Mercado Internacional: El litio, los ricos del futuro

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Cuando se habla de litio se habla de los países con las más importantes reservas  del metal; pero lo cierto es que el país está relegado este importante mercado, considerado por analistas como la fuente del futuro. Japoneses, estadounidenses y australianos se han lanzado a una alocada carrera para asegurarse el acceso al litio metal blando básico para la producción de las baterías eléctricas que están llamadas a revolucionar el mundo de la automoción y clave también en la industria tecnológica. La era del llamado ‘oro blanco’ e, incluso, ‘nueva gasolina’, está a punto de comenzar.

Según apunta la BBC, el multimillonario Elon Musk jefe, entre otras cosas, de los coches eléctricos Tesla -cuya demanda se multiplica a pasos de gigante-, habría dicho que “para producir 500.000 vehículos al año, básicamente necesitamos absorber toda la producción de litio del mundo”. Eso, teniendo en cuenta que la empresa de Musk no es la única en necesitar de este elemento para sus productos, las baterías de los ordenadores -sin ir más lejos- dependen de él, habla muy a las claras de la fiebre por el litio que se está desatando.

También la BBC cita un informe de la consultora Allied Market Research en el que se estima que el mercado mundial de las baterías de litio podría mover cerca de 41.000 millones de euros en 2022. En este escenario de voraz demanda, cabe preguntarse también quiénes son los productores de litio a nivel mundial, quizá candidatos a ricos del mañana. Para responder a esta cuestión es necesario mirar a América del Sur, dado que tres países, Argentina, Bolivia y Chile agrupan actualmente casi el 60% de las reservas de este mineral. China, Australia, Canadá, Zimbawe, Brasil y Portugal también están bien posicionados en este listado de productores.

 

Australia mucho que decir

Lo que parece cierto efectivamente es que el litio  está destinado a convertirse en el petróleo del futuro. Los grandes productores de este mineral luchan por ganar cuota de mercado a la par que buscan aumentar su producción en un contexto de demanda creciente. Poco a poco se va descifrando la forma que tendrá este mercado, y parece que Australia, un país con una gran tradición minera, tiene y tendrá mucho que decir. No obstante, el camino no será fácil, puesto que las minas en las que se extrae el litio suelen contener otros minerales (también valiosos) que pueden desembocar en litigios de explotación. El aumento de la demanda por parte de China de baterías de iones de litio (necesarias para vehículos eléctricos y almacenamiento de energía) está generando un boom en los precios de ciertos activos en Australia, que es el mayor productor de litio del mundo, según destacan desde la agencia Bloomberg.

El rápido desarrollo de este negocio en un país con un mercado financiero muy desarrollado, un marco jurídico muy estable y un mercado laboral preparado para las necesidades del futuro, está atrayendo inversiones y ofertas de productores de todo el mundo. Australia tiene cuatro zonas operativas dedicadas a la producción de litio y tres proyectos muy relevantes que están avanzando para comenzar la producción. Es probable que los principales actores sigan buscando acuerdos para asegurar el suministro para los próximos 20 o 30 años, de acuerdo con la consultora Benchmark Mineral Intelligence.

Greenbushes, en Australia Occidental, es la mina de litio más grande del mundo, además su producción se multiplica por dos cada año, asegura Talison Lithium, una empresa que es asociada a medias entre Tianqi Lithium y la estadounidense Albemarle. Greenbushes, a unos 250 kilómetros al sur de Perth, fue explotada por primera vez para la extracción de estaño en 1888.

 

La fiebre del coche eléctrico dispara al ‘petróleo blanco’ un 8% en 2017

La irrupción del vehículo eléctrico además de obligar a las marcas convencionales a reinventarse y competir contra nuevos gigantes como Tesla, que ya capitaliza 39.240 millones de euros pese a no haber generado ni un solo euro de beneficios en sus 14 años de historia, ha llevado a que los inversores vislumbren una oportunidad en el corazón de sus baterías: el litio.

Estos han tomado posiciones en las acciones de productores de este mineral, ante la previsión de que la progresiva ganancia de cuota de mercado del coche eléctrico dispare su demanda.

De este modo, el ETF Global X Lithium & Battery Tech, que replica el comportamiento de las mayores productoras mundiales de litio como la chilena Sociedad Química y Minera o las estadounidenses Albemarle y FMC Group, ya repunta un 8% en lo que va de año, superando así a todos los grandes índices de Europa. Además, desde sus mínimos de enero de 2016, ya se dispara un 31%.

Pese a que la irrupción de los smartphone ya supuso un punto de inflexión en la demanda de este mineral, ya que, como destaca un informe de Goldman Sachs, para fabricar cada batería se necesitan cinco gramos de litio, desde la entidad estadounidense señalan que, por ejemplo, para el buque insignia de Tesla, el Modelo S, son necesarios hasta 63 kilogramos. Por todo ello concluyen que por cada punto porcentual de cuota de mercado que gane el coche eléctrico, la demanda de litio se disparará en 70.000 toneladas al día.

Según las previsiones de Citigroup, la demanda del llamado petróleo blanco se disparará un 64% hasta 2020, impulsado, fundamentalmente, por el avance del coche eléctrico, que pasará de concentrar el 6% de esa demanda global de litio al 30% a principios de la próxima década.

 

Australia y Chile copan el 77% de las reservas

Del mismo modo que los países con mayores reservas petrolíferas encontraron en el coche alimentado con gasolina su mejor aliado para comercializar su producción, Australia, Chile y Argentina podrían resultar los principales beneficiados del boom del coche eléctrico. Y es que, a diferencia de lo que ocurre con el oro negro, en el que ningún país cuenta con una cuota de mercado superior al 15%, estos tres países concentran el 90% de la producción global.

Y es que las reservas de este mineral se encuentran concretadas en pocos puntos del globo. Por un lado, Australia, que concentró el 41% de la producción global en 2015, según datos de la Encuesta Geológica de Estados Unidos (USGS por sus siglas en inglés), obtiene el litio a través de la extracción de las piedras ígneas. Chile y Argentina, por su parte, aprovechan sus bastas salinas, como el Salar de Atacama o el Salar del Hombre Muerto, para poner en el mercado el 36% y el 14% de la producción global, respectivamente.

Bolivia, no aparece en este mapa de oportunidades para los negocios del futuro. Por el momento las compañías que se han puesto a la vanguardia para la explotación del mineral en el salar de Uyuni ni siquiera  figuran entre los grandes conglomerados que se disputan parcelas de producción en este que se ha convertido en uno de los negocios más lucrativos del futuro.