La apuesta de Europa por América Latina

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La actual crisis económica por la que atraviesa la Unión Europea puede derivar en un debilitamiento del peso de Europa en el mundo. La UE que fue, junto con Estados Unidos, el actor extra-regional más importante en América latina ve cómo potencias emergentes como China o la India, e incluso Irán, ganan terreno e influencia a expensas de la vieja Europa.

Si bien es cierto que la UE, debido a la crisis, parece estar de retirada en cuanto a su papel en Latinoamérica, algunos países europeos han expresado claramente su deseo de apostar por América latina aprovechando el momento de auge que vive la región y como una forma de contrarrestar la pérdida de peso de Europa en el mundo.

El conflicto con Argentina ha provocado que el Reino Unido busque aliados dentro de la región para evitar quedarse aislada. David Cameron ya anunció en 2011 que su país necesitaba “mantener fuertes las relaciones con los países de América del Sur, como Brasil y otros.  Esto es algo que haremos, que ya estamos haciendo”.

Reino Unido, Alemania y Francia miran a América latina. Por su lado, el canciller británico, William Hague, anunció que llevará a cabo una visita a Brasil en marzo próximo: “el retiro británico de América latina llegó a su fin. Comenzamos a realizar el esfuerzo más ambicioso de Gran Bretaña en los últimos 200 años para fortalecer los lazos con América latina”.

Por esa misma senda camina Alemania pues su ministro de Relaciones Exteriores, Guido Westerwelle, ha afirmado que su país intensificará las relaciones con Latinoamérica: “queremos revalorar las relaciones con América Latina, queremos intensificar los contactos con el continente de cara al futuro, porque nos unen los mismos valores”. Frente a la mirada regional del Reino Unido y de Alemania, Francia impulsa alianzas estratégicas puntuales, en especial con Brasil.

España que ha reducido su aportación y ayuda a la región se inclina por centrarse en tres áreas: Centroamérica, Perú y el Caribe, según anunció el nuevo secretario de Estado para Iberoamérica, Jesús Gracia, en un Seminario Coloquio titulado: “América Latina- Unión Europea: una relación en ambas direcciones”, y celebrado en la sede del Parlamento Europeo la semana pasada en Madrid.

En este contexto de replanteamiento de las relaciones euro-latinoamericanas, la Universidad de Alcalá, a través del Instituto de Estudios Latinoamericanos (IELAT), ha sido elegida para reflexionar sobre el papel que le cabe a la UE en América latina. Esta universidad española  se suma a las universidades de Oxford (Inglaterra) y Sciences Po (Francia) con las cuales la CAF ha suscrito convenios de colaboración en Europa.

La UE necesita a América latina

Pedro Pérez Herrero, director del IELAT, habló con Infolatam para analizar el papel y los retos que afronta una UE en crisis en su relación con América latina. Pérez Herrero considera que en este mundo cambiante “las relaciones entre América Latina y la Unión Europea se han transformado. Si se compara la situación de 1992 con la de 2012 se comprueba que se han producido importantes cambios. A comienzos de la década de 1990 América Latina salía de la década perdida de 1980 con una enorme bolsa de pobreza y de desigualdad y una deuda externa abultada”.

Pérez Herrero considera que “La Unión Europea y Estados Unidos, con tasas  de crecimiento económico elevadas eran entonces los destinos principales de las exportaciones latinoamericanas y representaban los más importantes inversores en la región. La cooperación política ofrecida por la Unión Europea apoyó los procesos de transición democrática. América Latina necesitaba de la Unión Europea y se pusieron las bases de un diálogo fructífero”. Ahora, sin embargo, todo ha cambiado: “en 2012 el panorama es diferente al de 1992. La Unión Europea y los Estados Unidos muestran tasas de crecimiento económico reducidas, mientras que América Latina crece a ritmos elevados…España y la Unión Europea necesitan en 2012 a América Latina”.

“Por todo ello, concluye, se requiere escribir una nueva partitura que facilite el diálogo entre los nuevos actores con el propósito explícito de cruzar estratégicamente los distintos intereses en las actuales circunstancias”.

Pérez Herero cree finalmente que la UE debe reformular su política hacia América Latina de una forma profunda y no solo con grandes palabras ya que “hay instrumentos que han quedado obsoletos. Se debe diseñar una hoja de ruta teniendo en cuenta la pluralidad de los actuales actores políticos, sociales, económicos y culturales. Se requiere de una reflexión profunda con una clara visión interdisciplinar que analice los temas fundamentales como el funcionamiento de las instituciones democráticas, la fiscalidad, la cohesión social, la seguridad ciudadana, las políticas de competitividad, las inversiones productivas, la integración regional, el género, el desarrollo, la educación, la seguridad jurídica, o las nuevas vías de participación ciudadana”.

El director del IELAT considera que ha llegado el momento de “establecer el marco institucional adecuado para comparar las experiencias latinoamericanas y europeas a fin de poder diseñar una agenda consensuada de las prioridades de sus políticas respectivas señalando los compromisos presentes y los retos de futuro. Se requiere del diseño de un proyecto de futuro de largo alcance que supere las coyunturas políticas y económicas de corto plazo, así como algunas posiciones partidistas. Se necesita de una visión inteligente de conjunto capaz de imaginar las distintas opciones de futuro sin olvidar las realidades presentes y los pasados respectivos”.

De hecho, Pérez Herrero se une a las palabras de Enrique García de la CAF quien señaló que los economistas latinoamericanos, que lidiaron con las crisis de los 80, de los 90 y la Media Década Perdida, podrían aportar su experiencia a la actual coyuntura europea siempre que la propia Europa sea consciente de que otros pueden aportar soluciones a la actual crisis.