Una vacuna universal contra todos los coronavirus. ¬ŅEs posible?
Por: Carl Zimmer / The New York Times
Febrero 2021
Fotografia: Pete Kiehart | The New York Times


Los científicos ahora trabajan en una vacuna que podría proteger contra la COVID-19, sus variantes, ciertos resfriados estacionales y la próxima pandemia de coronavirus.

 

La invención de las vacunas contra la COVID-19 será recordada como un hito en la historia de la medicina, al haber creado en cuestión de meses lo que antes tomaba hasta una década. Pero Kayvon Modjarrad, director de la división de enfermedades infecciosas emergentes del Instituto de Investigación del Ejército Walter Reed en Silver Spring, Maryland, no está satisfecho.

"No es lo suficientemente r√°pido", dijo. M√°s de 2,3 millones de personas alrededor del mundo han muerto y muchos pa√≠ses no tendr√°n acceso pleno a las vacunas hasta dentro de uno o dos a√Īos: "R√°pido -en verdad r√°pido- ser√≠a haberlas tenido listas desde el primer d√≠a".

En el futuro habrá más brotes de coronavirus. Los murciélagos y otros mamíferos están repletos de cepas y especies de esta abundante familia de virus. Algunos de estos virus inevitablemente superarán la barrera de las especies y causarán nuevas pandemias. Es solo cuestión de tiempo.

Modjarrad es uno de los muchos cient√≠ficos que durante a√Īos han pedido la creaci√≥n de un tipo diferente de vacuna: una que pueda funcionar contra todos los coronavirus. Esos llamados fueron ignorados en gran medida hasta que la COVID-19 demostr√≥ cu√°n desastrosos pueden llegar a ser los coronavirus

Ahora los investigadores han comenzado a desarrollar prototipos de una denominada "vacuna pancoronavirus", con algunos resultados prometedores, aunque tempranos, en experimentos con animales. Eric Topol, profesor de Medicina Molecular en el Instituto de Investigación Scripps de San Diego, cree que los científicos deberían unirse nuevamente en otro proyecto de creación de vacunas a gran escala de inmediato.

"Tenemos que crear una fuerza laboral real para acelerar esto y as√≠ poder tenerla lista este a√Īo", dijo. Topol y Dennis Burton, inmun√≥logo de Scripps, hicieron un llamado a realizar este proyecto de vacunas generales contra los coronavirus el lunes en la revista Nature.

Luego de ser identificados por primera vez en la década de 1960, los coronavirus no se convirtieron en una prioridad para los fabricantes de vacunas. Durante décadas parecía que solo causaban resfriados leves. Pero en 2002 surgió un nuevo coronavirus llamado SARS-CoV, el cual causaba una neumonía mortal llamada síndrome respiratorio agudo grave (SARS, por su sigla en inglés). Los científicos se apresuraron a crear una vacuna contra él.

Como nunca nadie había fabricado una vacuna contra el coronavirus para humanos, hubo mucho que aprender sobre su biología. Al final, los investigadores eligieron un objetivo para la inmunidad: la llamada proteína de espiga, ubicada en la superficie del virus. Los anticuerpos que se adhieren a la espiga pueden evitar que el coronavirus ingrese a las células y así detener la infección.

Sin embargo, las autoridades de salud p√ļblica en Asia y otros lugares no esperaron a la invenci√≥n de una vacuna contra el SARS para ponerse a trabajar. Sus cuarentenas y otras medidas demostraron ser excepcionalmente efectivas. En cuesti√≥n de meses, lograron erradicar el SARS-CoV, con solo 774 muertes como saldo final.

El peligro de los coronavirus se volvi√≥ a√ļn m√°s evidente en 2012, cuando una segunda especie brot√≥ de los murci√©lagos, lo que caus√≥ otra enfermedad respiratoria letal llamada s√≠ndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS, por su sigla en ingl√©s). Los investigadores comenzaron a trabajar en las vacunas contra el MERS. Sin embargo, algunos de ellos se preguntaron si crear una nueva vacuna para cada nuevo coronavirus -algo que Modjarrad denomina "el enfoque de un medicamento por bicho"- era la estrategia m√°s inteligente. Pensaron si no ser√≠a mejor que una sola vacuna pudiera funcionar contra el SARS, el MERS y cualquier otro coronavirus.

Esa idea qued√≥ en el olvido durante a√Īos. El MERS y el SARS causaron relativamente pocas muertes y pronto fueron eclipsados por brotes de otros virus como el del √©bola y el zika.

En 2016, Maria Elena Bottazzi, experta en virus de la Escuela de Medicina de la Universidad de Baylor, y sus colegas solicitaron el apoyo del gobierno estadounidense para desarrollar una vacuna pancoronavirus, pero no lo recibieron. "Dijeron que no había interés" en algo así, recordó Bottazzi.

Su equipo incluso perdió el financiamiento para desarrollar una vacuna contra el SARS pese a haber demostrado que funcionaba en ratones, que no era tóxica para las células humanas y que podía fabricarse a gran escala. Un coronavirus que había desaparecido de la vista simplemente ya no era una prioridad.

Sin dinero suficiente para comenzar los ensayos clínicos, los científicos guardaron su vacuna contra el SARS en un congelador y siguieron adelante con otras investigaciones. "Ha sido una lucha", dijo Bottazzi.

Matthew Memoli, experto en virus del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, considera que esas decisiones fueron un enorme error. "Es un fracaso de nuestro sistema científico", comentó. "Los financiadores tienden a perseguir lo que brilla".

Tres a√Īos despu√©s, surgi√≥ un tercer coronavirus peligroso: la cepa SARS-CoV-2, que causa la COVID-19. Aunque este virus tiene una tasa de letalidad mucho m√°s baja que sus primos causantes del SARS y el MERS, se propaga much√≠simo m√°s f√°cil de persona a persona, lo que ha dado como resultado m√°s de 106 millones de casos documentados (y contando) en todo el mundo.

Todas las lecciones que los investigadores habían aprendido sobre los coronavirus les ayudaron a moverse rápidamente para crear nuevas vacunas para el SARS-CoV-2. Bottazzi y sus colegas utilizaron la tecnología que habían creado para fabricar vacunas contra el SARS para hacer una contra la COVID-19, la cual se encuentra en este momento en ensayos clínicos iniciales.

Otros investigadores usaron m√©todos a√ļn m√°s novedosos para acelerar el proceso. La empresa alemana BioNTech cre√≥ una mol√©cula gen√©tica llamada ARN mensajero que codifica la prote√≠na de espiga. Tras asociarse con Pfizer, las compa√Ī√≠as recibieron la autorizaci√≥n del gobierno de Estados Unidos para su vacuna en solo 11 meses. El r√©cord anterior de aprobaci√≥n de una vacuna, contra las paperas, era de cuatro a√Īos.

Aunque la pandemia de la COVID-19 todavía está lejos de terminar, varios investigadores están exhortando a que nos preparemos para el próximo coronavirus mortal.

"Esto ya ha sucedido tres veces", afirmó Daniel Hoft, experto en virus de la Universidad de San Luis. "Es muy probable que vuelva a pasar".

Los investigadores de VBI vaccines, una compa√Ī√≠a ubicada en Cambridge, dieron un peque√Īo paso hacia la creaci√≥n de una vacuna pancoronavirus en el verano. Crearon corazas similares al virus con prote√≠nas de espiga de los tres coronavirus causantes del SARS, el MERS y la COVID-19.

Cuando los investigadores inyectaron esta vacuna de tres espigas en ratones, estos produjeron anticuerpos que funcionaron contra los tres coronavirus. Curiosamente, algunos de esos anticuerpos tambi√©n pudieron adherirse a un cuarto coronavirus humano que causa resfriados estacionales, a pesar de que las prote√≠nas de espiga de ese virus no se hab√≠an incluido en la vacuna. Los cient√≠ficos han difundido esos datos, pero a√ļn no los han publicado en una revista cient√≠fica.

David Anderson, director científico de VBI, dijo que no estaba claro por qué la vacuna funcionaba así. Una posibilidad es que una célula inmunitaria a la que se le presentan varias versiones de una proteína a la vez no produce anticuerpos contra una sola. En su lugar, fabrica un anticuerpo de compromiso que funciona contra todas ellas.

"La estás educando", dijo Anderson, aunque advirtió que por ahora esto era una especulación.

El mes pasado, Pamela Bjorkman, bi√≥loga estructural de Caltech, y sus colegas publicaron un experimento m√°s extenso con una vacuna universal contra los coronavirus en la revista Science. Estos investigadores solo unieron las puntas de las prote√≠nas de espiga de ocho coronavirus a un n√ļcleo proteico conocido como nanopart√≠cula. Tras inyectarles estas nanopart√≠culas a ratones, esos animales generaron anticuerpos que pod√≠an adherirse a los ocho coronavirus, adem√°s de a otros cuatro coronavirus que los cient√≠ficos no hab√≠an incluido en la vacuna.

Modjarrad dirige un equipo en Walter Reed que desarrolla otra vacuna basada en una nanopartícula con fragmentos de proteínas. Esperan comenzar los ensayos clínicos con voluntarios el próximo mes. Aunque actualmente la vacuna usa fragmentos de proteína solo de espiga de SARS-CoV-2, Modjarrad y sus colegas se preparan para reestructurarla como una vacuna pancoronavirus.

Hoft, de la Universidad de San Luis, trabaja en una vacuna universal que no dependa de los anticuerpos contra la prote√≠na de espiga. En colaboraci√≥n con Gritstone Oncology, una empresa de biotecnolog√≠a con sede en California, ha creado una vacuna que impulsa a las c√©lulas a producir prote√≠nas de superficie que podr√≠an alertar al sistema inmunitario si alg√ļn coronavirus -cualquiera- se presentara. Actualmente, preparan un ensayo cl√≠nico para ver si es eficaz contra el SARS-CoV-2.

"Nos interesa desarrollar una vacuna quizás de tercera generación que estaría almacenada y lista para una futura epidemia", dijo Hoft.

Topol cree que los científicos deberían explorar también otra estrategia: buscar anticuerpos contra pancoronavirus fabricados por nuestro propio cuerpo durante las infecciones.

Los investigadores que estudian el VIH y otros virus han descubierto, entre los miles de millones de anticuerpos que se producen durante una infección, tipos raros que funcionan contra una gran variedad de cepas relacionadas. Podría ser posible crear vacunas que induzcan al organismo a producir cantidades abundantes de estos anticuerpos ampliamente neutralizantes.

Seg√ļn Topol, los coronavirus son lo suficiente similares entre s√≠ como para que no sea tan dif√≠cil crear vacunas que produzcan anticuerpos ampliamente neutralizantes. "Se trata de una familia de virus f√°cil de eliminar", dijo.

La b√ļsqueda de una vacuna pancoronavirus puede llevar m√°s tiempo de lo que Topol esperaba. Pero incluso si tarda unos a√Īos, podr√≠a ayudar a preparar al mundo para el pr√≥ximo coronavirus que salte la barrera de las especies.

"Creo que podemos tener vacunas para prevenir pandemias como esta", dijo Memoli. "Ninguno de nosotros quiere volver a pasar por esto. Y no queremos que nuestros hijos vuelvan a pasar por esto, ni nuestros nietos, ni nuestros descendientes dentro de cien a√Īos".

 

 

Carl Zimmer es el autor de la columna Matter. Ha publicado trece libros, entre ellos She Has Her Mother's Laugh: The Powers, Perversions, and Potential of Heredity. @carlzimmer

 

Imprimir
Enviar Articulo

Lo más leido en:
Opinion
Artículos Relacionados:
Personajes
Jorge Zepeda Patterson / El País
Martín Caparrós / The New York Times
Cayo Salinas
Cayo Salinas
El llanto de un √°rbol Dat0s 193