La cuenta pendiente de EE UU con los inmigrantes
Por: El País
Octubre 2020
Fotografia: Gregory Bull / AP

En la bodega donde trabaja Bilda Parada hay chiles poblanos que se piden por kilo y en espa√Īol. Bilda lleva 12 de sus 37 a√Īos en Estados Unidos trabajando en el barrio latino de Columbia Heights, en Washington, desde que dej√≥ El Salvador por lo mismo que la mayor√≠a de sus compatriotas: la violencia y la pobreza. Paga impuestos, pero no puede votar. Es una de los casi 11 millones de inmigrantes irregulares en Estados Unidos, la mitad son mexicanos y el siguiente grupo de latinoamericanos en esa estad√≠stica son los salvadore√Īos (un 3%), como ella. Se sonroja al decirlo, pero ese limbo en el que vive hace a√Īos se ha vuelto un puerto seguro y la √ļnica certeza que tiene sobre su futuro la repite como un mantra: "los latinos somos los que sacamos a este pa√≠s adelante".

La Casa Blanca est√° a 13 minutos en bicicleta, en l√≠nea recta del negocio de alimentaci√≥n, pero Bilda dice que desde all√≠ nunca ha salido un mensaje que le d√© esperanza. Ni con Barack Obama, ni con Donald Trump. Ahora, tambi√©n est√° esc√©ptica con Joe Biden. El dem√≥crata ha propuesto impulsar la reforma para que los inmigrantes que no tienen documentos sean ciudadanos. Su idea retoma la que Barack Obama plante√≥ en 2008 cuando busc√≥ ser elegido presidente. El proyecto de ley en el Congreso nunca se concret√≥. "Nos equivocamos", ha reconocido Biden que tambi√©n ha subido la barra y ha prometido la regularizaci√≥n de los dreamers, j√≥venes que llegaron siendo ni√Īos a EE UU. Cuando Bilda escucha la propuesta del dem√≥crata sonr√≠e. "Ser√≠a magn√≠fico... pero no puedo votar", insiste.

Aceptar a 11 millones de personas como ciudadanos estadounidenses supondr√≠a la reconfiguraci√≥n de decenas de cuestiones relacionadas con el Gobierno, como el n√ļmero de congresistas que se eligen en cada Estado, los presupuestos y la distribuci√≥n de los votos electorales. Donald Trump ha optado por ignorar el tema lo m√°ximo posible durante la campa√Īa y su Administraci√≥n se ha dedicado a endurecer las medidas tanto como le ha sido posible, en las v√≠as oficiales -con el aumento en las restricciones para los visados- y tambi√©n en el fortalecimiento de la vigilancia migratoria. Nada m√°s llegar a la Casa Blanca en 2017, Trump orden√≥ la contrataci√≥n de 15.000 agentes para la polic√≠a de inmigraci√≥n (ICE, por sus siglas en ingl√©s). Las redadas de ICE en algunas ciudades se volvieron implacables.

"No existe la pol√≠tica para los latinos. Hay para los negros y para los chinos. Para nosotros nada", dice Kennedy Bautista, un dominicano de 25 a√Īos. √Čl ya es ciudadano estadounidense pero est√° valorando si se acerca a las urnas o no. De los 62 millones de hispanos que viven en Estados Unidos, solo la mitad tienen derecho al voto y, seg√ļn estimaciones del Centro Pew, apenas unos 15 millones llegar√°n a las urnas. El inter√©s por la pol√≠tica migratoria ha ido cediendo con los a√Īos y se encuentra en un punto muerto, pero el mismo centro de investigaciones demogr√°ficas ha medido la aceptaci√≥n de una propuesta como la de Biden entre la poblaci√≥n: un 75% de los estadounidenses reconoce que los inmigrantes irregulares podr√≠an quedarse en Estados Unidos si cumplen con las condiciones para obtener la ciudadan√≠a. Una paradoja es que en la ciudad de la pol√≠tica por excelencia en Estados Unidos, los barrios de inmigrantes se sientan excluidos del incipiente debate inmigratorio. "¬ŅVotar? Yo no creo en esa mielda", dice un amigo de Bautista al acercarse a escuchar la conversaci√≥n.

Las im√°genes de los centros de detenci√≥n en el sur de Estados Unidos en 2018 mostraban a cientos de ni√Īos que hab√≠an sido separados de sus padres al llegar a la frontera, la mayor√≠a centroamericanos. La pol√≠tica "cero tolerancia" de Trump dio paso a que la polic√≠a inmigratoria tratara a los adultos como criminales para llevarlos a los centros penitenciarios, mientras los menores eran llevados a hogares de acogida y centros de detenci√≥n. Unos 2.800 ni√Īos fueron separados y, dos a√Īos despu√©s, 545 de ellos siguen sin encontrar a sus familias, a pesar de que la pol√≠tica de Trump fue suspendida, seg√ļn ha denunciado la Uni√≥n Estadounidense por los Derechos Civiles (ACLU, por sus siglas en ingl√©s). El caso ha servido como uno de los argumentos de ataque entre los candidatos a la presidencia y tambi√©n para que Biden plantee una propuesta: la reuni√≥n de las familias en el d√≠a uno de su presidencia.

Biden ha llamado "inmoral" y "criminal" a Trump por dejar en jaulas a los menores en los centros de detenci√≥n, mientras que el presidente republicano se ha defendido con el historial de la Administraci√≥n de Obama: "Ellos las hicieron. Nosotros cambiamos la pol√≠tica migratoria y ellos construyeron las jaulas. Nosotros no construimos las jaulas". Durante el Gobierno de Barack Obama, unos tres millones de personas fueron deportadas de Estados Unidos y los centros de detenci√≥n cerca de la frontera se construyeron para resguardar a los menores centroamericanos que llegaban sin compa√Ī√≠a. La reforma migratoria de Obama nunca se materializ√≥ aunque abri√≥ un peque√Ī√≠simo resquicio con el programa de Acci√≥n Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en ingl√©s), para los j√≥venes sin documentos que llegaron con sus padres. Una iniciativa a la que Trump ha amenazado con eliminar y a la que 700.000 j√≥venes se han acogido.

"El vicepresidente Biden no es Obama", defiende Nathalie Rayes, presidenta de Latino Victory Fund, una organizaci√≥n dedicada a impulsar a latinos en la pol√≠tica. "Biden sabe que la comunidad latina es importante para este pa√≠s y que sin inmigrantes Estados Unidos no puede funcionar, tambi√©n sabe que no podemos seguir separando a las familias", a√Īade. Para Rayes, la posibilidad de que una reforma migratoria supere todos los obst√°culos en el Congreso es cada vez m√°s real. "Este tema trasciende a los latinos, es un asunto que nos involucra a todos".

 

Imprimir
Enviar Articulo

Lo más leido en:
Mundo
Crimen & Drogas
Medio Ambiente