Los cambios en el sistema internacional

0
71

Hay períodos en que el sistema internacional sufre cambios radicales en poco tiempo. El período de este tipo fue entre 1989-1991. Durante ese tiempo, colapsó el imperio soviético y acabó el milagro económico japonés. Se firmó el Tratado de Maastricht, marcando la creación de la Europa contemporánea. La plaza de Tiananmen definió a China como una economía de mercado dominada por un partido comunista. Los componentes fundamentales del sistema internacional han cambiado radicalmente las reglas para los próximos 20 años.

Estamos en un ciclo similar, que comenzó en 2008 y todavía está pasando. En este período, la Unión Europea ha dejado de funcionar como lo hizo hace cinco años y todavía no ha definido su nueva forma. China ha entrado en una fase de difícil situación social y económica, con la recesión mundial que afecta gravemente a su economía exportadora y sus productos, incrementándose su falta de competitividad debido a la inflación. La retirada de EEUU de Irak ha creado oportunidades para una afirmación del poderío de Irán que podría cambiar el equilibrio de poder en la región. Los cambios simultáneos en Europa, China y Oriente Medio abren la puerta a un nuevo marco internacional que sustituya al creado en el período 1989-1991.

Nuestro pronóstico para 2012 se enmarca en la idea de que estamos en medio de lo que podríamos llamar un cambio generacional en la forma cómo funciona el mundo. Los procesos siguen su curso, y por tanto, tendrá que considerarse el futuro de Europa, China y Oriente Medio en detalle, antes de llegar a una conclusión. Las previsiones para 2012 no son pronósticos de un año en una sucesión de años, todos básicamente enmarcados por las mismas realidades. Más bien, es un año en el que las previsiones apuntan a un individuo, a una nueva realidad generacional y una redefinición de cómo funcionará el mundo.

El año 2012 no puede ser la conclusión de este proceso de transformación. Tampoco lo fue 1991. Sin embargo, al igual que 1991 fue el año en que se hizo evidente que el viejo mundo de la guerra fría ya no funcionaba. 2012 es el año en que se pondrá de manifiesto que el mundo post-guerra fría ha llegado a su fin,  y está siendo reemplazado por un cambio de reglas y dinámicas.

Alemania y Francia (Unión Europea)

La Unión Europea y la zona del euro van a sobrevivir el año 2012, y la crisis financiera en Europa se estabilizará, al menos temporalmente. Sin embargo, Stratfor cree que Europa continuará su larga y dolorosa caída en la profunda recesión. Es muy probable que se acelere la fuga de capitales de los países periféricos europeos así como los inversores en Europa y, más lejos, pierdan la confianza en el sistema europeo. Sin embargo, la fuerza que estará detrás de los acontecimientos en Europa en el año 2012 será política, no económica. Alemania, viendo una oportunidad en la actual crisis financiera, está utilizando su posición de superioridad económica para tratar de alterar la estructura de la zona euro. El núcleo de estos esfuerzos de “reforma” está encadenado a  estrictos controles financieros en la mayor cantidad de los estados europeos; en un nuevo tratado intergubernamental y en la constitución de cada Estado nacional. Sin embargo, podemos predecir el fracaso de este esfuerzo: sacrificar la Autoridad Presupuestaria a una potencia extranjera sería el sacrificio más dramático de la soberanía del Estado. En la experiencia europea -un sacrificio al que la mayoría de los gobiernos europeos se opondrían tajantemente-, aunque los alemanes tienen varias ventajas en 2012.

De los estados de la zona euro, sólo Francia, Eslovaquia y Eslovenia tienen programadas  elecciones nacionales. Fuera de estos tres, Francia es de lejos el más crítico: la alianza franco-alemana es el núcleo del sistema europeo y toda violación entre los dos anunciaría el final de la Unión Europea. Si Alemania se comprometiera en los esfuerzos de alguno, será Francia, y si Francia necesita otro país con el fin de asegurar su propia posición en Europa, necesita a Alemania. En consecuencia, hasta ahora los dos han decidido colaborar en vez de competir.

Alemania sólo necesita la aprobación de los 17 estados la zona del euro -en lugar de los 27 miembros de la Unión Europea completa- para transmitir su plan con credibilidad. Que el Reino Unido haya optado por salir es un inconveniente para aquellos que buscan un proceso paneuropeo, pero no descarrila el esfuerzo alemán. El proceso de aprobación de un tratado de este tipo llevará un tiempo considerable. Los líderes europeos tienen previsto firmar un nuevo tratado en marzo de este año. La modificación de las constituciones nacionales para satisfacer a Alemania será  la más amarga parte del proceso. Los alemanes están dispuestos a aplicar una presión considerable. Casi todos los estados de la UE cuentan con Alemania como el principal destino de sus exportaciones y las exportaciones son esenciales para el empleo local. En 2011, Alemania utilizó su posición de superioridad económica y financiera como medio para ayudar a aliviar la salida de los líderes electos de Grecia e Italia, que ahora están trabajando para implementar los aspectos del programa alemán.

Los más propensos a entrar en conflicto con Alemania son Irlanda, Finlandia, Países Bajos y España. Irlanda quiere que los términos de su programa de rescate sean suavizados y está amenazando con un referéndum nacional que podría hacer fracasar el proceso de ratificación. La ley de Finlandia requiere la aprobación parlamentaria. Normalmente, el gobierno pro-europeo de los Países Bajos es una coalición débil que sólo puede gobernar con el apoyo de otros partidos, uno de los cuales es fuertemente euroescéptico. España debe intentar esfuerzos de austeridad más dolorosos que cualquier otro país que no tenga rescate para que el proceso de reforma tenga credibilidad -y debe hacerlo en medio de niveles récord de desempleo y una economía en contracción. Además, si Grecia decide celebrar nuevas elecciones en 2012, los interesados ​​tratarán de garantizar que el nuevo gobierno de Atenas no ponga fin a su colaboración con el Banco Central Europeo (BCE), la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional. Ninguna de estas cuestiones forzarán a  una confrontación automática, pero todos tendrán que ser manejados para asegurar la ratificación exitosa y los alemanes han demostrado que tienen muchas herramientas para obligar a otros gobiernos. A pesar de la insolvencia de la mayoría de los bancos de la zona, el BCE está dispuesto a facilitar la emisión de bonos que harán poco probable una crisis financiera en la eurozona. El costo será la degradación de la competitividad europea y un mayor endeudamiento. La profundización de la recesión se traducirá en la ira general hacia las medidas gubernamentales de austeridad anunciadas. La escasez de elecciones negará una válvula normal de escape, animando movimientos nacionalistas extremistas y provocando malestar social.

Rusia

En 2012, el Kremlin se enfrenta a numerosos retos: el malestar social, la reestructuración del maquillaje político (tanto dentro como fuera del Kremlin) y los principales cambios económicos debido a la crisis en Europa. El malestar social que se vio al final de 2011 seguirá supurando durante las elecciones presidenciales de 2012. El Jefe del Kremlin, Vladimir Putin, tendrá que reformar el panorama político a uno que cuente con el creciente apoyo de los nacionalistas y una nueva clase de jóvenes, los activistas liberales. Nada de esto disminuye considerablemente la autoridad de Putin. El Kremlin también tendrá que ajustar su economía en 2012 para dar cabida a cambios que implican miles de millones de dólares en inversiones de Europa en algunos sectores estratégicos. La crisis en Europa significa que dichas inversiones se reducirán significativamente, por lo que el Kremlin tendrá que reestructurar los planes económicos para su modernización; programas de privatización y financiar muchos de los proyectos en sí. Putin será capaz de navegar a través de estos obstáculos. Pero ninguno de estos factores cambiará fundamentalmente la dirección de Rusia a nivel nacional o en su política exterior.

Rusia continuará construyendo su influencia en la periferia de la ex Unión Soviética. Basará su unión aduanera con Bielorrusia y Kazajstán, ya que se desarrolla en el Espacio Económico Común (EEC). Esta institución más grande permitirá el alcance de la influencia de Rusia en Minsk y Astana, así como los nuevos países miembros, como Kirguistán y, posiblemente, Tayikistán, para ampliar la esfera económica a la política y la seguridad de que Moscú prepara el terreno para una eventual formación de la Unión Eurasia, que espera comenzar en el año 2015.

Moscú y Washington continuarán su disputa por los misiles balísticos de defensa y el apoyo de los EEUU a Europa Central; Moscú reaccionará con el aumento de la presión de seguridad en Europa Central y reforzará su presencia económica en la región. Rusia usará estas crisis como una oportunidad para profundizar las divisiones entre los europeos, Estados Unidos y la OTAN, acrecentando la percepción de que se ve obligada a actuar de forma agresiva. La situación de seguridad será más tensa y Rusia tratará de impulsar estas crisis con los Estados Unidos al borde de la ruptura de las relaciones sin hacerlo realmente. Un difícil balance.

Irán y el dilema de Arabia Saudita

Los esfuerzos de Irán por expandir su influencia será el tema principal para el Oriente Medio en 2012. La retirada militar de EEUU en Irak ha hecho que Irán sea la potencia militar preeminente en el Golfo Pérsico, pero Teherán no puede contar con que los Estados Unidos se retiren de la región este año. Los esfuerzos de Irán para consolidar y extender su influencia regional por lo tanto, deben acelerarse este año antes de que su ventana de oportunidades se cierre. Irán seguirá operando bajo fuertes restricciones, y por tanto no será capaz de alterar fundamentalmente la política de la región.

La expansión regional de Irán se sentirá más profundamente en Arabia Saudita. La familia real saudí duda de que los Estados Unidos tengan capacidad de garantizar plenamente los intereses del Riad. Por este motivo, Arabia Saudita, liderará esfuerzos para reforzar y consolidar la defensa de los miembros del Consejo de Cooperación del Golfo, tratando de alejar la amenaza planteada por Irán, pero tales esfuerzos no serán suficientes, podría conducir a la tregua temporal, pero dadas las limitaciones de Irán, Arabia Saudita tiene más probabilidades de mantener su compromiso de seguridad con EEUU, a falta de mejores opciones.

Caos en Irak y Siria

Los efectos de los esfuerzos de expansión de Irán serán más visibles en Irak y Siria. En Irak, el principal desafío es consolidar el poder chiita en varios grupos de competencia. Intentará consolidar su influencia con el apoyo de Irán y los sunitas de Irak, aunque las facciones kurdas estarán cada vez más a la defensiva. Esta lucha étnico-sectaria y el vacío de seguridad creado por la retirada de los EEUU degradan las condiciones generales de seguridad en Irak. Mientras tanto, Turquía tratará de contener la propagación de la influencia iraní en el norte de Irak mediante la acumulación de activos políticos, económicos, militares y de inteligencia.

El objetivo sirio será interrumpir el arco de influencia chiita de Irán, que tratará de romper el régimen del presidente Bashar al Assad. Sin embargo, es poco probable que el régimen sirio  colapse. Al Assad seguirá luchando para tratar de acabar con el descontento interno, pero la  crisis obligará a Siria a depender del apoyo iraní, lo que permitirá a Teherán reforzar su presencia en el Mediterráneo.

Las luchas de Turquía

Abrumado por la inestabilidad de su periferia, Turquía continuará enfrentando desafíos importantes para su ascensión regional. A pesar de su retórica, Turquía no llevará a cabo importantes acciones militares abiertas en Siria a menos que Estados Unidos encabece la intervención – un escenario que Stratfor considera improbable – aunque continuarán los esfuerzos para moldear una oposición en Siria y contrarrestar la influencia iraní en Irak. Ankara, trabajará para mantener una relación decente bilateral con Teherán a pesar de las crecientes tensiones entre los dos. Las condiciones económicas en Europa desacelerará el crecimiento económico de Turquía, la militancia kurda en el país sigue siendo una amenaza significativa y las preocupaciones sobre la salud del primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, podrían a su vez el enfoque del Gobierno hacia el interior.

La transición política de Egipto

La turbulenta transición política de Egipto es probable que dé lugar a un parlamento con una presencia significativa islamista, lo que complica mantener la elite militar gobernante en el poder. Sin embargo, la transición democrática será parcial; la oposición rebelde del país y el parlamento continuarán sufriendo divisiones internas y no podrá hacer caso omiso de los militares en cuestiones de importancia estratégica nacional. Por tanto, el ejército seguirá siendo la autoridad de facto.

Las preocupaciones sobre la debilitada economía del país serán mayores que las preocupaciones de los militares sobre su oposición política. La preocupación de Egipto con sus problemas económicos y políticos socavará su capacidad para patrullar la zona del Sinaí, lo que llevará a aumentar las tensiones con Israel. Sin embargo, ambas partes continuarán manteniendo el tratado de paz que ha sido fundamental en las relaciones entre Israel y Egipto.

La agenda de Hamas

Hamas se aprovecha del lento crecimiento de la influencia política de los islamistas en la región con la esperanza de presentarse a los gobiernos vecinos árabes y a Occidente como una alternativa política pragmática. Estas medidas ayudarán a proteger a Hamas de la crisis en Siria y reforzar sus relaciones con Egipto, Jordania y Arabia Saudita. Al mismo tiempo, Hamas estará en alerta a las oportunidades tácticas para socavar la seguridad en la península del Sinaí, con la esperanza de crear una crisis entre Egipto e Israel.

Las preocupaciones de Egipto y la maniobra ampliada de Hamas incentivan el liderazgo de Jordania para reforzar sus vínculos. También permitirá a Jordania administrar su propio malestar por una mayor credibilidad entre los islamistas, aprovechando sus relaciones con Al Fatah adaptándose al cambio de la dinámica regional.

China

Una rápida caída en el crecimiento económico constituye una grave amenaza para China en 2012. Una modesta desaceleración se espera este año debido al debilitamiento del sector exportador, una caída en el mercado inmobiliario, la inversión y los riesgos para el sistema bancario. Beijing está apostando a que la baja se mantendrá en un nivel manejable -al menos en un año de transición-. La fuerte caída de la demanda en Europa perjudicará al sector exportador, con un crecimiento probable reducido a un solo dígito. Esta disminución de la demanda externa será una amenaza a la exportación de la industria manufacturera que ha experimentado un aumento de los costos de mano de obra, materias primas y servicios, así como una apreciación de la moneda en la parte superior de su margen de beneficios de delgada a inexistente.

China tratará de compensar estos desequilibrios por la reorientación de las exportaciones a los Estados Unidos y la expansión en mercados emergentes en el Sudeste de Asia, América latina o África. Por otra parte, el creciente proteccionismo comercial debido a la recesión económica y las consideraciones políticas -especialmente en la próxima temporada de elecciones en EEUU- es probable que pongan a los fabricantes chinos en el centro de las fricciones comerciales, por lo que su posición aún se vuelve más vulnerable. Beijing emplea instrumentos tradicionales como el crédito dirigido, las reducciones de impuestos y subsidios directos para mitigar los riesgos del aumento del desempleo y la quiebra en el sector manufacturero.

Beijing reanudará y pondrá en marcha una serie de grandes proyectos de infraestructura, incluso a expensas del exceso de capacidad y falta de productividad. Sin embargo, representando alrededor del 10 por ciento del producto interno bruto y una cuarta parte de la inversión fija, el descenso en el sector inmobiliario, representa una de las mayores amenazas a los esfuerzos de Pekín para estabilizar el crecimiento. Con proyectos de vivienda asequible -plan de Pekín para contrarrestar las consecuencias negativas de la caída de los precios de bienes raíces y el debilitamiento de las inversiones- es poco probable que China alcance su objetivo de crecimiento deseado. Todas estas medidas ponen en peligro la credibilidad del partido.

Mientras tanto, China tratará de equilibrar las iniciativas nacionalistas. Por un lado, manteniendo relaciones de vecindad -en particular con los países del sur del Mar de China, India y Japón- y luchando contra movimientos que pretenden limitar su influencia económica en la región. Los países del Mar de China Meridional, entre ellos Malasia, Filipinas y Vietnam, responderán mediante la aceleración de compras militares, aprovechando el compromiso de EEUU de reforzarse para protegerse de China.

México

Durante la primera mitad de 2012, México estará envuelto en la campaña para la elección presidencial del próximo 1 de julio. El país enfrenta el posible final de 12 años de Gobierno del Partido Acción Nacional (PAN); frente a la condena pública del aumento de la violencia y una  pérdida de credibilidad en los últimos cinco años, algo que probablemente beneficie al Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el recientemente unificado Partido Revolucionario Democrático (PRD). El nuevo presidente asumirá el cargo el 1 de diciembre, es decir, hasta antes de esa fecha no se producirán movimientos importantes.

Independientemente de cualquier cambio en el partido, seguirán los problemas subyacentes. La guerra contra las drogas hace estragos, con Los Zetas al haber consolidado su control sobre la mayor parte de transporte costero del corredor de México oriental y el cártel de Sinaloa consolidado presencia en el oeste. Ambos cárteles han impuesto una presencia significativa y creciente en América Central y del Sur y relaciones con el crimen organizado estadounidense. Es probable que los carteles intensifiquen sus esfuerzos para extender el control sobre las cadenas de suministro regionales de droga en 2012 y seguirán dependiendo de las relaciones con el crimen organizado en lugares de tránsito en los países productores.

Brasil

Brasil invertirá en 2012 en la mitigación del impacto de los flujos de comercio y capital de la crisis en Europa. Sin embargo, sólo un  10% de su producto interno bruto depende de las exportaciones, Brasil es mucho menos vulnerable que otros países en desarrollo. En el campo político, seguirá enfocado en tratar de lograr un equilibrio entre el crecimiento y la inflación con un prudente gasto fiscal y expansión monetaria. El proteccionismo comercial jugará un papel importante en los esfuerzos para cuidar sus industrias vulnerables. Con una disminución del comercio mundial, China va a buscar mercados de exportación alternativos, estas dos tendencias impulsarán el incremento de las tensiones bilaterales entre China y Brasil durante 2012. La clave de los asuntos internos de Brasil incluirá las elecciones municipales e iniciativas en curso para un mayor control de su seguridad fronteriza, los programas de bienestar social, la construcción de infraestructura para los eventos deportivos que se avecinan en 2014 y 2016 y políticas para consolidarse como una potencia petrolera.

Venezuela

 La incertidumbre en torno a la salud del presidente venezolano Hugo Chávez hace difícil pronosticar la dirección exacta de la política venezolana en 2012. No será, sin duda, la continua especulación sobre un posible sucesor de la élite chavista y la creciente insatisfacción con el status quo entre la base política del chavismo y una fuerza política importante. Mientras tanto, los partidos políticos de oposición -que en este momento parecen dispuestos a unirse tras un solo candidato a ser seleccionado en febrero- harán su juego más creíble por el poder en una década. En estas condiciones, las elecciones de 2012 servirán como un interruptor de la política venezolana. Aunque los detalles exactos de los resultados son impredecibles, es probable que 2012 vea una especie de transición política.

Independientemente de quién tenga el poder a finales del año 2012, seguirá siendo caracterizado por la creciente incertidumbre económica interna, la falta de infraestructura periódica y la mala distribución de los productos básicos. La insatisfacción con estas y otras cuestiones socio-económicas impulsarán nuevas protestas, pero la mayoría de la acción política se centrará en las elecciones nacionales que se celebrarán en octubre de este año.

Cuba

Se espera que las medidas transitorias, lentas y cautelosas en Cuba continúen en 2012. Reformas claves, tales como poner el crédito y la propiedad privada a disposición de los individuos están en marcha, y reformas similares, incluidos los intentos de flexibilizar las restricciones de viaje, se pueden esperar en 2012. El último desafío internacional de Cuba es equilibrar la demanda hacía una liberalización de los Estados Unidos con su necesidad de petróleo venezolano subsidiado. Una interrupción repentina de estos envíos es poco probable, pero un cambio político en Venezuela podría obligar a Cuba a buscar un acercamiento a los Estados Unidos.

Bolivia

Aunque Bolivia no ha sido considerada en este análisis elaborado por Stratfor las fuerzas centrífugas que atraen la atención de los bolivianos estarán atentas en una mejor distribución de la riqueza. Incluso los teóricos más críticos de la actual administración, reconocen que el impacto del manejo macroeconómico durante la gestión del presidente Morales se presenta altamente atractivo y ha roto incluso el estigma de la ineficiencia en otros campos de actuación. Pero este año se deberá ordenar el flujo económico para dirigirlo con mayor atención a las capas de la población menos favorecidas. En su informe ante la Asamblea Legislativa Plurinacional el presidente Morales ha vuelto a presentar cifras que más se parecen a las del primer mundo y no reflejan necesariamente la situación real por la que atraviesan las mayorías nacionales.

De acuerdo al informe presidencial ha disminuido la mortalidad infantil, ha mejorado la atención a las mujeres en etapa de gestación; también ha mejorado la cobertura de salud a gran parte de la población, así  como la educación. Estos datos, sin embargo, no alcanzan a medir las diferencias económicas que sustentan las facciones políticas que apoyan la gestión del presidente Morales. Los analistas advierten un descontento a su gestión entre los grupos indígenas de las tierras bajas, así como de sectores cocaleros que no pertenecen necesariamente a las federaciones del producto de la zona del Chapare. Por otro lado, no es efímero señalar que hay ciudades que se han convertido en verdaderas bombas de tiempo y que han estado reclamando de manera pasiva mayor atención a sus demandas. La agenda de Octubre con la que el actual Gobierno sustentó su relación con los sectores sociales para su ascensión a las cumbres del poder, ha sido prácticamente borrada de un plumazo de la mesa en las dos últimas cumbres sociales organizadas por el Gobierno. La agenda de demandas ha crecido inusitadamente y hay un mayor escepticismo de que se cumpla. La percepción es que se ha cambiado la esencia de la demanda social atrayendo únicamente a los grupos que mantienen relación con la actual administración. Las críticas han trascendido la mera especulación. Varios sectores campesinos y rurales han levantado su voz crítica a esta clase de encuentros que se convierten en un ejercicio de marketing político presumiblemente para oxigenar el proceso sin una real orientación a su cumplimiento. Se trata de un año decisivo y definitorio para el Gobierno en su esencia y vigor de alcanzar un mayor equilibrio en su relación con las organizaciones sociales, muchas de cuales han roto el pacto de unidad con el primer mandatario.