España: Pablo Iglesias se despide de la política tras su mal resultado en las elecciones de Madrid

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Foto: EPA

 

Pablo Iglesias irrumpió en la política española para “asaltar” el cielo y se va de ella convertido, en sus propias palabras, en un “chivo expiatorio”.

El exvicepresidente de España anunció este martes su salida de la política, después de sus malos resultados en las elecciones de la Comunidad de Madrid, a las que se presentó como candidato a la presidencia con la izquierdista Unidas Podemos.

“Dejo todos mis cargos. Dejo la política, entendida como política de partido, como política institucional”, manifestó Iglesias tras conocerse los resultados de los comicios, celebrados entre un ambiente de alta crispacióny en clave nacional.

Cuando uno no es útil tiene que saber retirarse“, manifestó el líder de Podemos, abriendo la puerta a la “renovación de liderazgos” en su formación.

Iglesias, que presumió de haber logrado acabar con el bipartidismo en España, había dejado su cargo como número dos del gobierno central para presentarse a las elecciones regionales madrileñas, pero su partido solo obtuvo el 7,2% de los votos.

Una contundente victoria de la derecha

En los comicios, la actual presidenta y candidata por el Partido Popular (PP, centro-derecha), Isabel Díaz Ayuso, obtuvo una contundente victoria.

El PP conseguía 65 escaños, 35 más de los que tenía hasta ahora, con más del 99% de los votos escrutados.

El partido de la izquierda que más apoyo recibió fue Más Madrid, que adelantó al Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en votos.

El PSOE, que gobierna el país en coalición con Unidas Podemos, es el otro gran derrotado en estas elecciones, al perder 13 escaños desde las elecciones de 2019 y quedarse con 24 diputados.

El partido de ultraderecha Vox se alzó como la cuarta fuerza en la comunidad, con 13 escaños, uno más que hace dos años, y por delante de Unidas Podemos, que acabó con 10 (tres más que en las elecciones pasadas).

Las elecciones a la Comunidad de Madrid registraron una participación histórica y se vivieron en clave nacional, con múltiples análisis y discursos centrados en las repercusiones para el gobierno central.

También se celebraron en un ambiente inédito: entre amenazas de muertes a candidatos políticos y figuras del Ejecutivo español, más de 10 años después del desmantelamiento de la banda armada ETA.

El recorrido de Pablo Iglesias

La carrera política de Iglesias, 42 años, ha sido “corta pero fulgurante”, subrayaba el periodista especializado en política Enrique Rodríguez de la Rubia, de la Agencia EFE.

“Como reconocía él mismo en la noche electoral, su figura, que cambió para siempre la política española, ya no suma sino que por el contrario moviliza a la derecha que pretende combatir y, ante esta situación, lo único que le quedaba era echarse a un lado y dimitir”, analizaba.

El político, padre de tres hijos, dio sus primeros pasos en la Unión de Juventudes Comunistas de España (UJCE), en la que militó desde la adolescencia hasta los 21 años.

Iglesias pasó de ser profesor universitario a fundador de Podemos, candidato a las europeas y cuatro veces a las elecciones generales de España, y vicepresidente del primer gobierno de coalición de la democracia en el país europeo.

Sus diferencias con su socio de gobierno, el PSOE, liderado por el presidente Pedro Sánchez, copaban titulares de forma habitual en este último periodo, y acabó con su abrupta salida para tratar de “salvar” a su partido en la Comunidad de Madrid.

No obstante, su estrategia acabó convirtiéndole, en sus propias palabras, en un “chivo expiatorio”, que en su opinión moviliza “los afectos más oscuros y contrarios a la democracia”.

Su fracaso en Madrid le llevó a marcharse, no sin antes repasar los logros del partido que fundó hace siete años.

“Estoy enormemente orgulloso de haber liderado un proyecto político que cambió la historia de nuestro país, que terminó con el bipartidismo”, subrayó.

Unos versos del cantautor Silvio Rodríguez cerraron su despedida, antes de ser arropado por los abrazos de sus compañeros y pronunciar un “hasta siempre”: “Yo no sé lo que es el destino. Caminando fui lo que fui”.