La OEA, un perro sin dientes ante la crisis en Bolivia
Por: Jacobo García /El País
Noviembre 2019
Fotografia: Reuters

Almagro "rechaza una salida inconstitucional" a la crisis pero evita hablar de "golpe de Estado"

El demoledor informe de la Organizaci√≥n de Estados Americanos (OEA) que denunci√≥ una larga lista de irregularidades durante la reelecci√≥n de Evo Morales se ha convertido en el principal argumento de la oposici√≥n, el Ej√©rcito y colectivos como ind√≠genas, polic√≠as o mineros para pedir la "renuncia" del mandatario aymara, que denunci√≥ "un golpe de Estado" y solicit√≥ asilo en M√©xico. El detallado informe de la OEA con las trampas detectadas fue el verdugo en una crisis que lleva tres a√Īos cocin√°ndose frente a los ojos de su secretario general, Luis Almagro.

Hasta el momento, Almagro, muy contundente en casos que afectan a Venezuela o Nicaragua, ha expresado tibiamente su apoyo a Morales aunque sin hablar de "golpe de Estado" y manteniendo un estrat√©gico silencio sobre los √ļltimos acontecimientos.

El comunicado publicado el lunes, 20 horas despu√©s de la "renuncia" de Evo Morales, es una nota de cuatro p√°rrafos en la que "rechaza una salida inconstitucional" a la crisis en Bolivia, pero evita hablar de asonada o citar al Ej√©rcito. El texto pide a la Asamblea boliviana que se re√ļna para mantener la legalidad constitucional al mismo tiempo que insiste en castigar a los culpables del fraude electoral de Morales.

Su propuesta para que fueran convocadas nuevas elecciones ha terminado en vac√≠o de poder y evidencian el papel la OEA como un perro sin dientes. Un organismo capaz de movilizar especialistas y se√Īalar irregularidades con un gran despliegue de t√©cnicos sobre el terreno que elaboran completos informes con contexto, denuncias, causas y posibles soluciones pero que se atasca en la divisi√≥n pol√≠tica o la beligerancia de su secretario general. Una organizaci√≥n incapaz de resolver las crisis que fant√°sticamente diagnostica.

El silencio de la OEA, ante lo que México considera claramente un "golpe de Estado", fue criticado por su presidente, Andrés Manuel López Obrador, quien exigió que el organismo "fije cuanto antes" una postura. "No al silencio", terminó diciendo el mandatario este lunes durante su habitual rueda de prensa.

México se ha unido a Guatemala, Estados Unidos, Canadá o Colombia, entre otros países, que solicitaron una reunión urgente del Consejo permanente que se celebrará este martes.

La ambig√ľedad de Almagro respecto a Evo Morales -rota este martes al se√Īalar que el exmandatario dio un "golpe de Estado" al tratar de "robar" las elecciones-¬†contrasta con la belicosidad exhibida en otros casos, a pesar las luces de alarma que se han ido prendiendo. En 2015, Morales decidi√≥ presentarse a un cuarto mandato que lo mantendr√≠a en el poder hasta 2025. Aunque la candidatura fue recurrida por la oposici√≥n, que la consideraba inconstitucional, la justicia sentenci√≥ que postularse formaba parte de los "derechos humanos" del mandatario. Sin embargo, en el refer√©ndum convocado Evo Morales fue derrotado por un 51,3% de los votos frente al 48,7% de la opci√≥n del S√≠.

Finalmente, Morales desconoció los resultados y Almagro validó la postulación. En el caso de Venezuela, los representantes bolivarianos ni siquiera pueden ocupar los sillones oficiales tras reconocer como presente legítimo del país a Juan Guaidó. "Son casos distintos", dijo el canciller mexicano, Marcelo Ebrard este lunes. "En Bolivia los militares han pedido que dejara el poder y en Venezuela nos pidieron reconocer a un mandatario que no había sido elegido por su pueblo", alegó Ebrard.

Más recientemente, la debilidad de la OEA quedó patente en Guatemala, donde Jimmy Morales expulsó sin despeinarse a la misión anticorrupción de Naciones Unidas (Cicig) que debía ser un modelo para la OEA. Con los mismos mimbres que el reciente golpe de Estado de Bolivia, en Honduras, el presidente Juan Orlando Hernández, aprobó en 2017 su reelección, prohibida en la constitución, que le permitirá quedarse en el poder hasta 2022.

Durante esas elecciones el informe de la misi√≥n electoral de la OEA document√≥ numerosas irregularidades y expres√≥ sus dudas sobre el resultado. Seg√ļn los expertos de la OEA desplegados en el terreno en todos los departamentos hubo un brutal aumento en la participaci√≥n y un cambio "at√≠pico y estad√≠sticamente improbable" en las tendencias a favor de Juan Orlando. "Lo que plantea dudas sobre la veracidad del resultado", se√Īal√≥ el informe. Tras el mismo, Almagro propuso que se repitieran las elecciones, a lo que Honduras respondi√≥ que se trataba de una "injerencia". Dos a√Īos despu√©s de aquello Juan Orlando gobierna en Honduras en medio de la polarizaci√≥n pol√≠tica y los esc√°ndalos de narcotr√°fico en su familia.

No obstante, la escasa efectividad de la OEA para encarar las crisis pol√≠ticas va m√°s all√° de Almagro. En los √ļltimos a√Īos el continente ha vivido dos golpes de Estado ante los que la organizaci√≥n fue un operador voluntarioso pero ineficaz. En abril de 2002, en Venezuela, una plataforma c√≠vico militar encabezada por Pedro Carmona le dio un golpe de Estado a Hugo Ch√°vez que lo alej√≥ del poder durante unas horas. Por aquel entonces la OEA, dirigida por Gaviria se limit√≥ a reunir al Consejo permanente sin llegar a ninguna decisi√≥n. Apoyado por Cuba y miles de venezolanos que exig√≠an su regreso, Ch√°vez volvi√≥ a Miraflores dos d√≠as despu√©s.

Más recientemente, en 2009, también en Honduras, cuando el presidente Manuel Zelaya fue expulsado del poder por la noche y en pijama tras un golpe de Estado encabezado por el Ejército. La organización, dirigida entonces por José Miguel Insulza, condenó con el golpe, pero Zelaya nunca logró volver a la presidencia.

 

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