Causas & Efectos

0
41

Todo lo que hasta ahora se sabe de manera pública son las encuestas que aparecen en algunos medios en los que se apunta a Morales todavía con un porcentaje de apoyo importante.

Unas, le otorgan respaldo por encina del 50%, otras, en cambio, no superan ese porcentaje. Esta doble lectura sobre el apoyo al presidente también provoca malestar en los dirigentes incondicionales que opinan que sería el fi n del proceso hacer como en el pasado acuerdos de gobernabilidad. En ambos casos, quien mejor posesionado se ubica detrás de Evo es el expresidente Carlos Mesa, que ha ganado respaldo de las clases medias citadinas por su brillante tarea de comunicar la estrategia marítima. Sin embargo, lo que las encuestas no señalan es que ningún candidato de la oposición garantizaría la estabilidad política, económica y social a partir de 2020. Es ahí precisamente donde radicaría la estrategia del presidente Morales. Una ofensiva gestional, visiblemente pragmática para señalar el norte de la estabilidad con crecimiento.

Varios analistas con los que conversó dat0s han señalado que la Conferencia de Alto Nivel sobre el Transporte de los Países en Desarrollo sin Litoral convocada a iniciativa del Gobierno boliviano, con presencia de representantes de 32 naciones trasciende el plano del protocolo diplomático. Se trata de una estrategia que integra una visión comercial; de ganar consensos que articula una segunda decisión: impulsar el corredor bioceánico. El viceministro de Relaciones Exteriores Juan Carlos Alurralde ha manifestado que la mediterraneidad le cuesta a Bolivia fletes muy altos de transporte, de conexión interoceánica y toda la cadena a las cuales injustamente nos ha sometido el Estado chileno. Recordó que el 72% de las exportaciones bolivianas, se mueve por Chile. El presidente Evo Morales ha demostrado con cifras en esa misma reunión que Bolivia tiene un 33,2% de costos más altos que la media del continente.

En esa misma lógica, Juan Carlos Alurralde afirmó que el país tiene un costo de 206% más que el promedio de los demás países de ALADI en sus exportaciones a los Estados Unidos. “A Bolivia le cuesta 206% más de transporte y 198 más a Europa y 159 más a Asia. Con esas cifras tan crudas, tan rudas fíjense los desafíos que tiene Bolivia para poder de una manera competitiva, incluso complementaria poder insertarse en mercados de exportación e importación”, aseguró el viceministro de Relaciones Exteriores.

El presidente Morales ha reforzado ese posicionamiento en el plano interno en una clara señal de que se debe mantener la unidad para alcanzar los objetivos trazados. Durante un acto de entrega del sistema de riego en la localidad de Cliza, Cochabamba, dijo que se debe encontrar un mecanismo para que Chile pueda “resarcir” el daño económico que causó a Bolivia tras arrebatarle la salida al mar y hacer uso de los recursos naturales de esa región. Citó un estudio de la universidad de Harvard, que dice que los países sin litoral pierden al año 1,2% del PIB.

Es de suponer que esta estrategia corre sus riesgos. El actual conflicto en puertos chilenos, donde descansa toda la mercadería de tránsito al país, ha causado un enorme perjuicio a la economía nacional. Otra de las grandes apuestas del jefe de Estado es hacer que Bolivia sea la mayor fuente de electricidad del Continente. El megaproyecto hidroeléctrico El Bala, ha dividido entre quienes se oponen a su construcción y quienes respaldan la obra de ingeniería, ubicada al Norte del departamento de La Paz. Los que la defienden aseguran que abrirá innumerables oportunidades de desarrollo.

Entre ambas obras: el tren bioceánico y El Bala se habla de inversiones en el orden de los US $20.000 millones. El tren bioceánico demandará una inversión de US $14.000 millones y la represa de El Bala US $6.300 millones. Los que se oponen al proyecto hidroeléctrico, dicen que además del daño ambiental en la zona, tendrá un costo superior a la deuda externa del país. Otro hecho es la importancia que Morales le confiere a la reunión del gabinete binacional entre Bolivia y Perú con miras a impulsar el corredor bioceánico que ya cuenta con compromisos de financiamiento de algunos países. Está claro que la apertura de comercio es fundamental en la visión del futuro. Atraer más inversiones y seguir generando crecimiento. Hace poco, Evo ganó un nuevo aliado: Unasur. El expresidente Samper se comprometió a conseguir apoyo para el corredor y sumar más aliados a la obra.

Efectos contrarios a la estrategia internacional

Uno de los factores externos desventajosos en la estrategia boliviana es la conformación de un nuevo ciclo político en América latina. La derecha conservadora ha ingresado en una fase de resurgimiento en la región. Muerto Hugo Chávez, se advierte el agotamiento del modelo populista que gobernó en varios países de América latina. El resultado electoral en la Argentina ha sido la primera advertencia de que el Continente está transitando por otra vía.

En la Argentina el kirchnerismo perdió las elecciones y aunque hay quienes siguen apuntando a Cristina Fernández como cabeza de la oposición, los vientos que soplan en su contra no le garantizan ni siquiera su continuidad en la política. Se acusa a la expresidenta de haber montado un esquema de corrupción que es investigado en la justicia. El periodista Jorge Lanata que descubrió el escándalo de la Ruta del dinero K, respondió por no presentarse a una audiencia de conciliación en un juicio que le sigue la expresidenta. El periodista señaló que estaba en su derecho de no asistir a esa audiencia. “Espero ir a ver a Cristina en la cárcel”, sostuvo.

En Brasil las cartas parecen echadas y la prisión del expresidente Lula da Silva apenas una cuestión de tiempo. Ya se ha anunciado extraoficialmente que el partido del actual presidente de Brasil Michel Tremer (PMDB) y el del expresidente Fernando Henrique Cardoso (PSDB) se presentarán en una sola fórmula para las elecciones generales en ese país marcadas para el 2018. En Chile ocurre algo parecido. A un año de las elecciones presidenciales en ese país la popularidad de la presidenta Bachelet parece haber tocado fondo. En los hechos, ningún candidato de la izquierda está cerca de alcanzar un resultado expectable. El asenso de la derecha conservadora en Chile parece imparable de la mano del expresidente Sebastián Piñera. Más allá de nombres Macri en la Argentina, Temer en Brasil y el que fuera elegido en Chile, el panorama no es nada alentador para las posiciones de los populismos de la denominada izquierda latinoamericana