Mientras avanza el coronavirus, otras enfermedades resurgen
Por: Jan Hoffman y Ruth Maclean / The New York Times
Junio 2020
Fotografia: Aaron Favila/Associated Press

Numerosos esfuerzos de vacunación se detuvieron en todo el mundo para evitar la propagación de la COVID-19. Las consecuencias han sido alarmantes: han aumentado los casos de difteria, cólera, poliomielitis y sarampión.

Mientras los países pobres de todo el mundo buscan detener el coronavirus, también están contribuyendo de manera involuntaria a que surjan nuevos brotes de enfermedades y fallecimientos a causa de otros padecimientos que las vacunas previenen con facilidad.

Esta primavera, despu√©s de que la Organizaci√≥n Mundial de la Salud (OMS) y la UNICEF advirtieron que la pandemia podr√≠a propagarse con rapidez cuando los ni√Īos se reunieran para recibir vacunas, muchos pa√≠ses suspendieron sus programas de vacunaci√≥n. Incluso en los pa√≠ses que intentaron que siguieran vigentes, los vuelos que transportaban el suministro de vacunas fueron detenidos por la pandemia y los trabajadores de la salud se dedicaron a combatirla.

Ahora está resurgiendo la difteria en Pakistán, Bangladés y Nepal.

Hay c√≥lera en Sud√°n del Sur, Camer√ļn, Mozambique, Yemen y Banglad√©s.

Se ha informado de la aparición de una cepa mutada del poliovirus en más de 30 países.

Adem√°s, el sarampi√≥n est√° aumentando por todo el mundo, incluyendo pa√≠ses como Banglad√©s, Brasil, Camboya, la Rep√ļblica Centroafricana, Irak, Kazajist√°n, Nepal, Nigeria y Uzbekist√°n.

De 29 pa√≠ses que han suspendido las campa√Īas de vacunaci√≥n contra el sarampi√≥n debido a la pandemia, 18 han reportado brotes. Otros 13 pa√≠ses est√°n considerando posponerlas. De acuerdo con la Iniciativa contra el Sarampi√≥n y la Rub√©ola, 178 millones de personas est√°n en riesgo de no ser vacunadas contra el sarampi√≥n este a√Īo.

Ahora se presenta el riesgo de que "dentro de algunos meses haya una epidemia que provoque la muerte de m√°s ni√Īos que la COVID-19", se√Īal√≥ Chibuzo Okonta, presidente de M√©dicos sin Fronteras en √Āfrica Central y √Āfrica Occidental.

Debido a que la pandemia contin√ļa, la OMS y otros organismos internacionales de salud est√°n exhortando a los pa√≠ses a reiniciar con cautela la vacunaci√≥n, al mismo tiempo que combaten el coronavirus.

Seg√ļn un estudio de 2019 realizado por Vaccine Impact Modeling Consortium, un grupo de investigadores de salud p√ļblica, est√° en juego el futuro de una f√©rrea colaboraci√≥n de 20 a√Īos que ha evitado 35 millones de decesos por enfermedades prevenibles mediante vacunas en 98 pa√≠ses y ha reducido un 44 por ciento la mortalidad de los ni√Īos por estas enfermedades.

"La inmunizaci√≥n es una de las herramientas m√°s potentes y primordiales en la historia de la salud p√ļblica para la prevenci√≥n de enfermedades", afirm√≥ en un comunicado Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS. "La interrupci√≥n de los programas de inmunizaci√≥n por la pandemia de la COVID-19 amenaza con revertir d√©cadas de avance contra las enfermedades prevenibles mediante vacunas, como es el caso del sarampi√≥n".

No obstante, hay muchos obstáculos para reanudar los programas de vacunación. Es difícil que lleguen los suministros de vacunas. Cada vez más especialistas sanitarios se enfocan en trabajar de tiempo completo en el combate de la COVID-19, la enfermedad causada por el coronavirus. Además, una nueva ola de dudas acerca de las vacunas hace que los padres no vayan a las clínicas.

Hay muchos pa√≠ses donde la pandemia todav√≠a no azota con toda su fuerza. Cuando lo haga, su capacidad para manejar los brotes de otras enfermedades se ver√° a√ļn m√°s disminuida.

"Habr√° naciones tratando de recuperarse de la COVID-19 al mismo tiempo que se enfrenten el sarampi√≥n. Eso comprometer√≠a a√ļn m√°s sus sistemas de salud y tendr√° serias consecuencias econ√≥micas y humanitarias", se√Īal√≥ Robin Nandy, director de inmunizaci√≥n de la UNICEF, organismo que proporciona vacunas a cien pa√≠ses, por lo cual llega al 45 por ciento de los ni√Īos menores de cinco a√Īos.

La interrupción en el reparto de vacunas también tiene implicaciones considerables para la protección contra el coronavirus.

En una cumbre mundial a principios de este mes, Gavi, la Alianza Mundial para Vacunas e Inmunizaci√≥n, una asociaci√≥n de salud creada por la Fundaci√≥n Bill y Melinda Gates, anunci√≥ que pa√≠ses y organismos se hab√≠an comprometido a donar 8800 millones de d√≥lares en total para las vacunas b√°sicas de ni√Īos en pa√≠ses pobres y de ingresos medios, y que estaba iniciando una campa√Īa para distribuir vacunas contra la COVID-19 cuando est√©n disponibles.

Sin embargo, los mismos servicios que están colapsando por la pandemia, "son los que se necesitarán para distribuir las vacunas contra la COVID-19", advirtió Katherine O'Brien, directora de inmunización, vacunas y agentes biológicos de la OMS, durante un reciente seminario por internet sobre los desafíos de la inmunización.

Tres trabajadores de la salud con refrigeradores llenos de vacunas y un equipo de apoyo de pregoneros y tomadores de notas subieron recientemente a una canoa de madera motorizada para descender por el ancho r√≠o Tshopo en la Rep√ļblica Democr√°tica del Congo.

Aunque el sarampión se estaba propagando en todas las 26 provincias del país, semanas antes la pandemia había cerrado muchos programas de inoculación.

La tripulaci√≥n de la canoa necesitaba encontrar un equilibrio entre evitar la transmisi√≥n de un nuevo virus que reci√©n est√° comenzando a golpear a √Āfrica y detener a un viejo pero conocido asesino. Sin embargo, cuando la larga y estrecha canoa lleg√≥ a las comunidades ribere√Īas, el mayor desaf√≠o de la tripulaci√≥n no result√≥ ser la mec√°nica de vacunar a los ni√Īos mientras segu√≠an las nuevas restricciones de seguridad de la pandemia. En cambio, la tripulaci√≥n se encontr√≥ trabajando duro solo para persuadir a los aldeanos de permitir que sus hijos fueran vacunados.

Muchos padres estaban convencidos de que el equipo estaba mintiendo sobre la vacuna, que no era para el sarampión sino que, en secreto, era una vacuna experimental contra el coronavirus, para la cual serían necesarios conejillos de indias involuntarios.

En abril, la √Āfrica franc√≥fona se hab√≠a indignado por una entrevista en la televisi√≥n francesa en la cual dos investigadores dijeron que las vacunas contra el coronavirus deb√≠an ser probadas en √Āfrica, un comentario que reaviv√≥ los recuerdos de una larga historia de abusos similares. Y en el Congo, el vir√≥logo a cargo de la respuesta al coronavirus dijo que el pa√≠s hab√≠a aceptado participar en ensayos cl√≠nicas de vacunas este verano. M√°s tarde, aclar√≥ que cualquier vacuna no se probar√≠a en el Congo antes de ser probada en otro lugar. Pero los rumores perniciosos ya se hab√≠an expandido.

El equipo convenci√≥ a los padres lo mejor que pudieron. Aunque los vacunadores en todo Tshopo finalmente inmunizaron a 16.000 ni√Īos, otros 2000 los eludieron.

Este iba a ser el a√Īo en que la Rep√ļblica Democr√°tica del Congo, el segundo pa√≠s m√°s grande de √Āfrica, lanzar√≠a un programa nacional de inmunizaci√≥n. El apremio no podr√≠a haber sido mayor. La epidemia de sarampi√≥n en el pa√≠s, que comenz√≥ en 2018, se ha seguido extendiendo: desde enero, ha habido m√°s de 60.000 casos y 800 fallecimientos. Ahora ha vuelto a aparecer el √©bola, adem√°s de la tuberculosis y el c√≥lera, los cuales afectan al pa√≠s con frecuencia.

Pese a que no siempre est√°n disponibles, existen vacunas para todas estas enfermedades. A finales de 2018, el pa√≠s comenz√≥ un programa de inmunizaci√≥n en nueve provincias. Fue una haza√Īa de coordinaci√≥n y esfuerzo y, en 2019, el primer a√Īo completo, el porcentaje de ni√Īos inmunizados pas√≥ de 42 a 62 por ciento en Kinsasa, la capital.

Esta primavera, cuando el programa estaba prepar√°ndose para su lanzamiento a nivel nacional, embisti√≥ el coronavirus. Era casi seguro que las campa√Īas de vacunaci√≥n masiva, que por lo general implican reunir a cientos de ni√Īos en los patios de las escuelas y los mercados, propagar√≠an el coronavirus. Incluso se volvi√≥ inviable en muchas regiones la inmunizaci√≥n de rutina, misma que casi siempre tiene lugar en las cl√≠nicas.

Las autoridades sanitarias del país decidieron que las vacunas siguieran aplicándose en las regiones con brotes de sarampión, pero donde no hubiera casos de coronavirus. Sin embargo, la pandemia detuvo los vuelos internacionales que abastecerían los insumos médicos, y en varias provincias se empezaron a terminar las vacunas contra la polio, el sarampión y la tuberculosis.

Cuando finalmente llegaron los suministros a Kinsasa, no pudieron llevarlos a todo el país. Los vuelos nacionales estaban suspendidos. Tampoco era posible el transporte terrestre debido a la mala condición de los caminos. Al final, una misión de paz de las Naciones Unidas llevó los suministros en sus aeroplanos.

A√ļn as√≠, los trabajadores de la salud, que no ten√≠an mascarillas, guantes o gel desinfectante, estaban preocupados por infectarse; muchos dejaron de trabajar. Otros fueron delegados para ser entrenados para la COVID-19.

El impacto acumulativo ha sido particularmente grave para la erradicaci√≥n de la polio: alrededor de 85.000 ni√Īos congole√Īos no han recibido esta vacuna.

Pero la enfermedad que m√°s preocupa a los funcionarios de salud p√ļblica es el sarampi√≥n.

Seg√ļn los expertos de los Centros para el Control y la Prevenci√≥n de Enfermedades (CDC, por su sigla en ingl√©s), el virus del sarampi√≥n se propaga con mucha facilidad por el aire -por part√≠culas diminutas o got√≠culas suspendidas en el aire- y es mucho m√°s contagioso que el coronavirus.

"Si entran personas a una habitación donde dos horas antes ha estado alguien con sarampión y ninguna de ellas ha sido inmunizada, el cien por ciento de esas personas se contagiará", dijo Yvonne Maldonado, experta en enfermedades infecciosas pediátricas en la Universidad de Stanford.

En los pa√≠ses m√°s pobres, la tasa de mortalidad por sarampi√≥n en ni√Īos menores de cinco a√Īos var√≠a entre el tres y el seis por ciento; algunas condiciones como la desnutrici√≥n o los campamentos abarrotados de refugiados pueden incrementar la tasa de mortalidad. Los ni√Īos pueden sucumbir a complicaciones como neumon√≠a, encefalitis y diarrea grave.

Se calcula que, en 2018, el a√Īo m√°s reciente del que se han recabado datos a nivel mundial, hubo casi diez millones de casos de sarampi√≥n y 142.300 fallecimientos asociados a √©l, aun cuando los programas de inmunizaci√≥n a nivel global eran m√°s s√≥lidos en ese entonces.

Antes de la pandemia del coronavirus en Etiop√≠a, el 91 por ciento de los ni√Īos de la capital, Ad√≠s Abeba, recibieron su primera vacuna contra el sarampi√≥n durante visitas de rutina, mientras que en las regiones rurales la recibieron el 29 por ciento de los ni√Īos. (Para evitar un brote de enfermedades muy infecciosas como el sarampi√≥n, la cobertura √≥ptima es de 95 por ciento o m√°s, con dos dosis de la vacuna). Cuando azot√≥ la pandemia, el pa√≠s suspendi√≥ su campa√Īa de vacunaci√≥n de abril, pero el gobierno sigue reportando muchos casos nuevos.

"Los pat√≥genos de los brotes no reconocen fronteras", se√Īal√≥ O'Brien, de la OMS. "En especial el sarampi√≥n: si hay sarampi√≥n en alg√ļn lugar, hay sarampi√≥n en todas partes".

Las tasas de inmunizaci√≥n en los pa√≠ses m√°s ricos tambi√©n se han desplomado durante la pandemia. En Estados Unidos, algunos estados reportan ca√≠das de hasta un 70 por ciento por debajo del mismo periodo del a√Īo anterior, para el sarampi√≥n y otras enfermedades.

Una vez que las personas comiencen a viajar de nuevo, el riesgo de infección aumentará. "Esto no me deja dormir", dijo Stephen Cochi, asesor principal de la división de inmunización global en los CDC. "Estas enfermedades prevenibles por vacunación están a un solo viaje de avión".

Despu√©s de que la OMS y sus socios de vacunaci√≥n publicaron los resultados de una encuesta el mes pasado que muestra que 80 millones de beb√©s menores de un a√Īo corr√≠an el riesgo de perder las vacunas de rutina, algunos pa√≠ses, incluidos Etiop√≠a, la Rep√ļblica Centroafricana y Nepal, comenzaron el intento de reiniciar sus programas.

Uganda ahora suministra motocicletas a los trabajadores de la salud. En Brasil, algunas farmacias ofrecen servicios de inmunizaci√≥n al autom√≥vil. En el estado indio de Bihar, una trabajadora de la salud de 50 a√Īos aprendi√≥ a andar en bicicleta en tres d√≠as para poder llevar las vacunas a familias alejadas. La UNICEF alquil√≥ un vuelo para entregar vacunas a siete pa√≠ses africanos.

Cochi, de las CDC, que brinda apoyo t√©cnico y program√°tico a m√°s de 40 pa√≠ses, dijo que si tales campa√Īas pueden llevarse a cabo durante la pandemia es una pregunta abierta. "Estar√° lleno de limitaciones. Hablamos de pa√≠ses de bajos ingresos donde el distanciamiento social no es una realidad, no es posible", dijo, citando las favelas brasile√Īas y las caravanas de migrantes.

Espera que las campa√Īas contra la poliomielitis se reanuden r√°pidamente, pues teme que la pandemia pueda retrasar un esfuerzo global de d√©cadas para erradicar la enfermedad.

 

Jan Hoffman reportó desde Nueva York y Ruth Maclean, desde Dakar, Senegal.

Jan Hoffman escribe sobre salud conductual y legislación en torno a la salud. Sus temas de gran alcance incluyen opioides, vapeo, tribus y adolescentes. @JanHoffmanNYT

Ruth Maclean es la jefa de la corresponsal√≠a de √Āfrica Occidental para The New York Times, con sede en Senegal. Se uni√≥ al Times en 2019 despu√©s de tres a√Īos y medio cubriendo √Āfrica Occidental para The Guardian. @ruthmaclean

 

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