La boda de Álvaro y Claudia

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Los flamantes esposos dicen que costearon su boda con los  ahorros de Álvaro y un Pasanaku de Claudia.  Pero ha trascendido  que la boda del año fue encargada a una de las diseñadoras más requeridas en Santa Cruz. Ximena Ximenez que atiende los eventos de las principales empresas de la capital oriental. Ella ha sido expresamente contratada para decorar los ambientes en los que se celebrará la recepción después de la boda. Si bien de acuerdo a los novios todas las personas involucradas en la boda están trabajando ad honoren, la decoración de los eventos que auspicia Ximenez están por encima los US $10.000. El peinado de Claudia fue finamente arreglado por Gloria Limpias que atiende en uno de los niveles más altos y exclusivos del glamour en la capital oriental. Gloria es conocida por su roce en las principales pasarelas de la moda en los mejor organizados concursos de belleza. Gloria Limpias es conocida por su buen gusto y refinamiento pero igual que Ximenez es una de las más cotizadas y costosas a la hora de atender a sus clientes.

La propietaria de Producciones Gloria hizo amistad con el vicepresidente cuando desde el Ejecutivo se impulso la idea de realizar en Bolivia el torneo de belleza “Miss Universo”, que después se esfumó por qué era más un globo de ensayo que un proyecto asentado en bases sólidas. Promociones Gloria, se ha ganado fama por su exclusividad. Igual que XX por la proximidad con el jet set nacional.

La ceremonia religiosa en Tiwanaku

Siguiendo el rito aymara en la boda que se celebrará en Tiwanaku la pareja lucirá finas prendas tejidas a mano de exclusivo y elegante diseño. Álvaro lucirá una prenda trabajada en cashemer inglés confeccionada por un conocido maestro de la confección muy al estilo de las que luce el primer mandatario. Bordado a la altura del tórax con conceptos del diseño de la cultura andina. Los novios invitarán a los visitantes que se den cita a las alturas de Tiwanaku el muy común ají de fideos y un apthapi. Se guardó hasta el último momento en secreto el nombre del amauta que unirá a Álvaro y Claudia en el ritual del casamiento andino.

No existe referencia alguna que indique que antes del matrimonio de la pareja vicepresidencial, se hubieran celebrado ceremonias religiosas de casamientos en las ruinas de Tiwanaku.  De acuerdo a antropólogos consultados por DATOS las ceremonias que nos hemos acostumbrado a ver en esa región del país desde que Evo Morales asumió la presidencia de Bolivia en 2006 son una demostración de la nueva política y el poder.

En el libro Caminar con buen corazón, la antropóloga Elizabeth  Andia Fajalde hace una crucial diferenciación. Ella dice que antes de 1970 las ceremonias que se realizaban el Tiwanaku eran realizadas por amautas ´mayores´ y que ahora las realizan los amautas ´menores´ que establecieron una relación de privilegios en la región.  La comparación hace referencia al papel de los amawt’as ´menores´ (notoriamente Valentín Mejillones y Lucas Choque) que, sin ser yatiris y careciendo de una práctica ritual comunitaria, resultan ´inventando´ ceremonias hasta cierto punto artificiales, teatralizadas y purificadas de influencias cristianas, que resulta más apta para un público urbano y cosmopolita, que para los comunarios que practican estos ritos en su contexto productivo y en una geografía sagrada”.

Elizabeth Andia considera que “los amawt’as ´menores´ instrumentalizan el discurso de lo indígena para ejercer el poder sobre sus iguales y seducir a la desorientada sociedad criollo mestiza, que se debate entre la farra y la angustia existencial. La identidad regional es fácilmente manipulada, para convertir a ese espacio, y a las figuras ´notables´ que de él surgen, en representantes de lo aymara o de lo indio en general, en herederos de la cuna de ´nuestra´ civilización (tiwanakota, aymara, paceña, boliviana…)”.

En este contexto los antropólogos hablan de que la ceremonia religiosa del casamiento de Álvaro y Claudia en Tiwanaku tiene un efecto aparente y mediatizado para encubrir y mantener simpatías con lo indígena o lo indio.