia de la persecuci贸n que ejerce el poder cuando se investiga. Estoy molesto con la portera del edificio Marrecas 48, pero en el fondo doy gracias a Dios por ella.

Con Glenn Greenwald quer铆a hablar de varios temas del periodismo de investigaci贸n digital que lo ha sumido en una corta lista de indeseados por el Gobierno de Jair Bolsonaro. 脡l vive con su c贸nyuge el brasile帽o David Miranda, que a la vez es diputado federal por el PSOL, rodeado de guardaespaldas y conviviendo con una persecuci贸n declarada por el Gobierno brasile帽o. A fines del a帽o pasado The Intercept Brasil provoc贸 una fuerte pol茅mica y desprestigio de la imagen del intocable exjuez federal Sergio Moro que llev贸 adelante el caso Lava Jato y que hoy ocupa lugar en el gabinete de Bolsonaro, en el Ministerio de Justicia, tras publicar una serie de reportajes basados en di谩logos filtrados a los periodistas por hackers. El material analizado que fue publicado por varios medios brasile帽os, demostr贸 que Moro ejerc铆a presi贸n a los operadores en la justicia desequilibrando decisiones de acuerdo a sus propios intereses.

Hasta que el pasado 21 de enero el Ministerio P煤blico denunci贸 al periodista por la filtraci贸n en el caso Lava Jato. Con base en una interpretaci贸n forzada de las conversaciones entre Greenwald y los hackers, uno de los jueces del STF intent贸 sustentar que el periodista fue c贸mplice acus谩ndolo del delito por la conformaci贸n de pandillas (hackers). Pero la denuncia cobr贸 un alto grado de indignaci贸n por el hecho de que ni siquiera se investigaron esas conversaciones. En la consulta sobre los hackers la Polic铆a Federal concluy贸 que el norteamericano no cometi贸 ning煤n crimen. La verdad, de acuerdo a la versi贸n de la revista Veja, es que Greenwald cumpli贸 su trabajo period铆stico, es decir recibi贸 el material y lo public贸 despu茅s de chequear su veracidad en varias fuentes.

Se trata de un nuevo caso en el que el Gobierno de Bolsonaro sobrepasa los l铆mites buscando acallar a la prensa en la idea que refuerza el temor a investigaciones que apunten al poder pol铆tico. Pasa en Brasil y en muchos pa铆ses de la regi贸n; una afrenta a toda la sociedad que depende de un periodismo libre para tener acceso a verdades que incomodan a los poderosos.

Imprimir
Enviar Articulo

Lo más leido en:
Bolivia
An谩lisis
Actualidad