
Irán e Israel intercambian nuevos ataques. Irak anunció que actualmente no dispone de petróleo para exportar.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha usado nuevamente la amenaza y la desinformación, dos sellos de su administración. El del jopo amarillo ha asegurado en la cadena NBC News: “Destruimos por completo la isla de Kharg pero puede que la ataquemos unas cuantas veces más solo por diversión”. Esta es la antesala de un choque casi eléctrico que sacude con hilaridad marca el campo de sus actos. Además, el mandatario ha amenazado en doble partida a los aliados de la OTAN de que si no apoyan el desbloqueo del estrecho de Ormuz les espera un “futuro muy malo”.
Ayer de madrugada, el republicano ha alejado la posibilidad de un alto el fuego. “Irán quiere llegar a un acuerdo, pero yo no estoy dispuesto porque por ahora los términos no son lo suficientemente buenos”. Sobre el terreno, Israel ha informado de nuevos ataques en Irán, donde dice haber alcanzado 200 objetivos en las últimas 24 horas, mientras Irán ha lanzado varias oleadas de misiles contra Israel, que han herido al menos a cinco personas. Además, Kuwait, Emiratos y Arabia Saudí han denunciado ataques de misiles iraníes. El Kurdistán iraquí ha anunciado que, a causa de los ataques contra la infraestructura energética, no dispone actualmente de petróleo para exportar.












