Adios a los carros viejos en Cuba

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La liberalización del mercado automotor busca, entre otras cosas, mejorar el deficiente transporte público, señaló el gobierno de los Castro. Hasta ahora, se necesitaba una carta de autorización para poder adquirir un vehículo.

El gobierno de Cuba anunció que hoy entrará en vigor la reforma automotriz que permitirá la venta “liberada” de vehículos. De este modo, por primera vez en 50 años los cubanos podrán comprar al Estado autos 0 kilómetro. La medida, anunciada el pasado 19 de diciembre, autoriza la libre venta en el comercio minorista de autos importados a precios de mercado, que podrán ser adquiridos por la población sin contar con un permiso especial, muchos de las cuales se negociaban ilegalmente hasta la entrada en vigor de esta nueva modalidad. Las nuevas disposiciones, que derogan las antiguas restricciones para la compraventa de vehículos de motor, fueran publicadas ayer en la Gaceta Oficial de Cuba, con fecha del 31 de diciembre. Hasta ahora, los cubanos, los extranjeros residentes en la isla o las empresas estatales o extranjeras necesitaban una carta de autorización para poder comprar un vehículo nuevo.

Durante décadas, en la isla no fue posible adquirir autos nuevos porque el gobierno de Fidel Castro abolió el libre mercado automotor poco después de que la Revolución Cubana triunfara, en 1959. Así, el Estado mantuvo durante décadas el control para la compra y entrega de vehículos, otorgados, por lo general, en concepto de premios a funcionarios o médicos. El gobierno de Raúl Castro liberó en octubre de 2011 parcialmente la compraventa de vehículos usados entre particulares. La medida, sin embargo, era sólo para autos fabricados antes de 1959.

El parque automotor cubano es conocido por ser uno de los más anticuados del mundo. En las calles de La Habana abundan los coches fabricados en Estados Unidos en la primera mitad de siglo pasado; también modelos de origen soviético, como el Lada. En los últimos tiempos han empezado a verse también más Geelys chinos. Los engorrosos trámites para obtener una carta de autorización favorecieron la aparición de un mercado negro en los últimos años, según reconoció el propio gobierno. Las cartas se revendían a menudo de manera informal a varios miles de dólares.

Las empresas del Estado serán las encargadas de importar los vehículos nuevos, según las disposiciones vigentes. Se estima que los precios se incrementarán con la entrada en vigor de la reforma. La liberalización del mercado automotriz busca entre otras cosas mejorar el deficiente transporte público, señaló el gobierno.

Con Raúl Castro, la isla impulsa en los últimos años un paulatino programa de reformas de mercado. Entre otras medidas, la apertura económica creó espacios para la iniciativa privada. La isla cuenta en tanto con más de 442.000 pequeños empresarios o cuentapropistas, según cifras oficiales. Durante el acto central conmemorativo por el Día de la Liberación, Fiesta Nacional de Cuba, que se celebró en el parque Céspedes de Santiago, en el mismo lugar donde Fidel Castro anunció el 1º de enero de 1959 el triunfo de la revolución que comandó, su hermano Raúl resaltó el principio de consultar de manera directa con la población las decisiones vitales que se tomen. En ese sentido, citó como ejemplo el proceso previo a la aprobación del nuevo Código de Trabajo por la Asamblea Nacional (Parlamento unicameral), y de manera similar cuando se hizo con el proyecto de reformas económicas y sociales emprendidas bajo su gobierno.

El menor de los Castro consideró además que este método podrá garantizar que el programa de la Revolución Cubana se actualice cada cinco años y también corregir oportunamente cualquier error.

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