¿Las personas vacunadas pueden contagiar el virus? No sabemos, dicen los científicos

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Vacunas
Foto: Getty Images

Ante las afirmaciones de que las personas vacunadas “no son portadoras del virus”, los investigadores emiten advertencias.

 

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés) de Estados Unidos se retractaron respecto a los controversiales comentarios hechos por su directora, Rochelle Walensky, en los cuales indicó que las personas que están vacunadas contra la COVID-19 nunca se infectan o transmiten el virus a otros.

La afirmación, el 1 de abril, despertó cuestionamientos respecto a las medidas de precaución que la agencia emitió para las personas vacunadas apenas el mes pasado, como usar cubrebocas y que solo se reunieran con personas no vacunadas bajo ciertas circunstancias.

“Walensky habló de manera general durante esta entrevista”, dijo un vocero de la agencia a The New York Times. “Es posible que algunas personas que están completamente vacunadas pudieran infectarse de COVID-19. La evidencia no es clara sobre si pueden propagar el virus a otras personas. Continuamos evaluando la evidencia”.

La agencia respondía en parte a las críticas de científicos quienes destacaron que las investigaciones actuales estaban lejos de ser suficiente para afirmar que las personas vacunadas no pueden propagar el virus.

Los datos indican que “es mucho más difícil que las personas vacunadas se infecten, pero no hay que pensar ni por un instante que no pueden infectarse”, dijo Paul Duprex, director del Centro de Investigación de Vacunas de la Universidad de Pittsburgh.

En una entrevista para televisión con Rachel Maddow de MSNBC, Walensky se refirió a datos publicados por los CDC según los cuales una dosis de la vacuna de Moderna o de Pfizer-BioNTech tenía una efectividad del 80 por ciento para prevenir la infección y dos dosis eran un 90 por ciento efectivas.

Eso indica con certeza que la transmisión de parte de personas vacunadas podría ser poco probable, pero los comentarios de Walensky daban indicios de que la protección era total. “Nuestros datos de los CDC en la actualidad sugieren que las personas vacunadas no portan el virus, no se enferman y eso no es solo en los ensayos clínicos, también en los datos en el mundo real”, dijo.

Walensky enfatizó la importancia de continuar con el uso de cubrebocas y mantener las precauciones, incluso para las personas vacunadas. Aun así, el breve comentario fue ampliamente interpretado como si hubiera dicho que las vacunas ofrecían protección completa contra la infección o la transmisión.

En una pandemia que de manera regular genera malas interpretaciones científicas, algunos expertos expresaron que sentían empatía por Walensky y su obvio deseo de que los estadounidenses continúen tomando precauciones. Fue apenas el 29 de marzo que había dicho que el alza de casos la habían dejado con una sensación de “catástrofe inminente”.

“Si Walensky hubiera dicho que la mayoría de las personas vacunadas no portan el virus, no estaríamos teniendo esta discusión”, dijo John Moore, un experto en virus en Weill Cornell Medicine en Nueva York.

“Lo que sabemos es que las vacunas son significativamente efectivas contra la infección -cada vez hay más y más datos al respecto-, pero nada es un 100 por ciento”, agregó. “Es un mensaje de salud pública importante que debe ser correcto”.

Una mala interpretación podría afectar las peticiones urgentes de la agencia para que las personas se vacunen, dijeron algunos expertos. Hasta el miércoles, el 30 por ciento de los estadounidenses había recibido al menos una dosis de una vacuna y el 17 por ciento estaba completamente inmunizado.

“No puede haber ninguna diferencia entre lo que la investigación demuestra (una protección realmente impresionante pero incompleta) y la forma en que se describe”, dijo Peter Bach, director del Centro para la Política de Salud y Resultados del Centro para el Cáncer Memorial Sloan Kettering en Nueva York.

“Esto da paso a los escépticos que piensan que el gobierno está endulcorando la ciencia”, dijo Bach, “y socava por completo cualquier argumento restante sobre por qué las personas deberían seguir usando cubrebocas después de haber recibido la vacuna”.

Todas las vacunas contra la COVID-19 son espectacularmente exitosas para prevenir enfermar de gravedad y morir, pero es menos claro qué tanto sirven para prevenir el contagio.

Los ensayos clínicos de las vacunas se diseñaron solo para evaluar si las vacunas evitaban un caso grave y la muerte. La investigación de los CDC el 29 de marzo llegó a la bien recibida conclusión de que las vacunas también son extremadamente eficaces en prevenir la infección.

El estudio reclutó a 3950 trabajadores de la salud, socorristas y otras personas con riesgo alto de contagiarse. Los participantes se tomaron el hisopado cada semana y enviaron las muestras para realizarles pruebas, lo que permitió a los investigadores federales rastrear todas las infecciones, sintomáticas o no. Dos semanas después de la vacunación, la gran mayoría de personas vacunadas seguían libres de virus, descubrió el estudio.

Los datos de seguimiento de los ensayos clínicos respaldan ese hallazgo. En resultados difundidos por Pfizer y BioNTech el 31 de marzo, por ejemplo, 77 personas que recibieron la vacuna se infectaron con el coronavirus, en comparación con 850 personas a las que se les suministró el placebo.

“Claramente, algunas personas vacunadas sí se infectan”, dijo Duprex. “Estamos deteniendo los síntomas, mantenemos a las personas fuera de los hospitales. Pero no estamos haciéndolas completamente resistentes a una infección”.

El número de personas vacunadas que se infectan es probable que sea más alto entre quienes reciben las vacunas elaboradas por Johnson & Johnson y AstraZeneca, que tienen una eficacia menor, dijeron expertos. (Aun así, vale la pena aplicarse esas vacunas, porque de manera uniforme previenen los casos graves y la muerte).

Las tasas de infección también podrían ser más altas entre personas expuestas a una variante del virus que puede eludir al sistema inmunitario.

Los casos en todo Estados Unidos están de nuevo al alza, lo que amenaza con un nuevo rebrote. El comentario de Walensky ocurrió solo un día después de lanzar una emotiva petición al pueblo estadounidense para que siguiera tomando precauciones.

“Les estoy pidiendo solo que esperen un poco más, que se vacunen cuando puedan, para que todas esas personas que todos amamos todavía estén aquí cuando esta pandemia termine”, mencionó.

Dados que las cifras van en aumento, es especialmente importante que las personas inmunizadas continúen protegiendo a aquellos que todavía no han sido inoculados contra el virus, afirmaron expertos.

“Las personas vacunadas no deberían tirar sus cubrebocas en este momento”, dijo Moore. “Esta pandemia no ha terminado”.

 

 

Apoorva Mandavilli es reportera del Times y se enfoca en ciencia y salud global. En 2019 ganó el premio Victor Cohn a la Excelencia en Reportaje sobre Ciencias Médicas. @apoorva_nyc

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