El petróleo otra vez roza los US$ 100 por la guerra de EEUU con Irán 

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  • El principal interrogante ya no pasa solamente por cuánto puede subir el petróleo, sino por cuánto tiempo puede mantenerse en estos niveles y qué efecto tendrá sobre los precios en las principales economías.
  • Un escenario de petróleo caro durante más tiempo podría reforzar esa dinámica: más inflación, tasas más altas y, como consecuencia, mayores rendimientos exigidos por los inversores para financiar a los gobiernos.

Los precios del petróleo volvieron a subir con fuerza este jueves 3 de septiembre después de nuevos ataques de Irán contra objetivos estadounidenses en Medio Oriente, en una jornada en la que los mercados bursátiles mostraron mayor estabilidad, pero aumentó la preocupación por el impacto que la escalada energética puede tener sobre la inflación y las tasas de interés.

El Brent del Mar del Norte avanzaba 1,5% hasta US$ 97,09 por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) subía 1,8% hasta US$ 92,60, según consigna la agencia AFP.

La reacción se produjo luego de que Irán atacara bases militares estadounidenses en Kuwait, en una nueva escalada del conflicto con Washington. Los enfrentamientos se profundizaron después de las incursiones estadounidenses del domingo y mantienen bajo fuerte presión al estratégico Estrecho de Ormuz, una de las principales vías de transporte de energía del mundo.

Por allí circula habitualmente cerca de una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado global, por lo que cualquier restricción sostenida en el tránsito tiene impacto inmediato sobre las cotizaciones internacionales.

El mercado teme un nuevo salto de la inflación

El principal interrogante ya no pasa solamente por cuánto puede subir el petróleo, sino por cuánto tiempo puede mantenerse en estos niveles y qué efecto tendrá sobre los precios en las principales economías.

Con Ormuz prácticamente cerrado y sin señales de una baja significativa de los costos energéticos en el corto plazo, los inversores comenzaron a incorporar el riesgo de que la inflación vuelva a acelerarse de manera persistente.

Ese escenario podría obligar a los bancos centrales a volver a endurecer su política monetaria, después de meses en los que los mercados habían apostado a una flexibilización.

En Estados Unidos, las miradas están puestas especialmente sobre la Reserva Federal, ante la expectativa de que pueda subir las tasas de interés a finales de septiembre si la presión inflacionaria continúa aumentando.

La Fed señaló esta semana que, aunque las perspectivas generales para la economía estadounidense siguen siendo positivas, la incertidumbre generada por los altos precios de la energía y la guerra con Irán ya comienza a pesar sobre el escenario económico.

Petróleo, tasas y deuda: la combinación que preocupa a los mercados

La tensión energética se combina con otro foco de preocupación: el aumento del costo del endeudamiento global.

Los rendimientos de los bonos soberanos alcanzaron esta semana niveles máximos de varias décadas en algunos mercados, lo que incrementó las dudas sobre el peso que tendrán los pagos de intereses para los gobiernos.

“El aumento en los costos de endeudamiento puede atribuirse a muchos factores”, explicó David Morrison, analista sénior de mercado de Trade Nation.

Entre ellos mencionó las preocupaciones de los inversores por los elevados niveles de deuda pública y los temores inflacionarios asociados al aumento del precio de la energía por la guerra entre Estados Unidos e Irán.

Un escenario de petróleo caro durante más tiempo podría reforzar esa dinámica: más inflación, tasas más altas y, como consecuencia, mayores rendimientos exigidos por los inversores para financiar a los gobiernos.

Las bolsas se estabilizaron pese a la tensión

A diferencia de jornadas anteriores, los mercados de acciones mostraron movimientos más moderados.

En Europa, el FTSE 100 de Londres subía 0,3%, mientras que el CAC 40 de París retrocedía 0,3% y el DAX de Frankfurt perdía 0,1%.

En Asia, el Nikkei de Tokio bajó 0,2% y el Hang Seng de Hong Kong cayó 0,4%, mientras que la bolsa de Shanghái terminó prácticamente sin cambios.

Wall Street había cerrado el miércoles con una recuperación: el Dow Jones avanzó 0,6% hasta los 53.061 puntos, lo que ayudó a moderar las pérdidas en otros mercados.

El dólar pierde terreno y el mercado espera datos de EE. UU.

En el mercado cambiario, el dólar también cedió posiciones. El yen japonés se fortaleció ante nuevas versiones sobre una posible intervención de las autoridades de Japón para sostener su moneda. El dólar cayó hasta 156,34 yenes, desde los 158,89 de la jornada anterior.

El euro, en tanto, avanzó hasta US$ 1,1603, mientras que la libra esterlina subió hasta US$ 1,3492.

Más allá de la guerra, los inversores esperan ahora dos datos clave para definir el próximo movimiento de la Reserva Federal.

Este viernes se conocerán las cifras de empleo no agrícola de Estados Unidos, mientras que la próxima semana llegará una nueva medición de inflación.

Ambos indicadores serán seguidos especialmente por el mercado para determinar hasta qué punto el shock petrolero puede empujar a la Fed a subir nuevamente las tasas de interés, un escenario que podría sumar presión sobre los bonos, las monedas y los activos de riesgo.


"La realidad no ha desaparecido, se ha convertido en un reflejo"

Jianwei Xun
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