El libro álbum emerge en la literatura infantil boliviana

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Foto: CAP espacio simón I Patiño

Opinión.- Historias infantiles narradas con textos e ilustraciones y acompañadas por otros elementos, como stickers o    dibujos para que el niño pinte, dan vida al libro álbum, un género literario que comienza a cobrar fuerza en el país.

“En Bolivia se empezó a publicar lo que conocemos como el género del libro álbum desde el año pasado”, contó la escritora Isabel Mesa. A la fecha, y según el Espacio Simón I. Patiño, se tiene un total de tres propuestas publicadas, entre ellasLa increíble tía Dorita, de Rosario Moyano Aguirre; Agustina y Ellos, de Lucía Parejas Muñoz Reyes, y El tren de la noche, de Isabel y Guiomar Mesa.

El libro álbum es un género de la literatura infantil. Su principal característica es que la historia es narrada a través de texto e imágenes.

“A diferencia de cualquier otra obra infantil, en el libro álbum las imágenes ya no acompañan al texto, sino que ofrecen una información propia. Entonces, el texto y la imagen se entrelazan y ambos forman un todo para crear una trama”, explicó Mesa.

Sus inicios se remontan a la década del 60 en Europa. Entre algunos de sus precursores están Chris van Allsburg, Maurice Sendak y otros.

Hace apenas unos años, este género cobró relevancia en Latinoamérica, en especial en áreas como la pedagogía.

Sussy Soto Portugal, responsable del Centro de Acción Pedagógica del Espacio Simón I. Patiño, reveló que hasta 2011 no existía ningún antecedente del libro álbum en Bolivia. “Hace tres años iniciamos los talleres sobre la creación de este género con expertos internacionales y también lanzamos un concurso nacional”, comentó.

Justamente de ese concurso, organizado por el Espacio Simón I. Patiño , emergieron las tres primeras publicaciones de este género en Bolivia.

Según Soto, la creación de un libro álbum exige un trabajo en equipo entre el escritor y el ilustrador. “Las imágenes juegan un rol muy importante porque aportan información al contenido del texto”, resaltó.

La principal cualidad de este género es que involucra al lector activamente en la historia. Por ello -coinciden Mesa y Soto- es muy recomendado para el área de la pedagogía.

“Es una herramienta pedagógica por excelencia porque ofrece una lectura creativa de imágenes y textos, que invitan a sacar hipótesis y conjeturas”, opinó Soto.

Según la experta, una de las causas para que pocas editoriales se animen a publicar este tipo de obras es que exige que todas sus páginas sean a colores.

Al respecto, Carlos Azurduy, representante de la editorial La Hoguera en La Paz, afirmó que pese a que este género es nuevo en el país, se tiene una buena aceptación de los lectores. “Publicamos unos cinco libro álbumes de autores del exterior y tuvimos una excelente aceptación del público. Uno de ellos es La guerra de Fabián, de Paula Benedict de Bellot”, dijo.