Karachipampa. Entrevista al Ministro de Minería

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Entrevista a Cesar Navarro, Ministro de Minería y Metalurgía

 

¿Por qué nadie antes pudo hacerlo?

El Complejo Metalúrgico Karachipampa se ha puesto en funcionamiento tras décadas de ser conocido como el gigante dormido. El ministro de Minería explica los motivos: “han habido múltiples intereses para que proyectos de esta envergadura nunca funcionen”.

El Ministro de Minería Cesar Navarro se las juega mil por mil a Karachipampa, la fundición que ha sido reinaugurada por el actual Gobierno, si es que se puede usar ese término, después de haber estado paralizada por más de 20 años. Nadie se atrevía a mirar fijamente a los ojos de este elefante dormido que se encuentra no muy lejos de la ciudad de Potosí. El pasado 11 de agosto el presidente Evo Morales y su vicepresidente Álvaro García Linera recibieron de los trabajadores de la planta los dos primeros lingotes de plomo producidos en la fundición. Cada barra del metal de unos 50 centímetros de largo  llevaba grabado el nombre de las dos principales autoridades del Estado Plurinacional, como sinónimo de que comienza una nueva era. Se especuló hasta poco antes de entrevistar al ministro Navarro que los lingotes habían sido facilitados por la fundidora argentina Altos Hornos Zapla.

Navarro toma su celular y a modo de responder la duda muestra las imágenes que registran el momento en que un chorro caliente del metal cae a las vasijas que solidifican el proceso. “Es una mentira”, lamenta. “En lugar de que los bolivianos estemos orgullosos vamos generando falsos rumores”.

La conversación toma un nuevo curso. Estamos en un momento de quiebre político pero la historia es pétrea y no admite triunfalismos que pueden convertirse en una máscara lacerante del futuro. Como buen potosino, el ministro de Minería recuerda la historia de la fundidora antes de contestar cualquier pregunta. Y por supuesto esta en todo su derecho. Hay varios grupos formados en fila haciendo hora para entrar a su despacho pero se entusiasma y no suelta fácilmente el grabador. Cesar Navarro podría hablar horas.

“Karachipampa es como una construcción política de los trabajadores y los dirigentes sociales de la ciudad y del departamento de Potosí en la década de los 70, ellos se movilizaron contra la dictadura militar pero también demandaban la transformación de las materias primas. No querían repetir la vieja historia de la Colonia ni la época del liberalismo y querían que el capitalismo de Estado cumpla un ciclo no sólo de producción sino de transformación: que no sigamos exportando minerales sino que pasemos a exportar metales”.

Karachipampa, el elefante dormido, como se solía llamar al Complejo Metalúrgico, se comenzó a construir al finalizar la década de los 70 y unos años después con la llegada al poder del tercer Gobierno del presidente Paz Estenssoro cerró sus operaciones porque su capacidad de fundición no cubría las expectativas para las que había sido construida. Navarro tiene una definición netamente política que califica el ciclo. “El capitalismo de Estado construyó Karachipampa y el neoliberalismo cerró la fundidora. En realidad la planta nunca se puso en marcha y despidió a más de 400 trabajadores”.

El ministro sigue rememorando. “De 1985 a 1995, se quiso entrar en una etapa de desmantelamiento de sus instalaciones. En la época de la Capitalización se entregó una turbina de Karachipampa a la empresa minera Guaracahi. No sólo eso: también se quiso vender cerca a 8.000 toneladas de concentrados con la intensión de desmantelar la planta por completo”.

Navarro recuerda que como potosino vivió esa época con mucha frustración “porque no pudimos poner en marcha un proyecto de esta envergadura. Durante los gobiernos de Carlos Mesa y Rodriguez Veltzé se entregó la planta en contrato de riesgo compartido a una empresa norteamericana y se fijó un plazo de cinco años para hacer funcionar la fundación. Se generó una especie de esperanza, pero hasta 2010 Atlas Precious Metals no había invertido ni el 5% del capital comprometido para reactivar la planta. Fue una nueva frustración de carácter colectivo.

Después de todos estos antecedentes el presidente Morales decidió dar una solución productiva.

En 2011 el Gobierno invirtió cerca a 50 millones de bolivianos, para cumplir con las obligaciones de los trabajadores y para comprar algunos equipos y repuestos para la puesta en marcha de Karachipampa. A partir de la decisión se toman iniciativas y entre ellas contratar a la empresa China Henan Complant Mechanical & Electrical Equipment Group Co. Ltda., para que ponga en funcionamiento la Planta de Oxígeno, que es esencial para calentar el horno de la fundición.

Las características del trabajo de adecuación

Desde ese momento se comenzó un trabajo técnico con la presencia de expertos chinos, por ejemplo se repuso la válvula del turbo-expansor y parte del convenio es que seis profesionales bolivianos se capaciten en China en el funcionamiento de la planta de Oxígeno. Estamos hablando de transmisión de conocimiento y capacitación de nuestros profesionales  para que manejen la planta. También se ha procedido a la contratación de la Consultora boliviana Therconsult que es responsable del funcionamiento del Horno Kivcet. Al menos desde abril de este año hasta agosto ha sido el tiempo de pruebas hasta culminar con  el encendido del horno a 1.300°. Seguimos un proceso técnico para garantizar por un lado el funcionamiento de la Planta de Oxígeno y el calentamiento del horno.

En este proceso quiénes participan activamente

Quiero resaltar de manera positiva el trabajo de la parte técnica y ejecutiva de la empresa Henan Complant Mechanical & Electrical Equipment Group Co. Ltda., de la Consultora Therconsult y los profesionales y obreros de Karachipampa que han dedicado un tiempo importante de su vida particular como un reto individual y colectivo. He sido testigo de un nivel de compromiso de los trabajadores muy grande y eso nos ha motivado; se ha seguido un proceso de mucha responsabilidad que no hubiera sido posible sin la decisión del presidente de tener la capacidad de transformar nuestra producción minera.

Desde el punto de vista histórico que significa este hecho

Si consideramos que Vinto absorberá el 90% de la producción de concentrados de estaño,  Karachipampa cubrirá una importante cantidad de concentrados del departamento de Potosí, estaríamos dando un salto cualitativo en la historia de la actividad minera del país desde la época de la Colonia hasta ahora. La historia de la producción minera era producir, concentrar y exportar. Incluso San Cristóbal con tanto capital y tecnología sigue en la misma lógica. Hoy estamos produciendo, concentrando y un porcentaje importante lo estamos transformando para la exportación.

Cuándo se calcula que ya estará lista la primera partida para la exportación

Ya estamos sacando nuestros primeros lingotes de plomo y calculamos  que hasta fines de octubre  exportaremos nuestros primeros lingotes de plata. Es un salto importante y sin precedentes en la historia minera del país.

¿Qué otras aspiraciones tiene el Gobierno en el mediano y largo plazo en relación a la minería?

Debemos dar pasos para modificar la propia estructura institucional de la Corporación Minera de Bolivia (COMIBOL), es decir dejar de vender a los intermediarios; hoy lo que necesitamos ya no son compradores de concentrados, sino compradores de lingotes de plomo y plata. Es decir que la aspiración del Gobierno es contar en el mediano plazo con plantas de fundición y refinación para copar la producción del mercado; pero en el corto tiempo es imposible cubrir esta aspiración porque sólo San Cristóbal produce cerca a 150.000 toneladas año de concentrados y la capacidad de Karachipampa es de 50.000 toneladas. Otra aspiración es instalar una Planta de Fundición y Refinación de Zing con lo que cubriríamos la exportación de nuestros cuatro minerales  estaño, plata, plomo y zing  en metales comerciales de exportación. Este va a ser el salto cualitativo para la industrialización.

¿Por qué hasta ahora nadie pudo hacerlo?

Creo que fue el gran negociado. Karachipampa está en condiciones de fundir plomo con un 99.97% de pureza y plata con un 99.95%, nadie antes pudo hacerlo porque era el directo beneficiario y el perdedor era el Estado, hoy ocurre exactamente lo contario, el gran beneficiario es el  Estado y el gran perdedor es el externo. La intencionalidad era hacer fracasar la producción minera estatal, han habido múltiples intereses para que proyectos de esta envergadura nunca funcionen.