Lo que podemos aprender de Argentina, su deuda externa y su tango
Por: Estefanía Pozzo/ The Washington Post
Julio 2020

Algunas negociaciones se parecen a un baile de tango. La coreograf√≠a empieza con un movimiento en el que una de las partes avanza tres firmes pasos al mismo tiempo que su partenaire retrocede. Si hablamos de la danza esta tensi√≥n describe un juego sensual de atracciones, pero cuando hablamos de negociaciones, la m√ļsica se apaga y la escena se parece m√°s a una disputa con ce√Īos fruncidos. Esto es lo que pasa hoy entre Argentina y sus acreedores externos quienes desde comienzos de este a√Īo iniciaron las conversaciones para resolver de qu√© manera el pa√≠s pagar√≠a alrededor de 66,000 millones de d√≥lares de su deuda externa.

El recorrido comenzó en diciembre de 2019. El ministro de Economía, Martín Guzmán, había hecho declaraciones a la prensa antes de convertirse en funcionario sobre la insostenibilidad de la deuda argentina, explicando que el país debía comenzar un proceso para reestructurar sus pasivos. Guzmán lo decía con el aval de su recorrido académico: desde la Universidad de Columbia, donde trabajaba antes de volver a la Argentina, venía analizando y estudiando los procesos de reestructuración de deudas soberanas. Su apuesta fue conseguir el mayor apoyo político posible para ganar empuje en esos tres pasos de apertura del tango: mandó una ley al Congreso que habilitaba el inicio de las conversaciones e invitó a su presentación a los partidos de la oposición, gobernadores, referentes sindicales y empresarios.

También hizo gestiones con el Fondo Monetario Internacional, el cual le terminó dando la razón: la deuda argentina, tal como está, no es "sostenible".

¬ŅQu√© significa que una deuda no sea sostenible? Quiere decir que los pagos que debe realizar un pa√≠s ponen en riesgo la estabilidad econ√≥mica, porque gran parte de los recursos que genera la econom√≠a se destinan solo a la cancelaci√≥n de sus deudas y queda poco margen para destinar dinero a otras cosas. M√°s all√° del diagn√≥stico que se haga de por qu√© se lleg√≥ a esa situaci√≥n, el efecto no var√≠a: una mayor carga de deuda achica la capacidad del Estado de garantizar derechos b√°sicos de su poblaci√≥n. Algo que, en un contexto de mayor exigencia a los Gobiernos por el impacto de la pandemia en la econom√≠a, puede ser tr√°gico a nivel social.

Frente a esta situaci√≥n, la posici√≥n de los acreedores externos fue diversa. Algunos fondos de inversi√≥n, luego de semanas de negociaciones, se mostraron favorables a la √ļltima propuesta que el pa√≠s oficializ√≥ ante la Comisi√≥n de Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en ingl√©s) a comienzos de julio. Pero no todos asumieron esta posici√≥n.

El negociador más duro hasta el momento ha sido Blackrock, uno de los fondos de inversión más grandes del mundo y socio de la Reserva Federal en la recompra de activos corporativos para mitigar el impacto del nuevo coronavirus en las empresas estadounidenses. Blackrock forma parte de uno de los tres grupos de acreedores que, reunidos, elaboraron una propuesta propia de pago para Argentina.

Y ac√° aparece de nuevo el tango, aunque ahora hay que pensar en esa parte del baile en la que las piernas se marean: a comienzos de julio, Argentina present√≥ lo que llam√≥ su "√ļltima oferta"; luego, los acreedores se juntaron y presentaron la suya; el Gobierno respondi√≥ que de ninguna manera iba a ofrecer m√°s dinero, y los bonistas dijeron que tienen un porcentaje suficiente como para bloquear por completo el canje.

La diferencia econ√≥mica entre la "√ļltima oferta" del pa√≠s y lo que pidieron los acreedores asciende a 1,600 millones de d√≥lares, de los cuales 1,000 millones se concentran hasta 2023, el actual per√≠odo de Gobierno. Entre la primera propuesta, enviada por Guzm√°n a la SEC en abril, y la enmienda presentada en julio, Argentina ofreci√≥ aumentar pagos a los acreedores por 16,000 millones de d√≥lares.

Pero hay algo clave: lo que se est√° discutiendo no es cu√°nto perder√°n los bonistas, sino cu√°nto dejar√°n de ganar. Puede resultar una pregunta na√Įve, pero ¬Ņes √©tico que la maximizaci√≥n de las ganancias de los fondos de inversi√≥n empuje a un pa√≠s en crisis a un empeoramiento de sus condiciones financieras? Este es un punto central de la negociaci√≥n que est√° llevando el gobierno argentino.

En los próximos meses, varios países emergentes deberán sentarse a negociar con los mismos actores con los que negoció Argentina, que buscarán replicar la estrategia de alcanzar el mayor rendimiento posible de sus inversiones. Mientras que los acreedores pondrán como ejemplo el acuerdo de Ecuador (que fue más favorable a sus intereses), los países en crisis deberían aprender de la experiencia argentina para protegerse de los duros embates que buscarán hacer los chicos malos de Wall Street.

Hay una lecci√≥n m√°s que el tango puede dejar para pensar estas negociaciones: quien comienza avanzando, termina la danza retrocediendo. Cu√°nto espacio se est√° dispuesto a ceder debe ser parte de la estrategia inicial antes de lanzarse a bailar. ¬ŅEs posible pagar lo que sea a costa del hambre de miles de personas?


Estefanía Pozzo es periodista especializada en economía y finanzas. Vive en Argentina y es docente en la Universidad de Buenos Aires.

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