El rechazo al tapabocas une a la extrema derecha y la extrema izquierda
Por: BBC Mundo
Agosto 2020
Fotografia: Getty Images

 

Al grito de "libertad" y sin distancia social, m√°s de 2.500 personas se reunieron este domingo en el centro de Madrid para protestar contra el uso obligatorio de mascarillas y contra la que califican como "falsa pandemia" de coronavirus.

Los manifestantes sostenían pancartas en las que se podía leer: "El virus no existe", "Las máscaras matan" y "No tenemos miedo".

La manifestación atrajo a una variedad de asistentes, incluidos teóricos de la conspiración, libertarios y antivacunas.

Los militantes antimascarilla tienen un punto en com√ļn: creen que las autoridades est√°n violando sus derechos.

Para los expertos, adem√°s, tienen mayor presencia entre los electores de extrema derecha o de extrema izquierda, por su desconfianza hacia el Estado o la autoridad en general.

Pilar Mart√≠n, ama de casa de 58 a√Īos, dijo que hab√≠a ido a Madrid desde Zaragoza para la manifestaci√≥n porque cre√≠a que los gobiernos de todo el mundo estaban exagerando la cantidad de infecciones para frenar las libertades de las personas.

"Nos est√°n obligando a usar una mascarilla, quieren que nos quedemos en casa pr√°cticamente encerrados. Es obvio que nos est√°n enga√Īando continuamente hablando de brotes. Todo es mentira", le dijo a la agencia AFP durante la protesta.

Individualismo

Los grupos antimascarilla comenzaron a aparecer en manifestaciones contra las medidas de confinamiento en Estados Unidos, y después se extendieron por Alemania -donde una manifestación con partidos de extrema derecha y movimientos de extrema izquierda reunió a 15.000 personas-, Canadá, Reino Unido y Francia.

Para el soci√≥logo David Le Breton, la negativa de algunos a usar la mascarilla es una nueva se√Īal del creciente individualismo.

"La paradoja es que la libertad defendida por los antimascarilla es, en realidad, la libertad de contaminar a los dem√°s", le dijo Le Breton a la periodista Daniela Fernandes en un reportaje para BBC Brasil.

"Es producto de la desvinculaci√≥n c√≠vica, una de las se√Īas de identidad del individualismo contempor√°neo", agreg√≥.

Movimiento heterogéneo y de extremos

Para Tristan Mendès France, especialista en culturas digitales, el movimiento antimascarilla es heterogéneo, formado por personas que no tienen las mismas preocupaciones ni el mismo discurso contra el uso de las mascarillas.

"Hay partidarios de teorías de la conspiración, independientemente de su tono ideológico, y personas que tienen una agenda ideológica, más ligada a la extrema derecha", le dijo Mendès France a Fernandes.

Por su parte, Jocelyn Raude, profesor de psicolog√≠a social en la Escuela de Altos Estudios en Salud P√ļblica en Francia, considera que los antimascarilla "est√°n m√°s presentes entre los electores de extrema derecha o de extrema izquierda", le dijo a BBC Brasil.

"Hay en esa actitud una manera de desobedecer a un gobierno que ellos no aprueban o de expresar una relación de desconfianza más amplia en relación al Estado y a la autoridad en general".

Entre los grupos de defensa del profesor Didier Raoult, un infect√≥logo franc√©s que ha realizado estudios controvertidos sobre la hidroxicloroquina, un f√°rmaco que seg√ļn Raoult ser√≠a eficaz para tratar el covid-19, hay innumerables personas en contra del uso obligatorio de mascarillas y tambi√©n contra las vacunas.

Aunque la hidroxicloroquina se ha sometido a algunos estudios en el contexto del brote de coronavirus, hasta ahora "no hay evidencia de buena calidad" que demuestre que sea eficaz contra el covid-19, advirtió la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

El vir√≥logo atrajo a muchos seguidores de las teor√≠as de la conspiraci√≥n. Una encuesta del Instituto Jean-Jaur√®s sobre el perfil de los seguidores de Raoult revel√≥ que el 20% de ellos vot√≥ en las √ļltimas elecciones presidenciales de 2017 por Fran√ßois Fillon, el candidato de la derecha tradicional (partido que gobern√≥ el pa√≠s varias veces); el 18% vot√≥ por Jean-Luc M√©l√©nchon, de Francia Insumisa, el m√°s votado en la extrema izquierda, y el 17% se decant√≥ por Marine Le Pen, candidata de la extrema derecha.

Noticias falsas y teorías de la conspiración

Varios miembros de los grupos antimascarilla tambi√©n rechazan la eficacia de las mismas para contener la propagaci√≥n del nuevo coronavirus, y cuestionan que son "in√ļtiles" o incluso supuestamente peligrosas. Varias informaciones falsas sobre las mascarillas circulan en estos grupos.

"La mascarilla nos priva de la mayor parte de nuestro oxígeno. Por eso, nos puede matar", afirma Maxime Nicolle, una conocida figura del movimiento de los chalecos amarillos, las protestas que surgieron a finales de 2018 en Francia, algunas de ellas violentas, con reivindicaciones sociales.

Las informaciones de que las mascarillas pueden provocar la muerte es falsa, desmentida con vehemencia por médicos e investigadores.

Una parte de los militantes antimascarilla, los más radicales, es adepta a las teorías de la conspiración, más difundidas en los medios de la extrema derecha y entre los que se consideran antisistema y antivacunas.

Muchas de esas teorías vinculan falsamente al fundador de Microsoft, Bill Gates, con el coronavirus. Algunas lo acusan de liderar una clase de élites globales; otras de estar liderando esfuerzos para despoblar el planeta o incluso de intentar implantar microchips en las personas.

"Cuando te pones una mascarilla, te vuelves intelectualmente vulnerable, pierdes tu identidad y te conviertes en una presa ideal para poderes ocultos y transhumanistas (movimiento para transformar la condición humana mediante el uso de la ciencia y la tecnología) que quieren destruirte en nombre del nuevo orden mundial", afirma un internauta de estos grupos en Francia.

"Primero est√°n las mascarillas y luego las vacunas que tendr√°n un nanochip controlado por 5G", dice otra activista francesa.

En la manifestación del domingo en Madrid, los asistentes gritaron "libertad" para exigir que el uso de mascarillas sea voluntario y que se les permita el derecho a elegir si recibir o no la posible vacuna para la covid-19.

Muchos de los manifestantes negaron la existencia del coronavirus y corearon que "no hay nuevos brotes" en un momento precisamente en el que Espa√Īa vive un repunte de casos de los peores de Europa.

También se vio a un hombre con una camiseta que decía "nos están matando" y que representaba al cofundador de Microsoft, Bill Gates, como Joker, el villano de Batman.

 

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