La izquierda latinoamericana se cita en México para cerrar filas contra “la injerencia imperialista”

Francesco Manetto | El País
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Evo Morales y AMLO
Foto: EFE

La izquierda latinoamericana se cita a partir de este jueves en Ciudad de México en un seminario organizado por el Partido del Trabajo (PT), una formación que apoya al Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, para debatir y cerrar filas contra el “la injerencia imperialista”. Las jornadas, dedicadas a la relación entre los partidos y la sociedad, han convocado a decenas de invitados de todos los continentes y en su inauguración han tenido un protagonista que, después de gobernar más de una década en Bolivia, pasó de ser un símbolo del llamado socialismo del siglo XXI a convertirse en un icono de la resistencia frente a la ultraderecha. “México me salvó la vida”, ha recordado el expresidente Evo Morales. Y ha asegurado que ese agradecimiento no es una simple cortesía. Esto es, según su relato López Obrador y otros jefes de Estado de la región como el argentino Alberto Fernández evitaron su persecución.

“Cuando llegué, no era por congraciarme con el presidente, con el Gobierno, con el pueblo mexicano cuando decía que me salvó la vida. De verdad, hermanas y hermanos, México y otros países me salvaron la vida. México no solamente es mi casa es la casa d todos quienes luchan por la liberación de nuestros pueblos”, ha enfatizado Morales, que el miércoles se reunió con el canciller Marcelo Ebrard para “agradecerle ese gesto generoso”.

Esta semana se han cumplido dos años de las elecciones que supusieron el principio del fin del expresidente. Las acusaciones de fraude agitadas por la oposición y la Organización de los Estados Americanos (OEA) desembocaron primero en la renuncia y después en la salida del país de Morales. El derrocamiento se produjo después de que la cúpula del Ejército le diera la espalda. El mandatario se fue y en noviembre encontró resguardo en México, donde pasó unos días como asilado político antes de viajar a Argentina. Así empezaron unas semanas de convulsión y violencia. La opositora Jeanine Áñez asumió la presidencia como jefa de un gabinete interino ultraconservador que al final se mantuvo un año en el poder con una actitud abiertamente revanchista. En octubre de 2020 perdió las elecciones y desde el pasado marzo se encuentra en prisión preventiva con cargos de terrorismo y sedición.

El líder indígena ha recurrido a su historia para ejemplificar lo que considera el fracaso de la derecha y de la políticas neoliberales. “Después del golpe el año pasado, la dictadura nos destrozó la economía”, ha dicho en referencia a la gestión de Áñez. Morales ha defendido el plan del actual presidente, Luis Arce, para volver aumentar el crecimiento y ha cargado contra Estados Unidos, especialmente contra la política de sanciones económicas como las que mantiene frente a Cuba y Venezuela.

El exmandatario boliviano, sin embargo, fue el representante del antiguo eje bolivariano más tolerado por Washington y, a menudo, aplaudido por los inversores extranjeros. El seminario del Partido del Trabajo plantea en cambio un debate que sitúa a todas las experiencias de la izquierda en el mismo terreno, sin apenas matices, en virtud del principio de unidad frente a las injerencias extranjeras. De entrada, solo establece una diferencia de peso: de un lado presenta a los “países de primera línea que luchan contra la agresión imperial”. Es decir, Cuba, Nicaragua y Venezuela. Del otro lado están los “países con Gobiernos progresistas enfrentados a la injerencia imperialista”. Esto es, México, Argentina, Bolivia y Perú. En el terreno diametralmente opuesto se encuentran “los países con Gobierno derecha” y “las ofensivas neofascistas”.

En este contexto, el cónclave de decenas de organizaciones de izquierdas -entre las que Morena no figura como convocante- debatirá ponencias sobre la nueva Constitución de Chile; la situación de Brasil y la campaña por el regreso de Lula; la emergencia económica y la pandemia; la integración regional; la crisis política en El Salvador; la conquista; los 43 de Ayotzinapa; o la violación de derechos humanos en Colombia. Rodrigo Londoño, Timochenko, ha sido precisamente otro de los ponentes de la primera jornada del seminario, que concluirá el sábado. El antiguo líder de las extintas FARC, firmante de los acuerdos de paz y actual presidente del partido Comunes, ha advertido contra “otro Gobierno de derecha” con vistas a las elecciones del próximo año y ha dejado claro que la guerra no podía ser el destino de Colombia.