Presencia de Evo y la persecución, entre las razones de la derrota del MAS

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El ingreso de lleno  del expresidente Evo Morales en  las actividades de  la campaña por el balotaje, el denominado “dedazo”, la persecución  de exautoridades del gobierno transitorio  y las declaraciones del presidente Luis Arce sobre que las vacunas contra la Covid-19 no eran para la oligarquía, están entre las razones que explican la  derrota del MAS, coincidieron analistas y actores políticos.

El objetivo de Morales de “blindar” a Arce, consiguiendo por lo menos siete de las nueve gobernaciones,  se quedó en el ámbito de los deseos porque los  resultados de la segunda vuelta muestran un panorama negativo para el partido azul. No logró ni siquiera hacerse de una de las cuatro gobernaciones en juego.

Uno de los factores de  la derrota azul fue la presencia de Morales en la campaña de los cuatro candidatos del MAS. En vez de conseguir más votos, los ha “perjudicado”, dijo   Angélica Ponce,  dirigente de la Confederación Sindical de Mujeres de Comunidades Interculturales de Bolivia.

“Ha perjudicado. Las bases nos dijeron que por favor le digamos al hermano (Evo Morales), en el departamento de La Paz, que no vaya y salga con los candidatos. En vez de ayudarlos, los desgastó”, señaló Ponce,  según el portal Urgente.bo.

Otra causa de la derrota que se anota fue el llamado “dedazo” en la elección de candidatos del MAS, práctica que fue atribuida a la cúpula dirigencial de esa tienda política. “Ha afectado bastante a la decisión orgánica que no ha podido imponerse;  es decir, el MAS en algunos departamentos eligió a ciertos candidatos que han sido rechazados por la cúpula de Morales y vemos, por el ejemplo, que exmasistas o gente vinculada al MAS le gana las elecciones”, indicó el analista político Paul Coca.

Morales, después de  su retorno a Bolivia en noviembre de 2020, fue ratificado por la dirigencia de su partido como jefe de campaña para las subnacionales,  y en el balotaje intensificó el proselitismo junto con  los cuatro candidatos en La Paz, Chuquisaca, Tarija y Pando.

Pero no fue el único,  pues ministros,   legisladores y hasta  el presidente Arce  reforzaron la campaña del MAS.  En una actividad proselitista  en Tarija, el 7 de abril, en el cierre de campaña del MAS, Arce dijo: “Hemos mandado vacunas para el pueblo, para los médicos, no para las familias de los ricos, no para la oligarquía tarijeña”.

Para la socióloga María Teresa Zegada, “es un golpe muy duro” para el oficialismo el  resultado del balotaje, y también es un llamado de atención de la población hacia el gobierno de Arce, sobre su política de persecución e “ir a ofrecer obras a cambio de votos o vacunas”.

“La gente está rechazando los mensajes, por una parte, agresivos del Gobierno, por su conducta en relación con algunas personalidades del  gobierno anterior, los apresamientos, la persecución política. Por lo visto, la población no acepta ese tipo de actitud”, afirmó Zegada.

Subrayó  también que dos de los ganadores del balotaje, Damián Condori en Chuquisaca y Regis Richter en Pando, eran parte del “instrumento político”, pero fueron  descartados  o alejados al igual que la alcaldesa electa de El Alto, Eva Copa.

Para el historiador y analista Pedro Portugal, el MAS  perdió  la oportunidad de recuperar su fuerza, porque interpretó mal su victoria de las elecciones del 18 de octubre de 2020, y se mantuvo en sus antiguos esquemas ideológicos y políticos.

Portugal indicó que el MAS cuando volvió al poder, con el  gobierno de Arce, reprodujo actitudes y errores  de la época en que  asumió el poder en 2006, como “apostar a una polarización”.

“Con el apresamiento de (Jeanine) Añez, se quiso volver a captar la simpatía de los sectores populares pretendiendo que se hacía justicia por las muertes de Senkata  y Sacaba y que la gente emotivamente iba a apoyar a los candidatos del Gobierno. La gente no siguió ese ritmo porque había un elemento demasiado grosero de manipulación. La población se dio cuenta que era una burda maniobra y no causó nada”, manifestó Portugal.

“El votante no le ha querido dar al MAS el 100% del poder”, afirmó  Coca, quien  identifica tres factores que generaron  la derrota del MAS: la imposición de candidatos de la cúpula de Morales que no quiso escuchar a las bases, los “errores gubernamentales” con las acciones  de persecución contra exautoridades, y las “amenazas” de Morales y Arce de no coordinar con las gobernaciones que no ganen o de condicionar las vacunas y no dar nada a “los oligarcas”.

“Morales tiene que entender que las decisiones ya no son como antes en el MAS, cuando imponía”, afirmó Coca.

El analista Marcelo Arequipa indicó que el MAS resiente sobre todo haber perdido las gobernaciones de Chuquisaca y Tarija. La de Chuquisaca,  por el “peso” del partido azul en ese departamento;  y la de Tarija, porque es donde se vio una competencia del “masismo y el antimasismo”. Más allá no ve cambios trascendentales.

“Ahí lo único que cambia es el hecho de que en Tarija hay un gobernador de oposición política al MAS junto con el de Santa Cruz, que probablemente sean los más fuertes pero en el resto no ha cambiado mucho el tema”, afirmó Arequipa.

El analista no ve a Pando como un departamento “tan importante” políticamente,  y en el caso de la Gobernación de La Paz “suele terminar siendo muy absorbido por el nivel central del Estado, casi desaparecido sea del partido que sea (el gobernador)”.