Jacob: Creí en Evo cuando garantizó las inversiones

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El norteamericano Jacob Ostreicher, acusado de legitimación de ganancias ilícitas y presuntos vínculos con el narcotráfico, dijo que vino a Bolivia, a partir de una invitación que hizo el presidente Evo Morales, donde garantizaba la inversión extranjera en el país.

ERBOL.- En una entrevista que concedió a la prensa boliviana radicada en EEUU y difundida el lunes en el programa Mapamundi de ERBOL, el súbdito estadounidense dijo que había confiado en la palabra del mandatario y por eso trajo 27 millones de dólares, que fueron invertidos en agricultura y ganadería.

Ostreicher fue víctima de la red de extorsión descubierta el año pasado. En junio de 2011 fue detenido en Santa Cruz acusado de actos irregulares y nexos con el narcotraficante Maximiliano Dorado.

“Soy un hombre de negocios que creyó en Evo Morales cuando él dijo que los inversionistas extranjeros tenían garantizada su actividad en Bolivia. Si alguien quiere invertir en Bolivia, le pido que me escriba a mi correo electrónico, que se comunique conmigo para que yo le cuente lo que me pasó”, señaló

Negocios frustrados

Para venir a Bolivia, Ostreicher conformó una sociedad con el suizo Andrés Zolty, persuadidos por la abogada colombiana Claudia Liliana Rodríguez.

Ostreicher anteriormente había señalado que fue embaucado por Rodríguez, administradora de su compañía en Bolivia, quien tenía vínculos con el narcotraficante brasileño Dorado.

El estadounidense inicialmente confió en la palabra de la colombiana pero un año y medio después  sospechó de la honestidad de su administradora. Posteriormente viene a Bolivia para manejar personalmente su empresa, pero posteriormente fue vinculado de nexos con el narcotraficante.

La fiscal Jeanette Velarde dijo que el estadounidense realizó varias inversiones con “capital de procedencia dudosa”. Por esta razón se procedió a la incautación de sus terrenos, arroz, ganado, maquinaria y vehículos.

Una parte del arroz fue vendido y el dinero benefició a un funcionario de Gobierno. A partir de allí la pesadilla no concluyó para Jacob Ostreicher que en la actualidad se encuentra con arresto domiciliario.

Testimonio

“Yo soy un hombre muy religioso. Ahora sé que Dios me envió aquí para cumplir con una misión. Porque nadie hubiera podido destapar este caso de corrupción. Si alguien hablaba, el gobierno hubiera escondido las evidencias. Dios me ha mandado acá para salvar a cientos de bolivianos inocentes que sufren en la cárcel, que han visto cómo se ha destruido a sus familias”, sostuvo.

La víctima del caso extorsión dijo que desea volver a su país y que ahora no le interesa su salud ni dinero, porque la vida es para servir a los demás.

“Sean Penn me salvó la vida, si no era por él, yo habría muerto en la cárcel de Palmasola. Los norteamericanos somos grandes porque somos los únicos capaces de dar nuestra vida por nuestros ideales, somos los únicos que podemos morir por la Humanidad. No para ser famosos, no para ganar dinero, sino para hacer del mundo, un mejor lugar”, afirmó.

Jacob Ostreicher aguarda en Santa Cruz se reanude su juicio y la justicia defina una sentencia. Su defensa observa una manifiesta lentitud en el tratamiento de su caso. A la conclusión de a entrevista lanzó una alerta: “Hay cosas que no puedo decir ahora, que las diré cuando esté de regreso en mi país”.