“El Niño” entra en una fase crítica y tiene más de 90% de probabilidad de alcanzar una intensidad “muy fuerte”

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el súper niño 2026
  • Los índices semanales de las principales agencias meteorológicas globales, posicionan a este fenómeno en la trayectoria de los episodios más intensos del registro histórico.
  • La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, sostuvo que los pronósticos estacionales anticipados y las alertas tempranas “son vitales para salvar vidas y amortiguar el impacto en nuestras economías y nuestras comunidades”

Las principales agencias meteorológicas globales del mundo afirmaron que El Niño ingresó en una fase de “acoplamiento océano-atmósfera acelerada”. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el Centro de Predicción Climática del NOAA evidenciaron que existe más del 90% de probabilidad de que alcance una categoría de intensidad “muy fuerte”, según los modelos dinámicos presentados.

Este fenómeno acrecienta la volatilidad del clima mundial, alterando la seguridad alimentaria, la generación hidroeléctrica y la salud pública, ante la propagación de vectores de enfermedades en zonas anegadas.

Secretaria general de la OMM: “Una fase muy fuerte de El Niño exige una preparación inmediata”

La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, sostuvo que los pronósticos estacionales anticipados y las alertas tempranas “son vitales para salvar vidas y amortiguar el impacto en nuestras economías y nuestras comunidades”. Agregó que incluso un fenómeno de El Niño moderado “aumenta la probabilidad de eventos extremos, por lo que una fase muy fuerte exige una preparación inmediata en la infraestructura global”.

Si bien El Niño es una oscilación natural del sistema climático, su desarrollo en el contexto actual se da sobre una base térmica planetaria sin precedentes.

Los índices semanales superan ampliamente los umbrales operativos para un evento estándar, posicionando a este fenómeno en la trayectoria de los episodios más intensos del registro histórico.

Las observaciones satelitales y las boyas marinas registran anomalías térmicas acentuadas en las regiones Niño 3.4 y Niño 1+2. El debilitamiento persistente de los vientos alisios ha permitido que una masa de agua cálida subsuperficial emerja hacia la superficie, consolidando el motor térmico del evento.

La jefa del Equipo de Pronóstico de El Niño-Oscilación del Sur en el Centro de Predicción Climática del NOAA, Michelle L’Heureux, señaló que “el monitoreo en la subsuperficie del océano muestra que la reserva de calor almacenada en la termoclina sigue alimentando las anomalías en la superficie”. Añadió que “las condiciones actuales reflejan una interacción muy sólida entre el océano y la atmósfera que mantendrá la intensidad del evento hasta entrado el período invernal”.

Ese escenario no solo promete alterar drásticamente los patrones de precipitaciones y temperaturas a nivel global, sino que exacerbará el riesgo de fenómenos meteorológicos extremos, como sequías prolongadas e inundaciones severas en distintas regiones del planeta.


"La realidad no ha desaparecido, se ha convertido en un reflejo"

Jianwei Xun
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