Qué dijo Petro que Bolivia y Colombia terminaron en un marcado distanciamiento bilateral

Por lo general, antes de expulsar a un embajador se dan algunos pasos previos. Lo primero que se hace en caso de existir un conflicto entre dos países es convocar al embajador de turno para protestar. Se trata de un acto diplomático frecuente. En la escalada de medidas, la siguiente es plantear la salida de funcionarios de rango inferior al del embajador. Bolivia se los saltó.
Tras dos semanas de bloqueos en la sede política de Bolivia, el gobierno realizó un operativo conjunto entre la Policía y FFAA para posibilitar la viabilidad y el ingreso de combustibles y suministros alimenticios a la urbe, la medida funcionó por algunas horas, pero luego se rearticularon los bloqueos de los sectores movilizados que además, se enfrentaron con las fuerzas del orden la jornada del sábado 16 de mayo.
En ese contexto, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, se pronunció en X el domingo 17, afirmando de entrada que Bolivia vive una insurrección popular en respuesta a la soberbia geopolítica. Se interpreta tal afirmación en alusión a la injerencia norteamericana sobre los pueblos latinoamericanos lo que decanta en un despertar de la conciencia popular, de acuerdo a lo que lineas más abajo expresó Petro: “Decía la leyenda que el jaguar americano despertaría si atacaban al cóndor y el jaguar ha despertado en conciencia popular”.
El mandatario colombiano, también ofreció su disposición a colaborar en la búsqueda de alternativas pacíficas a la crisis que atraviesa Bolivia. “Mi gobierno está dispuesto, si es invitado, a buscar fórmulas pacíficas de salida a la crisis política boliviana”
“Bolivia vive una insurrección popular.
Es la respuesta a la soberbia geopolítica.
Latinoamérica es una civilización diversa y diferente, no se le puede homogeneizar desde ningún lado del planeta.
Latinoamérica y el Caribe deben ser escuchados por el mundo mirando de frente en paz, y hablando con franqueza.
Mi gobierno está dispuesto, si es invitado, a buscar fórmulas pacíficas de salida a la crisis política boliviana.
No debe haber presos políticos en ninguna parte de las Américas, debemos construir una democracia profunda, multicolor en nuestra civilización que viene de 60.000 años en las américas, pero también viene del mediterráneo ancestral y del África negra y de los desiertos del Sahara.
Decía la leyenda que el jaguar americano despertaría si atacaban al cóndor y el jaguar ha despertado en conciencia popular.
En Panamá hablé con el presidente de Bolivia sobre su padre Paz Zamora, el primer progresismo latinoamericano y su paso por Bogotá y Panamá en el exilio donde recibió las visitas del general Torrijos y del M19 con Carlos Vidales el hijo del poeta.
Que ese recuerdo lo llene hoy de amor por su pueblo y abra el diálogo para transformar a Bolivia en una democracia cada vez más profunda y soberana, profundamente latinoamericana”. Gustavo Petro @petrogustavo
Acto seguido, la Cancillería de Bolivia expresó su rechazo a las declaraciones del líder colombiano al considerar “improcedente cualquier interpretación o caracterización externa que distorsione la naturaleza de los acontecimientos actuales o que contribuya a profundizar la confrontación entre bolivianos” y recordó “la importancia del respeto al principio de no injerencia en los asuntos internos de los Estados”.

En este tenso ambiente diplomático, continuaron los pronunciamientos del presidente Petro en sus redes que enaltecieron la lucha por la dignidad latinoamericana y los llamados a la no represión de los pueblos. “Siempre estar al lado del pueblo. Bolivia se pone la frente de la lucha por la dignidad latinoamericana”.
El martes 19, Petro reposteó en sus redes, una entrevista a Evo Morales donde éste denuncia un intento de la CIA por detenerlo, a lo cual el mandatario acompaña con una solicitud a los Estados Unidos de no atacar al expresidente y un llamado a “No confundir la lucha social de campesinos cultivadores de hoja ese Coca con narcotrafico”.
Asimismo, el líder del Pacto Histórico emplazó a “esperar la conclusión del panel de expertos de la comisión sobre drogas de la ONU” que se encuentra evaluando, entre otros aspectos, la diferencia entre el cultivo tradicional de la hoja de coca y el narcotráfico.
“Le solicito al gobierno de EEUU no atacar al expresidente Evo Morales. No confundir la lucha social de campesinos cultivadores de hoja ese Coca con narcotrafico. Esperar la conclusión del panel de expertos de la comisión sobre drogas de la ONU.
Un ataque a un expresidente legítimo y dirigente indígena como Evo Morales, solo llenará de sangre toda la América Latina.
Cómo reza la bandera de los primeros EEUU es respetando la diversidad y el diálogo como crecerá la democracia y la linertad en las Américas”. Gustavo Petro @petrogustavo
Para el gobierno boliviano, el expresidente Evo Morales está detrás de un “plan macabro” para desestabilizar el país con movilizaciones que estarían financiadas por el narcotráfico. Además, existe una orden de aprehensión contra el expresidente por no haber comparecido en un proceso judicial por el delito de trata agravada de personas.
En ese entendido, el presidente Rodrigo Paz, durante una conferencia de prensa el miércoles 20, cuestionó las declaraciones ya enunciadas por su homólogo de Colombia, y sostuvo que sus pronunciamientos sobre los conflictos en Bolivia y en respaldo a Evo Morales afectan la institucionalidad democrática del país.
“El ataque de Petro es un ataque a la democracia boliviana porque él ha preferido su ideología por encima de las relaciones y el respeto a la democracia de nuestras naciones”, afirmó Paz y anunció la decisión de cesar las funciones de la embajadora colombiana, Elizabeth García. La medida fue difundida por el Ministerio de Relaciones Exteriores.

A colación y en reciprocidad, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia expulsó el mismo miércoles al embajador de Bolivia en Bogotá, Ariel Percy Molina.
En un comunicado, la cartera detalló que la decisión fue tomada “considerando la reciente decisión adoptada por el Gobierno de Bolivia” y “con base en lo dispuesto en el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961”.
Asimismo, subrayó que el Gobierno colombiano no tiene ningún interés de “inmiscuirse en los asuntos internos” de Bolivia, y ratifican su compromiso con los principios de soberanía, no intervención en asuntos internos, autodeterminación de los pueblos, la solución pacífica de las controversias y el respeto a la integridad territorial.













