Uruguay aprueba una ley de vanguardia para el bienestar de las personas trans
Por: The New York Times
Octubre 2018
Fotografia: Ra√ļl Mart√≠nez/EPA-EFE

Esta madrugada, con discrepancias pero con votos a favor de todos los partidos, el Parlamento uruguayo aprob√≥ por una amplia mayor√≠a la "Ley Integral para Personas Trans", presentada en junio de 2017 por el gobierno del Frente Amplio, que pone al peque√Īo pa√≠s suramericano a la vanguardia de los derechos de las minor√≠as sexuales en Am√©rica Latina.

Por primera vez en la región, el país otorgará un resarcimiento económico a unas cincuenta mujeres trans que fueron víctimas de represión y acoso de agentes estatales desde el inicio de la dictadura, en 1973, y hasta 1989. Pero además, la ley contempla el bienestar de la comunidad trans de un modo amplio, con medidas que consideran su identidad legal, su salud física y mental y su inclusión en el mercado laboral.

A partir de su reglamentaci√≥n -el gobierno tiene noventa d√≠as para hacerlo- las instituciones p√ļblicas y privadas deber√°n promover su inserci√≥n en los centros educativos y de salud.

El Estado les otorg√≥ el uno por ciento de las vacantes en la administraci√≥n p√ļblica y los entes privados que provean empleo recibir√°n beneficios fiscales. Tambi√©n habr√° cursos de inserci√≥n laboral para esta poblaci√≥n de 933 personas seg√ļn el Primer Censo Nacional de Personas Trans de 2016.

Organizaciones LGBT en Am√©rica Latina se√Īalan que la expectativa de vida de una persona trans en la regi√≥n es de 35 a√Īos, la mitad que la media. Sus oportunidades laborales tambi√©n son menores. Seg√ļn el censo uruguayo, siete de cada diez se prostituyeron ante la ausencia de posibilidades. Una tercera parte est√° desocupada. Y solo 23 por ciento tiene trabajo formal.

Con la nueva ley, el Estado incluir√° a las personas trans en los programas de vivienda, ya que los conflictos familiares que surgen tras asumir su identidad suelen llevarlas al abandono del hogar. Una cuarta parte se va de casa a los 18 a√Īos, e incluso antes. "Hablamos de ni√Īas, ni√Īos y adolescentes expulsados del hogar", advirti√≥ ayer el diputado Mart√≠n Couto, del partido de izquierda Frente Amplio, quien luc√≠a el pa√Īuelo amarillo distintivo de la campa√Īa #LeyTransYa, al igual que sus correligionarios y algunos opositores.

En los centros educativos no les va mejor: 75 de 100 sufrieron acoso, se√Īala el censo. Apenas nueve de 933 completaron la carrera universitaria y solo un tercio finaliz√≥ los primeros cuatro a√Īos de secundaria. Ahora el sistema educativo deber√° garantizar su inclusi√≥n en cada nivel acad√©mico y habr√° apoyo econ√≥mico, psicol√≥gico y pedag√≥gico.

Adem√°s, el Estado cambiar√° el sistema estad√≠stico para reconocer la identidad de g√©nero en el papeleo p√ļblico. El habitual binomio masculino/femenino de los formularios p√ļblicos se diversificar√° con las categor√≠as mujer o var√≥n trans.

La normativa prev√© el cambio de g√©nero en los registros p√ļblicos con la sola voluntad individual. La legislaci√≥n busca jerarquizar el derecho a la identidad. El oficialismo y las organizaciones sociales hicieron hincapi√© en este punto, con el argumento de que las personas trans no gozan de los derechos con la misma naturalidad que el resto de la ciudadan√≠a.

Un ejemplo es el cambio de nombre en los registros: aunque la posibilidad de hacerlo existe desde 2009, es un proceso caro y engorroso que ahora se simplifica con la ley. En treinta d√≠as se podr√° modificar la identidad y se conservar√° el n√ļmero de c√©dula.

"A nadie le gusta verse de una forma y llamarse de otra. Nos va a ayudar a todos y todas las trans. El apoyo del Estado es importante", dijo ayer Padyjeef, nombre art√≠stico de una drag queen montevideana de 21 a√Īos que estaba sentada frente al Parlamento, mirando la sesi√≥n en una pantalla gigante junto a un centenar de j√≥venes.

Salud trans: riesgos y dudas

La nueva norma prohíbe expresamente a las instituciones de salud menoscabar la atención y busca erradicar la discriminación en las prácticas médicas. Un 30 por ciento de las personas trans censadas dice haber padecido ese tipo de maltratos en los centros de salud. Hospitales, sanatorios y policlínicas tendrán protocolos de actuación y guías para un abordaje con equipos multidisciplinarios.

Los riesgos sanitarios para la comunidad trans son numerosos. Una cuarta parte se ha inyectado sustancias para modificar su apariencia. Entre ellas aceite industrial, que resulta sumamente nocivo.

Los prestadores de salud no har√°n cambios est√©ticos, pero controlar√°n el tratamiento hormonal y practicar√°n cirug√≠as. El sistema de salud p√ļblica cuenta con protocolos de hormonizaci√≥n, pero las organizaciones LGBT denuncian que a menudo los privados niegan o dilatan el procedimiento.

La ley no habilita a los menores de edad a acceder a la operación de cambio de sexo, pero sí a hormonas que ralentizan el desarrollo del sexo biológico, siempre y cuando tengan la aprobación familiar. Si carecieran de respaldo, una junta del centro de salud podría solicitar el inicio del proceso en la justicia.

"Es bastante doloroso para un ni√Īo o adolescente sentirse diferente. Primero ser expulsado por su familia y luego por sus pares", explica la m√©dica y sex√≥loga Graciela Var√≠n, integrante de la Sociedad Uruguaya de Pediatr√≠a y la Asociaci√≥n Latinoamericana de Pediatr√≠a. Var√≠n conf√≠a en que la posibilidad de desarrollar esa identidad a trav√©s del tratamiento hormonal pueda mejorar esta situaci√≥n.

A pesar de que la oposición criticó varios puntos durante el debate parlamentario, representantes de todos los partidos votaron la ley en general. El punto más controvertido de la discusión fue el de las hormonas para menores de edad y la decisión que los padres podrían perder ante la justicia.

Hubo referencias a la "ideolog√≠a de g√©nero que da√Īa a los ni√Īos", como la del diputado Francisco Sanguinetti del Partido Nacional -agrupaci√≥n pol√≠tica de centroderecha-, que tambi√©n sostuvo que las personas "nacen con un sexo". Varios opositores llamaron "privilegio" a la reparaci√≥n econ√≥mica de 300 d√≥lares mensuales que recibir√°n cincuenta mujeres trans identificadas como v√≠ctimas de la represi√≥n durante la dictadura.

Esta violencia estatal fue revelada, entre otros, por el profesor Diego Sempol en su libro De los ba√Īos a la calle: historia del movimiento l√©sbico, gay, trans uruguayo. Para el acad√©mico de la Facultad de Ciencias Sociales, la ley "pretende avanzar en transformaciones institucionales. Es la mejor versi√≥n en un contexto regional adverso".

Federico Gra√Īa, director de Promoci√≥n Sociocultural del Ministerio de Desarrollo Social, fue uno de los principales promotores de la normativa. Entiende que permite equiparar derechos y auspiciar "una vida plena, con los mismos problemas que la mayor√≠a por decirlo de alguna manera".

Antonella Fialho, una mujer trans de 52 a√Īos que tiene problemas en los o√≠dos como secuela de los golpes que recibi√≥ durante la dictadura, cont√≥ que su identidad, sumada a su inclinaci√≥n de izquierda, hac√≠a que fueran m√°s perseguidas por los oficiales: "√Čramos doblemente llevadas, por pol√≠tica y por nuestro trabajo sexual", dijo.

Fialho confía en que ahora la ley cambiará una situación de inequidad: "No somos todos iguales, tenemos que empezar a ser todos iguales", dijo.

 

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