Hace 50 años, Janis Joplin pasó el Carnaval en Río para desintoxicarse

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Foto: Agencia O Globo

“Intentaron enviarme a rehabilitación / dije que no, no, no”, entonó la gran Amy Winehouse, discípula, por supuesto, de Janis Joplin, la mejor cantante de rock que jamás haya existido. Por el contrario, Janis hace 50 años sí aceptó su “rehabilitación”. Y su tentativa para escapar de las drogas no pasó por acudir a una clínica, sino al Carnaval de Río. El 6 de febrero de 1970, un viernes antes de que comenzará la fiesta popular, la artista desembarcó en la ciudad Maravilla.

Janis Joplin en el Hotel Copacabana Palace (hoy cerrado por el nuevo Coronavirus al igual que la mayoría de los hoteles en el mundo).

Para entonces, la cantante había arrasado en EEUU con los dos álbumes lanzados con la banda Big Brother and The Holding Company. E incluso con el segundo, “Cheap Thrills” (1968), llegó a lo más alto de las listas de ventas.

Sin embargo, el tercer álbum “I Got Dem Ol ‘Kozmic Blues Again Mama!”, lanzado en septiembre de 1969 como trabajo en solitario, no repitió el éxito del anterior. Y fue en ese estado mental que Joplin aterrizó en la capital fluminense cinco meses después.

Ella y su estilista, Linda Gravenites, se quedaron en el Hotel Copacabana Palace, donde muy pocos se dieron cuenta de quién era. Sin embargo, una empleada de la joyería H. Stern del hotel reconoció a la musa.

Esto se debe a que su novio, un fotógrafo de la edición brasileña de la revista Rolling Stone, acababa de regresar de Nueva York con muchos discos en el equipaje, entre ellos “Cheap Thrills”. Y Ricky Ferreira estaba tan encantado que no dejó de hablar sobre la artista.

Esa noche, le dijo a Ricky que su cantante favorita se hospedaba en el hotel donde trabajaba. Ferreira corrió allí al día siguiente, pero Janis acababa de ser expulsada del Copacabana por saltar desnuda a la piscina.

La encontró llorando en la playa, frente al hotel, sin saber qué hacer. Medio siglo después, Ricky recuerda que intentó encontrar alojamiento para las dos. “Pero era Carnaval y todo estaba lleno. Entonces les ofrecí ir a mi piso localizado en el barrio de Leblon. Y accedieron”.