¿Opina mi columna de opinión?

Mikio Obuchi
0
143
pensamiento binario

En estos tiempos términos como “difusión” “viralidad” “crítica” “zurdos de mierda” “libertarios” se han vuelto objetos de consumo diario y de simplificación obligada ¿Hasta dónde es bueno simplificar?

Ya es un buen tiempo que escribo aquí, por lo general tengo una columna de opinión, eso implica estar atento a muchos conceptos (lo viral, conceptos que aparecen en redes, conceptos viejos, charlas, etc.). Esta forma me hace perceptible a ciertos elementos que en los que he estado pensando: ¿cuán mías son estas opiniones? Al descubrir un nuevo concepto ¿me gana la emoción de la novedad? ¿Cuán víctima de la viralidad o marketing conceptual soy?

Lo cierto es que hay cosas que, como a todo el mundo, a mí me molestan: La uniformidad de opinión (izquierdas/derechas, ganar/perder, tener o no la razón), la aparición de muchos “líderes de opinión” que funcionan como repetidoras y no como personas que estimulan el pensamiento fuera de opiniones prefabricadas. Y es que hay mucha seguridad como si el mundo fuera un jardín de niños donde todo se controla ¿Es así?

Quizás el valor de esa certeza radica en su poder de hacernos sentir el piso que pisamos, ahí conviene infantilizar a la sociedad para tener la razón, y olvidamos la pregunta ¿Hasta qué porcentaje la sociedad es infantil? ¿En qué porcentaje la sociedad necesita de estar segura? ¿Hasta qué punto la sociedad tiene razón? Si me lo preguntan les diré que: “no lo sé, hay que seguir preguntando”

Ante la seguridad de una “verdad” y el temor de no saber, creo que es natural preguntarle a esta columna de opinión: ¿Hasta dónde esta opinión es tuya? Quizás no haya una respuesta cierta puesto que en estos tiempos términos como “difusión” “viralidad” “crítica” “zurdos de mierda” “libertarios” se han vuelto objetos de consumo diario y de simplificación obligada ¿Hasta dónde es bueno simplificar?

Quizás la única pista de que estas opiniones sean propias radique en la intención de evitar la simplificación, en especial la simplificación binaria (como vimos más arriba) es reducir un mundo a pares operativos disfrazados de seguridad simbólica… ¿Es una forma de opinar sin opinión? ¿Es abrazar la seguridad de lo ya probado? ¿Es clausurar el mundo?

Sin embargo, el párrafo anterior es fruto de un concepto que me gusta, Complejidad (para más consultas lean Edgar Morin), entonces ¿puedo decir que los criterios que uso para opinar son míos? Angustia ¿no? Pero preguntando a la angustia puedo decir que si bien conceptos como Complejidad, infantilización no son míos, se vuelven míos en cuanto los conozco, me los apropio y los pongo en duda ¿O no es así?

Lo cierto es que esta columna es una forma curiosa, inocentemente maliciosa e insegura de enfrentar las molestias que aquejan el día a día, que es una oportunidad de preguntarles cosas que no sé, cosas de las que no estoy seguro, pues al final del día lo que nos regalan las 24 horas vividas, no son la certeza de “un yo soy o un yo creo”, quizás el mayor regalo del día a día sea un: ¿Puedo ser? Con las seguridades e inseguridades que esto implica.


"La realidad no ha desaparecido, se ha convertido en un reflejo"

Jianwei Xun
Si quieres apoyar nuestro periodismo aporta aquí
Qr dat0s