'Si me regresan, me muero'
Por: Jorge Ramos/ The New York Times
Septiembre 2019
Fotografia: John Moore/Getty Images

El gobierno de Trump quiso suspender los permisos a migrantes que reciben atención médica de vida o muerte. Al final, reconsideró esta decisión por historias como la de Jonathan Sánchez, quien podría morir sin su tratamiento.

 

Si deportan a Jonathan S√°nchez a Honduras se va a morir. Este joven de 16 a√Īos sufre de fibrosis qu√≠stica. Su hermana mayor muri√≥ de la misma enfermedad que, entre otras cosas, atasca los pulmones con flemas imposibles de sacar. Pero esa tos letal no pareci√≥ importarle al funcionario que les envi√≥ una carta al padre y la madre de Jonathan dici√©ndoles que la familia ten√≠a 33 d√≠as para irse de Estados Unidos.

Para Jonathan, esa carta era una sentencia de muerte.

¬ŅQu√© pasa si te regresan a Honduras?, le pregunt√© en una entrevista v√≠a sat√©lite, poco despu√©s que recibieran la carta. "Pues, b√°sicamente, la muerte", me contest√≥, cerca del Children's Hospital en Boston, donde recibe el tratamiento que lo ha mantenido con vida. "Me ha pasado en ocasiones que si no hago el tratamiento por un d√≠a, empiezo a toser bastante. Me canso. Me cuesta respirar bastante. Sufro de dolores de est√≥mago y no suelo digerir bien la comida. Eso es lo que me pasa si no los hago en un d√≠a".

La guerra contra los inmigrantes en Estados Unidos se est√° extendiendo hacia los m√°s d√©biles. Ya no se trata, solo, de separar a ni√Īos de sus padres en la frontera, de poner a menores de edad en jaulas o de considerar quitarles la ciudadan√≠a autom√°tica a los hijos de indocumentados nacidos en Estados Unidos. Ahora el gobierno del presidente Donald Trump se lanz√≥ en contra de ni√Īos enfermos. Como Jonathan.

Hay un esfuerzo concertado del gobierno de Trump para limitar el n√ļmero total de extranjeros en Estados Unidos, particularmente cuando vienen de Am√©rica Latina. (No podemos olvidar su mantra de junio de 2015 sobre los inmigrantes mexicanos: "Traen drogas. Traen crimen. Son violadores".) Y la campa√Īa presidencial de 2020 tiene que definir qu√© tipo de pa√≠s queremos ser.

Jonathan y sus pap√°s, Gary y Mariela, entraron como turistas a Estados Unidos hace tres a√Īos. Luego solicitaron quedarse a trav√©s de un programa m√©dico de acci√≥n diferida para que Jonathan pudiera recibir su tratamiento. No es una categor√≠a migratoria muy grande. Pero salva muchas vidas. Cada a√Īo, cerca de mil personas son beneficiadas.

Pero el mes pasado, sin ning√ļn aviso previo, la agencia encargada de otorgar esos permisos migratorios -el Servicio de Ciudadan√≠a e Inmigraci√≥n de Estados Unidos (USCIS)- decidi√≥ cancelarlos casi todos. El mensaje para Jonathan fue fulminante: "Debo abandonar el pa√≠s en 33 d√≠as o voy a ser deportado".

Mariela, la mamá de Jonathan, no lo podía creer y llamó para pedir una explicación. "Solo nos dijeron que nuestra solicitud había sido negada", me contó. "Que no podían darnos nuestra extensión".

Los S√°nchez la han pasado mal y ya saben a qu√© se enfrentan. La hermana mayor de Jonathan muri√≥ en Honduras de la misma enfermedad. "Cuando nuestra hija naci√≥, en nuestro pa√≠s ni siquiera los m√©dicos sab√≠an qu√© diagnosticar", me dijo Gary. "Nadie sab√≠a lo que ella padec√≠a". En un esfuerzo desesperado, le tomaron una prueba de sangre a su hija y la enviaron, congelada, a Estados Unidos. Poco despu√©s lleg√≥ el resultado a Honduras: efectivamente, padec√≠a de fibrosis qu√≠stica. Pero la informaci√≥n lleg√≥ demasiado tarde. La ni√Īa ya hab√≠a muerto.

Y para no repetir la historia con Jonathan, los Sánchez emprendieron el camino hacia Estados Unidos. Pero cuando hablé con Gary, estaba desesperado. "En este momento no tenemos muchas alternativas. No sabemos qué hacer", me dijo. "Hemos estado esperando por meses una respuesta y de repente nos dicen que esta es negada".

"A algunas personas antiinmigrantes les gusta decir: 'No estamos en contra de la inmigración, solo estamos en contra de la inmigración ilegal'", publicó hace poco en Twitter la congresista demócrata, Alexandria Ocasio-Cortez. "Si eso fuera cierto, entonces haríamos que la inmigración legal fuera fácil y segura. Pero cada día este gobierno está deteniendo casi por completo la inmigración legal".

Es cierto. Jonathan y sus papás hicieron todo legalmente. Entraron a Estados Unidos legalmente, solicitaron su permiso de estadía médica legalmente y tramitaron sus extensiones legalmente. Pero el gobierno de Trump les dijo que no.... hasta el lunes 2 de septiembre.

El presidente de Estados Unidos no suele disculparse ni da marcha atrás en sus decisiones. Al contrario, le gusta ratificar sus aciertos y sus errores por igual. Pero no pudo contra la presión que Jonathan y otros pacientes le pusieron al gobierno al contar sus desgarradoras historias en los medios de comunicación y en las redes sociales.

Sin mucha publicidad, y sin reconocer ninguna equivocación, el USCIS informó que volverá a considerar solicitudes médicas como la de Jonathan. Gary, me confirmó que, efectivamente, sus abogados recibieron instrucciones para volver a presentar una extensión para los Sánchez. Eso salvaría a Jonathan.

Quisiera escribir que la moraleja de esta historia es que el bien siempre triunfa. O que, como dicen algunos, las cosas siempre pasan por algo. Yo no creo nada de eso. Mi explicaci√≥n es un poco m√°s realista. Aqu√≠ en Estados Unidos nos estamos enfrentando a uno de los gobiernos m√°s antiinmigrantes desde que en 1954 se deport√≥ a un mill√≥n de mexicanos en la llamada Operaci√≥n Wetback. Y con tal de reducir el n√ļmero de inmigrantes y tratar de revertir la diversificaci√≥n de la poblaci√≥n, el gobierno de Trump ha iniciado una campa√Īa que va, incluso, contra ni√Īos enfermos.

En los momentos de mayor indefensión siempre tenemos un recurso disponible: contar tu propia historia. Jonathan lo hizo y, en el proceso, podría salvarse.

Le pregunt√© a Jonathan qu√© le pedir√≠a a las personas que lo quer√≠an deportar. "Que no me maten", fue su respuesta, brutal y directa. No hay nada m√°s poderoso y conmovedor que la lucha de un ni√Īo por su propia vida. En eso s√≠ creo.

 

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