UNASUR prepara estrategia contra ciberespionaje

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La Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) debe preparar una estrategia común para enfrentar casos de espionaje cibernético como el perpetrado por Estados Unidos contra el gobierno de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, afirmaron de manera conjunta los ministros brasileño y argentino de Defensa, Celso Amorim y Agustín Rossi, respectivamente.

Los dos países promoverán un mayor intercambio de información entre oficiales de las fuerzas armadas especializados en el tema que se implementará próximamente. Los funcionarios explicaron que la perspectiva última es que la cooperación en ciberdefensa regional sea desarrollada en el ámbito del Consejo de Defensa de Unasur.

En septiembre pasado Amorim y Rossi se reunieron en Buenos Aires, donde comenzaron conversaciones sobre una amplia agenda bilateral, en especial al trabajo conjunto en defensa cibernética.

La preocupación se volvió prioritaria después de las denuncias de espionaje en Brasil por la estadunidense Agencia Nacional de Seguridad (NSA, por sus siglas en inglés).

El espionaje, que tuvo como blanco a Rousseff, a sus asesores más cercanos, a empresas como la petrolera estatal Petrobras y a ciudadanos, se dieron a conocer gracias a los documentos filtrados en junio pasado a medios de comunicación por el ex contratista de la NSA, Edward Snowden, hoy asilado en Rusia.

Un borrador de resolución de la Organización de Naciones Unidas que algunos diplomáticos dijeron sugería que el espionaje en países extranjeros podría ser considerado violación a los derechos humanos se atenuó para calmar a Estados Unidos, Gran Bretaña y otros países antes de una votación la próxima semana.

Alemania y Brasil delinearon la resolución que pide poner fin a la vigilancia electrónica extendida, sin nombrar a países específicos. El Tercer Comité de la Asamblea General de la ONU, que se encarga de temas de derechos humanos, votará la próxima semana el borrador, que se espera sea analizado en diciembre en el la Asamblea General en la que participan 193 naciones.

El borrador inicial decía que la asamblea se declaraba “profundamente preocupada por las violaciones y abusos a los derechos humanos que podrían resultar de la vigilancia de comunicaciones, incluyendo el espionaje extraterritorial de las comunicaciones”.