
En el marco de la cumbre de la OTAN en Ankara, Turquía, los miembros del Atlántico Norte anunciaron adquisiciones militares con un valor de -al menos- 50.000 millones de dólares.
Los reiterados reclamos del presidente de Estados Unidos por la falta de inversión de los países europeos en materia de defensa, parecen estar dando frutos. No obstante, Donald Trump, volvió a confesarse decepcionado y presionó otra vez para controlar Groenlandia.
“Me decepcionó mucho la OTAN”, declaró Trump, apuntando contra Reino Unido, Francia, Alemania e Italia por no haber respaldado la guerra que Washington llevó adelante contra Irán.
En esta cumbre se reunieron ministros, jefes de Estado, países aliados, funcionarios de alto nivel y representantes de más de 100 empresas, con la intención de avanzar en los compromisos de subir el gasto en defensa a un 5% del PIB para 2035.
“El dinero está ahí, y va a llegar más. Hay que hacer más, más rápido y juntos”, dijo el secretario general Rutte.
Rutte también recalcó que se necesita una “revolución industrial transatlántica en el ámbito de defensa” advirtiendo sobre el enorme gasto militar de Rusia, China, Corea del Norte e Irán. “El zumbido de la maquinaria debe convertirse en un rugido. Les pido que den un paso adelante y demuestren a nuestros ciudadanos que estamos preparados y somos capaces de protegerles en cualquier lugar y en cualquier momento”, agregó.
“No podemos darnos el lujo del tiempo. Necesitamos capacidades ahora para asegurarnos de estar preparados. La situación de seguridad lo exige”, apuntó el secretario general de la OTAN, quien aseguró que los miembros europeos y Canadá gastaron 90.000 millones de dólares más en defensa en 2025, alcanzando un total de más de 570.000 millones de dólares.
Rutte también instó a los aliados a continuar con su inversión en el área y se refirió a la necesidad de incrementar la cooperación industrial con Ucrania. En ese sentido, Corea del Sur anunció un paquete de 100 millones de dólares para Kiev, que excluye cualquier arma letal.
El secretario general de la OTAN confirmó la entrega del décimo avión Airbus A330 a la Flota Multinacional de Aviones Cisterna y de Transporte Polivalentes, la adquisición de aeronaves no tripuladas Triton para la vigilancia marítima de la OTAN y la compra conjunta de aviones GlobalEye para modernizar las capacidades de alerta temprana y control aéreo.
Además, se presentó una iniciativa para aumentar la inversión en sistemas de lucha contra los drones y ampliar la formación de los operadores de esas aeronaves no tripuladas.
Desarrollo de misiles de largo alcance sin ayuda de EE.UU.
El Reino Unido, Francia y Alemania lanzaron una iniciativa de la OTAN de 50.000 millones de dólares para desarrollar armas de largo alcance sin la participación de EE.UU., reportó este miércoles Bloomberg.
Los miembros del bloque militar intentan reducir la brecha que mantienen en este ámbito con respecto a Rusia, que posee una ventaja significativa. Los aliados tienen previsto elaborar sistemas de ataque capaces de alcanzar objetivos situados a más de 2.000 kilómetros con una precisión milimétrica. Se trata de capacidades de las que Europa no dispone actualmente.
Según informó el Gobierno del Reino Unido, el programa coordinará la experiencia, los avances tecnológicos y la industria de todos los países participantes. La iniciativa también cubrirá los programas ya existentes, incluido el desarrollo del Stratus, sucesor del misil británico-francés Storm Shadow.
A día de hoy, los únicos misiles de largo alcance en Europa siguen siendo el Taurus, de origen alemán, y el Storm Shadow/SCALP. Ejemplares de este último fueron enviados a Ucrania, lo que redujo considerablemente las reservas europeas.
Contexto interno
A comienzos de junio, medios informaron que el Pentágono probablemente cancelaría el acuerdo para transferir misiles de largo alcance Tomahawk a Berlín, suscrito por el expresidente de EE.UU. Joe Biden y el excanciller alemán Olaf Scholz. Poco antes, Trump había declarado que planeaba reducir en más de 5.000 soldados el contingente de tropas estadounidenses en Alemania.
La relación entre Washington y Europa se vio deteriorada por la guerra contra Irán, durante la cual Trump criticó duramente a sus aliados de la OTAN por la falta de apoyo. Estados Unidos anunció que revisará su papel dentro de la Alianza, llamándola “tigre de papel y una vía de un solo sentido”.
En este contexto, en Europa comenzaron conversaciones sobre sus capacidades de combate sin la participación de Estados Unidos. El 1 de mayo, el Pentágono confirmó los planes de retirada parcial de tropas estadounidenses de Alemania. Tras ello, el canciller federal, Friedrich Merz, admitió que “las relaciones transatlánticas ya no son como antes”.












