Incertidumbre rodea a la inversión privada para 2017

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Por segundo año consecutivo, los empresarios privados prefieren no hacer proyecciones de inversión para 2017, tanto por las condiciones internas como externas. Desde 2013 hubo un incremento sostenido de la inversión privada nacional, pero la desaceleración económica y la falta de incentivos podrían ocasionar un estancamiento para 2017. “No podemos hablar sobre montos porque la situación se viene bastante dura”, afirmó el presidente de los empresarios privados del país, Ronald Nostas. La CEPB alista una reunión de evaluación antes de que termine el año.

Anualmente, la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) hacía proyecciones de inversión para el siguiente año, algo que dejó de hacer para 2016 señalando que necesitaba que el Estado asegurara mejores condiciones, atendiendo temas como el pedido de participar en las decisiones sobre el incremento salarial, de reducir la presión tributaria y ejercer mayor control para frenar el contrabando, entre otras.

Nostas afirmó que para 2017 es difícil hacer previsiones y que se debe evaluar el resultado de las mesas de trabajo con el Gobierno. En seis mesas de trabajo, se negociaron problemáticas del sector como la excesiva burocracia, lucha contra el contrabando y costos de las exportaciones, entre otras.

“Como sea, los empresarios siempre vamos a seguir en la ruta de buscar el crecimiento y eso sólo se hace con inversiones; pero para nos hace falta tener condiciones favorables, tanto internas como externas (…). Necesitamos saber qué va a hacer el Estado para coadyuvar al sector privado, el monto de la inversión va a estar en función al apoyo que le dé”, insistió.

En la misma línea, el presidente de la Federación de Entidades Empresariales de Cochabamba (FEPC), Federico Diez de Medina, dijo que los empresarios esperan medidas concretas que puedan fomentar la inversión, tanto nacional como extranjera. “En el último año, la inversión extranjera disminuyó y de no tener medidas concretas este año la inversión privada nacional va a seguir por el mismo camino de desaceleración”, advirtió.

La inversión privada extranjera directa tuvo su pico más alto de los últimos 10 años en 2013 con 1.750 millones de dólares, pero para 2015 bajó a 503 millones, según datos del Banco Central de Bolivia.

En el caso de la inversión privada nacional, el pico más alto de la última década fue en 2015 con 1.700 millones de dólares. Al primer trimestre de 2016 llegó a 73 millones de dólares.

Además de los problemas debatidos en las mesas de trabajo, se debe tomar en cuenta que la economía del país entró este año en desaceleración y el tipo de cambio fijo le resta competitividad, señaló el presidente de los empresarios privados de Santa Cruz, Luis Fernando Barbery. Pero además ve un tema pendiente con relación a la Ley de Inversiones y es el incentivo que el Gobierno pensaba manejar sectorialmente.

El Gobierno proyectó 6.139 millones de dólares de inversión pública en el Presupuesto General del Estado 2017, casi la misma cifra prevista para 2016. Hace algunos meses, el ministro de Economía, Luis Arce, fustigó duramente al sector privado aludiendo a su escasa capacidad de inversión.

Un informe de la Fundación Milenio explica que la brecha entre la inversión pública y la inversión privada se advierte cuando se mide su incidencia en la creación del Producto Interno Bruto PIB). En Bolivia, la inversión total equivale al 21 por ciento del PIB y la inversión privada es el 40 por ciento de la inversión total cuando el promedio en la región es de 75 por ciento.

Por tanto, la inversión privada sólo llega al 8,6 por ciento del Productor Interno Bruto.

Milenio señala que es el resultado de “un modelo económico de corte estatista, que promueve la intervención estatal en los más diversos ámbitos y sectores, independientemente de la racionalidad económica, y con el efecto deliberado de desplazar al sector privado o reducirlo a su mínima expresión. Esto explica, también, que la inversión pública esté en máximos históricos (…)”.

“Si hacen lo mismo de siempre, difícilmente vamos a llegar a resultados diferentes”, apuntó Luis Fernando Barbery, para mostrar la necesidad de mejorar el clima para las inversiones.

 

EN SOBREVIVENCIA

En Bolivia, hay departamentos como Tarija, donde la inversión probablemente sea relegada porque las empresas atraviesan una economía de sobrevivencia, según el presidente de los empresarios tarijeños, Álvaro Valdivieso.

“Es un momento de supervivencia para las empresas en Tarija, muchas han cerrado, sobre todo en el sector de la construcción, la situación es muy difícil. Como están las condiciones, las empresas están pensando más en la sobrevivencia que en inversión, salvo algunos sectores como el vitivinícola, en el resto de los sectores dudo que puedan invertir”, manifestó.

Para intentar salir de la crisis, explicó que la Gobernación de Tarija trabaja para la creación de la Agencia para el Desarrollo, una unidad que podrá hacer empresas mixtas con participación del sector privado. El objetivo es hacer planes de negocio en diferentes emprendimientos y gestionar inversiones a través de la Bolsa Boliviana de Valores u otros fondos privados.