Iconos: Un metro de papel higiénico. En la Memoria del Mundo

0
26

Reynaldo Peters Arzabe toma un scoot de uva mientras se adentra a las profundidades de algo muy especial. Había acabado de cumplir 26 años cuando fue detenido por la dictadura que arreciaba en los países de la región. Corría el año 1972. Reynaldo Peters, se había identificado como un joven elemento de la revolución nacionalista y su arsenal de ideas incomodaba a los militares y a su propio partido que abruptamente respaldo el golpe militar. A las celdas de la antigua Dirección de Inteligencia Nacional (DIN), que funcionaba en los bajos del edificio de la Asamblea Constituyente en la calle Ayacucho esquina Comercio, llegaban los detenidos que ora eran confinados, ora torturados para revelar claves de la resistencia. Un golpe magistral de genialidad disuadió en contraste con el lúgubre lugar en el que apenas se podían dar dos pasos seguidos.

Peters consiguió el repuesto de un bolígrafo casi sin tinta y con un par de velas ayudado por el resto de los detenidos; unos alentando la idea, otros estremecidos por las consecuencias de ser descubiertos, soplando y calentando el plástico comenzó la magistral redacción de un Hábeas Corpus que no sólo le valió la libertad; el manuscrito -redactado en papel higiénico- se convirtió décadas más tarde en un valioso instrumento reconocido a nivel internacional por su empeño tácito que facilitó el boleto a la libertad de varios detenidos en Bolivia. Peters y otros cientos de detenidos fueron libertados aunque el reconocimiento histórico tardó un año hasta tramitarse en los tribunales controlados por la dictadura.

 

Los galardones

En 2006 el Consejo General de la Abogacía Española, le entregó la presea “Gran Collar de los Derechos Humanos”. Años más tarde, en 2013, la Organización Internacional de los Derechos Humanos Martin Luther King le otorgó la medalla de los “Derechos Humanos en Única Clase”; también fue distinguido como “Miembro de Número y Honor”, de varios Colegios y Academias de Derecho en América Latina y Europa. Asimismo la Fundación Interamericana de Abogados, elevó a la categoría de “Memoria Jurídica-Política y Social”, al Habeas Corpus en Papel Higiénico, en el año 2015.

Tras 40 años desde su detención en las celdas del DIN el abogado no ha dejado de recibir llamadas de aprecio y galardones por la pieza magistral del derecho incorporado en bibliotecas como reconocimiento a la obra; un verdadero monumento al arte de la jurisprudencia.  Recientemente, Peters, recibió otra gran noticia: El Comité Regional para América Latina y el Caribe del Programa Memoria del Mundo de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), decidió incorporar Las Actas del Primer Congreso Constituyente de Bolivia de 1826 y el Hábeas Corpus en Papel Higiénico como patrimonios documentales del mundo en un acto que se realizará en abril de este año. Estas dos instituciones de abogados se constituyen a partir del reconocimiento en custodios de ese Patrimonio Histórico. Vale resaltar que ambas figuras fueron catalogadas entre otras 21 propuestas de 12 Estados de las que solo 18 fueron incorporadas a la Memoria del Mundo.

Se trata de un reconocimiento postulado al MOWLAC (Comité Regional para América Latina y el Caribe (Mowlac, por el acróstico en inglés) por la Unión Iberoamericana de Agrupaciones y Colegios de Abogados representada por el Dr. Luis Martí Mingarro, y por la Academia Interamericana de Derecho Internacional y Comparado representada por el Dr. Raúl Lozano Merino.

Bolivia se incorporó al Mowlac por primera vez el 2004, con Marcela Inch, exdirectora del Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia, que llegó a ocupar la segunda Vicepresidencia del MOWLAC (2006-2009). El 2015, se eligió a Luis Oporto Ordóñez, jefe del Archivo y Biblioteca de la Asamblea Legislativa Plurinacional, para integrar el comité. El mandato de los miembros del Comité tiene una duración de cuatro años.

En su carta de nominación la Unesco señala que “este patrimonio es la memoria colectiva de la humanidad y refleja la diversidad de los pueblos, las culturas y los idiomas, que debe ser preservado, protegido y accesible en forma permanente y sin obstáculos”.  Además menciona tres objetivos principales: Facilitar la preservación del patrimonio documental mundial mediante la asistencia práctica, difundiendo consejos e información y fomentando la formación. Facilitar el acceso universal al patrimonio documental, utilizando las nuevas tecnologías, producción de copias digitales y catálogos consultables en Internet y, crear una mayor conciencia sobre la existencia y la importancia del patrimonio documental e insta a ampliar los registros de la Memoria del Mundo.

 

Registros bolivianos en la Memoria del Mundo (1995-2015)

Los registros bolivianos en la Memoria Internacional del Mundo (MoW) y la Memoria Regional del Mundo (Mowlac) son los siguientes:

1.   Música colonial americana. Un ejemplo de riqueza documental. Bolivia, Colombia, México y Perú (Colección de música de los siglos XVI-XVIII).

2.   Documentary Collection “Life and Works of Ernesto Che Guevara: from the originals manuscripts of its adolescence and youth to the campaign Diary in Bolivia”.

3.   El legado cinematográfico latinoamericano de Jorge Ruiz. Fundación Cinemateca Boliviana.

4.   Memoria científica de América Andina: las expediciones e investigaciones científicas en Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú.

5.   Diario histórico de todos los sucesos ocurridos en las propuestas de Sicasica y Ayopaya durante la Guerra de la Independencia Americana, desde el año 1814 hasta el año 1825.

6.   Fondo documental de la Corte de la Real Audiencia de la Plata (RALP).

7.   Prensa en miniatura de Alasita de la ciudad de La Paz.

8.   Hábeas Corpus en Papel Higiénico. Academia Interamericana de Derecho Internacional y Comparado. Unión Iberoamericana de Agrupaciones y Colegios de Abogados. (Quito, Ecuador, 2015)

9.    Las Actas del Primer Congreso Constituyente de Bolivia. Año de 1826.

 

 

Las nominaciones

(1995-2015)

El registro de la Memoria de Mundo, tuvo hasta en 2015 un total de 123 nominaciones de 23 países de Latinoamérica. Brasil lidera la lista con 20 registros, le siguen en importancia México (19), Bolivia y Colombia (9), Uruguay (8), Trinidad y Tobago (7), Argentina (6), Cuba y Jamaica tienen 5 cada uno, Chile y Perú (4), Barbados, Nicaragua, Paraguay, República Dominicana, Las Bahamas y Venezuela (3), Guyana y Netherland Antillas (2). Cierran la lista Bermudas, Costa Rica, Ecuador y El Salvador con un registro cada uno.