América latina: la corrupción de Norte a Sur
Por: Rogelio N√ļ√Īez
Marzo 2015

La mayoría de los países de América latina sufren en este comienzo de 2015 importantes casos de corrupción que están poniendo en serios aprietos a diferentes gobiernos, partidos e instituciones de la región.

De M√©xico y Panam√° a Chile y Argentina; de Brasil y Colombia a Per√ļ y Bolivia la casualidad ha querido juntar en este inicio de a√Īo el afloramiento de numerosos casos de corrupci√≥n que golpean a gobiernos tanto de izquierdas (como los de¬†Dilma Rousseff, Cristina Kirchner y Michelle Bachelet), como de centroderecha (Enrique Pe√Īa Nieto u Ollanta Humala).

Asimismo, a finales de 2014, Venezuela y Paraguay aparec√≠an como los pa√≠ses percibidos como m√°s corruptos de Am√©rica Latina, seg√ļn un r√°nking global de la ONG,¬†Transparencia Internacional (TI).

Lo primero que cabe concluir es que la corrupci√≥n es un problema a escala universal. No es gen√©ticamente latinoamericano porque se da en otros contextos como el europeo (Espa√Īa es un buen ejemplo en los √ļltimos a√Īos), el asi√°tico (China) o en √Āfrica.

Es, por lo tanto, un problema universal que responde a la propia naturaleza del ser humano.

El profesor de la Universidad de Chile,  José Zalaquett, explicaba en una entrevista para la revista chilena Qué Pasa que esos casos "no tienen que ver con la economía de mercado, sino con la naturaleza humana. En la medida que usted tenga incentivos que lo muevan en el sentido de la transparencia, la probidad y la rendición de cuentas, y tenga desincentivos para portarse mal, eso influye mucho en el comportamiento. Porque las personas generalmente hacen un cálculo costo-beneficio".

La presencia de la corrupción a escala regional

Los escándalos de corrupción que han ido apareciendo han sido verdaderos misiles en la línea de flotación de los gobiernos de la región. La aprobación de Michelle Bachelet ha caído hasta el 39% tras conocerse los detalles del llamdo "nueragate"

"Ha sido muy dramático y va a ser siendo muy dramático, porque lastimó de una vez y para siempre el discurso de inclusión, de igualdad, de equidad que distinguía a la Presidenta Bachelet, del cual ella tiene un testimonio de vida. Desgraciadamente el Caso Caval la complica y compromete para siempre. Veo que el Caso Caval es medio irreversible", afirma el analista chilenoHéctor Soto.

Mientras, en Brasil, el caso Petrobras¬†ha da√Īado la relaci√≥n entre el PT y el PMDB, coalici√≥n que sustentaba al gobierno de¬†Dilma Rousseff que atraviesa un momento muy delicado, donde incluso se especula con que podr√≠a padecer un impeachment.

"No creo en el impeachment de Dilma. Esa idea es un poco fantasiosa e ingenua -dijo al diario argentino Perfil, el analista político Bolívar Lamounier-  pero, sin duda, Brasil ya enfrenta una crisis de gobernabilidad. El gobierno de Dilma es débil, y eso significa que la crisis seguirá por largo plazo".

Cristina Kirchner, acosada por el escándalo Hotesur, busca cómo eludir a la justicia una vez que deje la presidencia en diciembre. Además, su vicepresidente, Amado Boudou, está doblemente procesado por sendos casos de corrupción.

"Acostumbrada a ser el centro de todas las cosas, cuando entregue la banda presidencial, Cristina Fernández de Kirchner va a tener que poner una buena parte de su energía en contratar a los mejores abogados de la Argentina para no terminar como el ex presidente Carlos Menem, negociando leyes por fueros y convicciones, por libertad ambulatoria", asegura en La Nación el analista Luis Majul.

Bolivia atraviesa días de gran convulsión debido al escándalo del Fondo Indígena.

El Ministerio de Transparencia y Lucha contra la Corrupción inició un "procedimiento de acción inmediata" con el que intervino el Fondo Indígena para indagar sobre los supuestos malos manejos de recursos económicos destinados a proyectos rurales patrocinados por esta entidad.

El presidente Evo Morales anunció, de hecho, la intervención del Fondo Indígena, hecho que se consumó ayer. "Duele mucho, pero vamos a intervenir caiga quien caiga".

En Per√ļ el tramo final del gobierno¬†Ollanta Humalase ha visto salpicado por las consecuencias del "caso Belsunde" y sobre todo por el que afecta a la Primera Dama,¬†Nadine Heredia, quien est√° siendo investigada de forma preliminar por el Ministerio P√ļblico por el presunto delito de lavado de activos.

Colombia, que vivi√≥ un 2014 marcado por la utilizaci√≥n de fondos p√ļblicos para "comprar apoyos pol√≠ticos" y electorales (el conocido como reparto de "mermelada"), afronta ahora un esc√°ndalo que hiere la confianza ciudadana en una instituci√≥n clave, la Corte Constitucional.

Su presidente,¬†Jorge Pretelt, acaba de apartarse temporalmente de su cargo con el fin de dedicarse a demostrar su inocencia en un esc√°ndalo de presunta corrupci√≥n que lo involucra. La denuncia en contra de Pretelt tiene que ver con la versi√≥n de un abogado seg√ļn el cual, el presidente de la Corte le pidi√≥ unos 200 mil d√≥lares para que el tribunal fallara en favor de una empresa fiduciaria que √©l representaba.

Fuera de Sudamérica, en Panamá el expresidente Ricardo Martinelli afronta una complicada situación por supuesta corrupción al expresidente del país.

La Corte Suprema paname√Īa quiere investigar al exjefe del Estado por el caso de la compra con supuestos sobrecostos de comida deshidratada a trav√©s del gubernamental Programa Nacional de Ayuda (PAN).

El exgobernante paname√Īo fue se√Īalado por el exdirector del PAN Giacomo Tamburrelli como supuesto responsable de la firma de un contrato de 45 millones de d√≥lares para la compra de esa comida, cuyo destino eran los comedores de las escuelas p√ļblicas del pa√≠s.

El exgobernante sostiene que es v√≠ctima de una "persecuci√≥n pol√≠tica" dirigida por su antiguo aliado electoral y vicepresidente, Juan Carlos Varela, actual jefe del Estado paname√Īo, quien ha negado esa acusaci√≥n.

Y en M√©xico el presidente¬†Enrique Pe√Īa Nieto ha visto como se esfumaba el "Mexican moment" no solo por los problemas econ√≥micos y la crisis de seguridad (matanzas de Tlataya e Iguala) sino por dos esc√°ndalos de posible corrupci√≥n:¬†el que afecta a su esposa,¬†√Āngelica Rivera, y el que golpeaba a su secretario de Hacienda,Luis Videgaray.

Soluciones integrales: castigos m√°s duros y que se cumplan

Combatir la corrupción no es un atarea fácil. Las leyes son necesarias pero no suficientes en caso de que no existan sólidas instituciones autónomas y capaces de investigar y castigar a aquellos que comentan actos de corrupción.

Zalaquett, en entrevista con la revista chilena "Que Pasa", se√Īala que deben existir¬† incentivos para "portarse bien" ya que "en la medida que las sanciones sean m√°s altas, duelan m√°s y exista una mayor posibilidad de que se apliquen, por supuesto que los desincentivos contra la corrupci√≥n son mayores".

Aboga por sanciones ejemplificadoras porque "hoy cometer un delito económico no parece tener un gran castigo. Tampoco violar la ley electoral. Aumentar el costo es muy importante".Zalaquett en la revista Que Pasa explica que "en el caso de los delitos económicos, a diferencia de los pasionales, el delincuente o potencial delincuente saca un cálculo costo-beneficio. Piensa así: "La posibilidad de que me pillen es el 50%; la posibilidad de que salga bajo fianza otro 50% y, al final, la posibilidad de que me condenen a pagar una cifra mayor de la que me embolsé es 0%". Esto, porque en definitiva lo condenan muchas veces a pagar una suma menor. Entonces hay un desincentivo. En cambio, con el delincuente pasional no hay problema de incentivo o desincentivo, sino de impulsos".
Cambio de mentalidad

Los casos de corrupci√≥n en los diferentes pa√≠ses latinoamericanos tienen varios puntos en com√ļn. Por ejemplo afectan a la financiaci√≥n de los partidos (caso Penta en Chile) y de las campa√Īas de diputados y senadores (caso Petrobras).

Han sacaso a la luz la escasez de controles institucionales (casos de México) y la enorme concentración en manos de los presidentes (Argentina).

Adem√°s, se dan tras tres lustros en los que ha cambiado profundamente la sociedad. Se trata de sociedades m√°s urbanas y m√°s de clases medias que tienen su propia agenda.

M√°s activas y empoderadas, las clases medias exigen mejores servicios p√ļblicos, seguridad y transparencia.

Zalaquett a√Īade que "estamos viviendo no una √©poca de cambio, sino un cambio de √©poca. Hoy la ciudadan√≠a est√° mucho m√°s preocupada de cuestiones morales o √©ticas que afectan a la cosa p√ļblica... con las protestas ciudadanas del 2011 comenz√≥ un nuevo tema: la igualdad de oportunidades. Sin embargo, el mundo pol√≠tico no se ha adaptado".

Sin embargo, algunos autores creen que la lucha contra la corrupción va incluso más allá de las instituciones. El chileno José Antonio Viera-Gallo, quien fuera exSecretario general de la Presidencia con Bachelet, considera que el lema laguista de que "las instituciones funcionen" no es suficiente.

Su ong Chile Transparente defiende la idea de un Compromiso Nacional por la Probidad y la Transparencia surgido desde la sociedad civil y que debiera ser asumido por los actores p√ļblicos y privados mostrando a la poblaci√≥n su voluntad de crear nuevas reglas que sean m√°s estrictas en la relaci√≥n entre pol√≠tica y dinero.

Viera-Gallo se√Īala en el L√≠bero que "la idea global es que, con ser muy importantes, las leyes para asegurar la probidad no bastan ya que el desaf√≠o de fondo es un cambio cultural de pautas de conducta que debe partir desde la escuela. Tanto el sector p√ļblico como el privado deben premiar las buenas pr√°cticas, la entrega de informaci√≥n y la rendici√≥n de cuentas, y por el contrario condenar las colusiones, el cohecho, el soborno, el uso de informaci√≥n privilegiada, el tr√°fico de influencia y el lavado de activos".

 

 

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