Un Congreso dividido vota a favor del proceso de 'impeachment' a Trump
Por: El País
Noviembre 2019
Fotografia: Erza Shaw/ Getty

 

El juicio parlamentario formal contra Donald Trump por el esc√°ndalo de Ucrania est√° a punto de comenzar y convertirse, con toda probabilidad, en un drama pol√≠tico televisado a tan solo un a√Īo de las elecciones presidenciales. Una C√°mara de Representantes completamente dividida, con los dem√≥cratas abrumadoramente a favor y los republicanos en contra, aprob√≥ este jueves las reglas por las que se regir√° este proceso excepcional, que Estados Unidos activa por cuarta vez en su historia, y que puede acabar con el impeachment o destituci√≥n del presidente si el Congreso halla delitos o faltas graves.

La sala de plenos estaba a rebosar y la dem√≥crata Nancy Pelosi, presidenta de la C√°mara baja, presidi√≥ la votaci√≥n, algo infrecuente que daba cuenta de lo hist√≥rico del momento. El de este jueves fue el primer voto formal sobre este proceso excepcional y sirvi√≥ para evidenciar lo partidista, casi tribal, de este proceso: 231 dem√≥cratas y un independiente votaron a favor de la investigaci√≥n, mientras que en contra lo hicieron 194 republicanos y dos dem√≥cratas. Tras semanas de especulaciones, de cr√≠ticas an√≥nimas de algunos legisladores, ha quedado claro el cierre de filas de los conservadores en torno a su presidente y que las √ļnicas gritas, m√≠nimas, se dan precisamente en las filas dem√≥cratas.

Pelosi, que hasta hace poco recelaba de un impeachment sin un apoyo m√≠nimo de los republicanos, cambi√≥ de opini√≥n y decidi√≥ activar las pesquisas en el Congreso el 24 de septiembre. Acababan de trascender las maniobras de Trump con Kiev para intentar que la justicia de Ucrania investigase a su rival pol√≠tico Joe Biden, el exvicepresidente de la era Obama, y al hijo de este, Hunter Biden, por sus negocios en el pa√≠s, lo que le perjudicar√≠a electoralmente. Desde entonces, todas las comparecencias se han celebrado a puerta cerrada, aunque la filtraci√≥n de los testimonios han apuntado ya a un modus operandi presidencial explosivo, en el que Trump se serv√≠a de una diplomacia paralela -en la que su abogado personal, Rudy Giuliani, desempe√Īaba un papel fundamental- para influir en el Gobierno ucranio, incluyendo quid pro quo.

El proceso entra ahora en una fase completamente distinta, con la posibilidad de comparecencias p√ļblicas, reclamaci√≥n de documentos y defensa formal por parte de los abogados de Trump. La Casa Blanca, hasta ahora, se hab√≠a negado a colaborar por considerar el sistema ileg√≠timo y sin garant√≠as. Lo votado este jueves establece las normas y procedimientos detallados: adem√°s de declaraciones televisadas, permite la publicaci√≥n de las transcripciones de algunas comparecencias ya celebradas en privado y determina que el Comit√© de Inteligencia, encargado del grueso de la investigaci√≥n, elabore un informe final. Este documento pasa entonces al Comit√© de Justicia y, en esa fase, los asesores de Trump tambi√©n pueden llamar a su propios testigos, aunque los dem√≥cratas -gracias a su mayor√≠a en la C√°mara- pueden limitarlo. Pelosi defendi√≥ la justicia de las normas aprobadas, similares, aseguran los dem√≥cratas, a las establecidas en su d√≠a para Richard Nixon o Bill Clinton, aunque los republicanos las han rechazado frontalmente.

Esta es la tercera vez en la historia que Estados Unidos pone en marcha el juicio pol√≠tico contra un presidente, un proceso excepcional que conlleva la destituci√≥n en el caso de que se le considere culpable de alg√ļn delito o falta grave. La justicia estadounidense establece que los mandatarios no pueden ser imputados mientras se encuentran en el cargo, as√≠ que sus acusaciones deben examinarse en el Capitolio. Nunca ha salido adelante hasta ahora: Nixon dimiti√≥ por el Watergate antes de que el caso se votase y los otros dos, Clinton -a ra√≠z del caso Lewinksy en 1998- y Andrew Johnson -en 1868- ganaron la votaci√≥n final en el Senado. Ese es el escenario probable tambi√©n para Trump, ya que, aunque los dem√≥cratas probablemente votar√°n a favor de los cargos penales contra el mandatario en la C√°mara baja, que controlan, el veredicto final se decide en el Senado, de mayor√≠a republicana, y requiere 67 de los 100 votos.

Las consecuencias de este procedimiento de impeachment, con todo, van m√°s all√° del desenlace jur√≠dico o penal: durante semanas, o meses, el esc√°ndalo de Ucrania se va a convertir en material mucho m√°s accesible, una bomba medi√°tica continua, probablemente televisada, a un a√Īo de las elecciones presidenciales. Pero la lectura pol√≠tica no pasa necesariamente por una derrota del mandatario en toda regla. Trump usar√° este proceso para victimizarse ante las bases republicanas y azuzarlas de cara a las urnas en noviembre de 2020: "¬°La mayor caza de brujas de la historia americana!", escribi√≥ en su cuenta de Twitter nada m√°s celebrarse la votaci√≥n. En el caso de Bill Clinton, tras superar la votaci√≥n, su popularidad acab√≥ subiendo.

Pelosi trat√≥ este jueves de recalcar la institucionalidad y solemnidad de este proceso. "No hay motivos para el regocijo o el consuelo", se√Īal√≥ la veterana dem√≥crata, tercera autoridad de la naci√≥n. "Lo que est√° en juego es la democracia", a√Īadi√≥, se√Īalando que los republicanos "temen la verdad". El l√≠der conservador en la C√°mara, el congresista de California Kevin McCarthy, asegur√≥ que los dem√≥cratas "tratan de destituir al presidente porque temen no poder derrotarlo en las urnas".

 

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