El mensaje de Evo a los gobernadores
Por: Carlos Rodriguez San Martín
Junio 2015

Nadie puede estar seguro de la sinceridad del presidente cuando les pide a los gobernadores electos que coordinen su trabajo, ni que estar√° dispuesto -como dice- a atenderles el tel√©fono las 24 horas del d√≠a. Nadie tampoco puede negar que el primer mandatario es un h√°bil pol√≠tico. Desmarca, hace creer, juega con las emociones y luego cambia de car√°cter s√ļbitamente. La bipolaridad del presidente es peculiar. No se trata de un rasgo cl√≠nico, m√°s bien es producto de su formaci√≥n en la que a costa de mucho esfuerzo consigui√≥ sus metas pol√≠ticas. Aprendi√≥, por decirlo as√≠, que en pol√≠tica cada escena tiene su propio argumento.

Por separado ninguno de los gobernadores de la oposici√≥n puede tomar las palabras de Evo Morales como una realidad concreta. El gobernador cruce√Īo Rub√©n Costa es el vivo ejemplo de que las palabras del presidente sufren descontroles a menudo. Es el m√°s antiguo en el cargo. A su lado, quien puede defender al presidente de lo que dice es cierto es el gobernador por Cochabamba, Iv√°n Canelas. Periodista de profesi√≥n tiene delirio por la verdad al punto que lleg√≥ a ser dirigente de las organizaciones de prensa desde donde defendi√≥ la libertad de expresi√≥n que se basa en el principio de la verdad a toda costa. Ha escrito un libro sobre la vida de Evo y es hoy un personaje no solo que representa la identidad popular y los or√≠genes del mandatario sino al estar inmiscuido en las letras lleva una gran ventaja del respeto que Evo tiene por √©l y √©l por Evo.

No creo que Adrian Oliva, el flamante gobernador por Tarija piense lo mismo que Canelas. En su época de parlamentario sufrió varios embates por decir cosas bastante incómodas. Además soportó hace poco la presencia de cientos de masistas que pretendían arrebatarle su indiscutible victoria en ese departamento.

Ni que decir del gobernador por La Paz, Félix Patzi que sufrió en carne propia acciones del Gobierno hasta que se alejo del oficialismo con un profundo sentido crítico y ha dicho que nadie se puede eternizar en un cargo, en alusión directa al presidente.

Estas diferencias de concepción ideológica surcarán las profundidades que hay entre algunos de los gobernadores que el domingo juraron a sus puestos con el presidente que en principio les ha extendido la mano amigablemente.

 

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