Keiko González: El secreto es crear sin pensar en el fin

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“El secreto es crear sin pensar en el fin: lo honesto, puro, bueno, siempre tiene salida”.

Fue de verdad difícil encontrar disponible a Keiko González. Todo artista es un mundo y en el caso del artista no fue distinto. Hasta que finalmente lo encontramos en Miami. Se le había perdido en su e-mail el cuestionario que accedió responder. “Mande nomás”, fue su respuesta, hasta que transcurridos 10 días de ese lacónico compuesto lingüístico, llegaron sus respuestas. Éste es el contenido de la interrumpida comunicación que sostuvimos a través de Internet con el telegráfico Keiko González.

¿De dónde viene tu pasión por el arte?

Mi pasión por el arte viene tarde, en la U descubrí un talento para el trazo; en realidad, me la descubrieron. Yo buscaba un trazo más realista, pero mi profe me enseñó que no hay realismo, sólo lo real, el gesto, la fuerza.

Has conseguido varios logros, pero siempre hay uno mejor que el otro ¿En tu caso, cuál ha sido tu mayor satisfacción?

Yo creo que ha sido ganar el concurso de dibujo hace muchos años, el mío fue escogido sobre dibujos más

“realistas” y muchos cuestionaron esto: ¿qué son estos garabatos? Ganarle al Alex Zapata fue tan genial (ja, ja).

Tus obras tienen gran aceptación, ¿cuál es tu secreto?

El secreto es crear sin pensar en el fin: lo honesto, puro, bueno, siempre tiene salida. Muchos preguntan qué es lo que se vende, yo sólo me preocupo en que es bueno y nuevo. Un reto para mí.

¿En qué se refleja la influencia de tu obra: dibujo, pintura, acuarela o en alguna otra técnica?

La influencia es muy importante para todo artista. Todos somos plagiadores, la historia del arte es la construcción de una idea sobre otra, nadie comienza de cero.

¿Con qué materiales sueles trabajar?

Trabajo puramente con óleos.

¿Qué espacio tiene el taller donde trabajas?

Mi taller es muy grande y me permite trabajar en muchas cosas al mismo tiempo. Estoy ahora realizando varios cuadros gigantes (2×3 metros) unos seis.

¿Dirías que tu obra ha pasado por distintas etapas que acompañaron tu crecimiento?

Mi obra evoluciona. Ahora estoy completamente abstracto. Antes trabajaba con la figura, pero siguiendo la obra he llegado a esto, una obra mucho más libre, sin preconceptos. Mientras menos me cuestiono sobre la obra, más me gusta, mejor fluye y es más fuerte.

¿Tu inspiración nace del mundo real?

La inspiración nace de toda la vida. Gran parte de mi vida es crear y esto se retroalimenta; es decir, es un camino que comenzó hace 20 años. Siento como si fuera un solo cuadro que he hecho una y un millón de veces; siempre buscando una respuesta, inclusive buscando la pregunta. La obra nunca se termina; la pasión por el trabajo se incrementa mientras más se trabaja, mientras uno se da cuenta lo poco que sabe y cuanto debe mejorar. ¡Así que a trabajar!

Quizá debas aclarar: ¿qué significa para ti la inspiración?

Inspiración son esas ganas de trabajar, esa fuerza, desesperación de crear, de encontrar una solución al problema en frente. La solución siempre es distinta porque el cuadro es distinto. Creo que no podría hacer dos cuadros iguales si me obligaran. Ese mito romántico del artista sufrido y melancólico es una mierda. Hay que estar bien, feliz de espíritu y de físico, listo para una ardua labor (física y mental).

¿Desde cuándo pintas?

Pinto desde hace ya 20 años.

¿Recuerdas algún maestro que ha podido ejercer influencia sobre el artista?

Mi maestro fue un gran pintor gringo, Don Beason. Me enseñó lo que podría ser el arte, pero también tuve grandes maestros como León Golub o Marta Rosler, grandes nombres gringos que me enseñaron a crecer y siempre cuestionar mi obra. También un profe de filosofía me jodío el cerebro: se llama Dr. Kim. Creo que él más que nadie me enseñó a ser cínico y cuestionar y re-leer todo. Generalmente todos están llenos de mierda.

 

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