El mundo en una vuelta a la probable normalidad
Edición "dat0s 235"
Por: Carlos Rodriguez San Martín
Enero 2021
Fotografia: Deposito de cartuns

2020 ha sido un a√Īo para el olvido. "A√Īo maldito", t√≠tulo el diario espa√Īol El Pa√≠s para su evaluaci√≥n. La humanidad vivi√≥ uno de sus momentos m√°s dram√°ticos con la aparici√≥n en Wuhan, China de la sepa de un virus altamente pesado y contagioso que en d√≠as se propag√≥ por toda Europa y a las semanas hab√≠a aterrizado en Am√©rica Latina. Se critic√≥ de inici√≥ que tanto el Gobierno chino como la Organizaci√≥n Mundial de la Salud (OMS) actuaron tard√≠amente en informar a la poblaci√≥n que el virus mortal se alastraba incontrolable por el mundo. Se habl√≥ entonces de complicidades y aventuras siniestras con el fin de reducir la poblaci√≥n.

El presidente de los Estados Unidos considerado un magnate con delirios populistas, anunció la confabulación en torno a la covid-19 y decidió recortar los fondos que su Gobierno proporciona a la OMS. Hasta ese día, pocos habitantes del planeta sabían que la entidad es financiada por los países en los cuales tiene presencia terrenal; que la mayoría de las naciones aporta fondos para la investigación y el funcionamiento que promueve investigaciones para cuidar de la salud. En ese escenario, Donald Trump fue acusado de histriónico y se desató una guerra mediática que rápidamente fue abriendo brecha por la proximidad de las elecciones norteamericanas.

Las grandes compa√Ī√≠as de Silicon Valley comandaron la campa√Īa contra el l√≠der estadounidense. Los viejos aliados se unieron en la confabulaci√≥n. Dem√≥cratas como los Clinton, Gore y el resto de personajes de la pol√≠tica norteamericana a los que se les une el color de Barack Obama y los multimillonarios de las compa√Ī√≠as tecnol√≥gicas, los Bezos, Gates, Zuckerberg y el resto de todos ellos, se unieron en la farsa. La bolsa de valores de Wall Street y la mayor√≠a de los mercados burs√°tiles del mundo sufrieron el efecto inmediato de la recesi√≥n.

Muy pocas compa√Ī√≠as permanecieron de pie frente al cataclismo. El efecto de las restricciones en las que se sumerg√≠a la humanidad no roz√≥ ni la frente de las compa√Ī√≠as tecnol√≥gicas que multiplicaron sus ganancias favorecidas por el par√≥n mundial y la nueva modalidad alentada por la campa√Īa "qu√©date en casa". El teletrabajo y las conexiones crecieron de manera exponencial, descontrolando las diferencias ya muy marcadas entre ricos y pobres. Ese fue otro los efectos de la pandemia. Millones de ni√Īos en las ciudades y en las zonas rurales en edad escolar, quedaron interrumpidos de educaci√≥n. Los nuevos protocolos anunciaban una emergencia educativa que en los hechos priv√≥ a los m√°s pobres de conexiones de Internet. Se calcula que m√°s de 50 millones de ni√Īos en edad escolar no retomar√°n jam√°s a la escuela, priv√°ndolos de un futuro cierto.

Cientos de miles de trabajadores fueron despedidos. Se calcula que ser√°n sustituidos por m√°quinas rob√≥ticas que no se contagian y reducen la carga laboral. Los puntos m√°s afectados por los contagios masivos fueron los centros de acogida para ancianos y los albergues donde vive la poblaci√≥n vieja y de menos recursos. En un solo d√≠a en Italia asisti√≥ la muerte de 3 000 ancianos. Fue com√ļn ver im√°genes terror√≠ficas de cuerpos inertes transportados a c√°maras frigor√≠ficas donde permanec√≠an hasta encontrar lugar de cremaci√≥n en cementerios clandestinos. Se dijo que se trat√≥ del mayor tr√°fico de √≥rganos humanos que se tenga memoria; uno de los negocios m√°s lucrativos despu√©s del tr√°fico de armas y el de drogas. Se acall√≥ cualquier tipo de informaci√≥n tendenciosa que exig√≠a explicaciones sobre la conexi√≥n de las grandes corporaciones mundiales con la pandemia. Simplemente, gan√≥ voz la versi√≥n de que el nuevo coronavirus era una mutaci√≥n gen√©tica por la ingesta de mam√≠feros en los mercados de Wuhan. La ciudad futurista favorecida con las conexiones 5G, construy√≥ hospitales en tiempo r√©cord levantando sospechas de que todo podr√≠a ser una confabulaci√≥n.

Los aparatos represivos, l√©ase, la fuerza militar y policial de las naciones del mundo entero fueron llamadas a articular inusuales controles para evitar que la gente salga a las calles sin m√°scaras de protecci√≥n. En muchos lugares se generaron enfrentamientos por el recorte a las libertades esenciales. El salvajismo represor se convirti√≥ en una especie de grito de aprobaci√≥n articulado por los poderes facticos del planeta. La gente permaneci√≥ obedientemente en sus casas durante largas cuarentenas impuestas y mientras se piensa que 2021 ser√° un a√Īo de mayor normalidad, al culminar 2020 se ha provocado una segunda ola m√°s fuerte que la primera generando temor de que la humanidad vivir√° sometida a controles desproporcionados y cubierta de cuidados para volver a la normalidad.

Ya nada ser√° igual. Si bien los muertos por el coronavirus este ca√≥tico 2020 son 1.8 millones, nadie asegura que se dupliquen o tripliquen este 2021 que se proyecta como un a√Īo incierto, que obliga a pensar sin, que exige respuestas ante el temor del silencio y a la obediencia impuesta.

En las siguientes páginas el lector encontrará algunas entrevistas con personajes que representan varios rubros afectados y de quienes esperemos opinión; voces con la esperanza que en los hechos volvamos todos a ser lo que fuimos antes de que el ciudadano chino al que se lo acusa de ser responsable por la propagación del virus (ya muerto) se haya comido el murciélago del desastre planetario y la crisis de salubridad y de valores que por su cuenta atraviesa la humanidad.

 

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