El petróleo volvió a subir por la tensión entre Estados Unidos e Irán a la espera de novedades

El mercado había apostado a que un acuerdo entre Estados Unidos e Irán podía aliviar el la crisis energética. Experto estima que “Parece que el intercambio de ataques aéreos forma parte del lenguaje de negociación”.
Los precios del petróleo volvieron a subir este jueves 28 de mayo y las bolsas globales retrocedieron, después de que un nuevo intercambio de ataques entre Estados Unidos e Irán debilitara las expectativas de una salida rápida al conflicto en Oriente Medio. Según informó la agencia AFP, el Brent del Mar del Norte avanzó 2,6% hasta los US$ 96,76 por barril, mientras que el West Texas Intermediate subió 2,5% y alcanzó los US$ 90,89.
Reuters también registró un salto superior al 2% en las primeras operaciones europeas, luego de que la Guardia Revolucionaria iraní afirmara haber atacado una base aérea estadounidense en respuesta a un ataque previo de Estados Unidos en la ciudad portuaria de Bandar Abbas. De acuerdo con la agencia, los futuros del Brent subían 2,52% hasta los US$ 96,67 a las 08.45 GMT, mientras que el WTI avanzaba 2,53% hasta los US$ 90,92.
El rebote del crudo borró parte de la fuerte caída del día anterior. Ambas referencias habían retrocedido más de 5% el miércoles y tocaron mínimos de un mes, impulsadas por la posibilidad de un acuerdo entre Washington y Teherán para poner fin a la guerra y reabrir el Estrecho de Ormuz, una vía clave para el transporte mundial de energía.
Ormuz sigue siendo el centro del mercado por estas fechas
La expectativa de una normalización en Ormuz duró poco. Horas después de que el presidente Donald Trump rechazara versiones sobre un posible compromiso con Irán, la Guardia Revolucionaria informó que había atacado una base aérea estadounidense. Reuters señaló que el episodio se produjo después de ataques de Estados Unidos contra una operación iraní con drones cerca del estrecho.
La tensión volvió a poner en duda la posibilidad de una salida diplomática inmediata. “Parece que el intercambio de ataques aéreos forma parte del lenguaje de negociación”, evaluó John Evans, analista de PVM Oil Association, citado por Reuters.
El Estrecho de Ormuz es el punto más sensible para el mercado energético. La guerra prácticamente paralizó durante meses el tránsito marítimo por esa zona y cualquier demora en su reapertura sostiene la presión sobre los precios del crudo, los costos logísticos y las expectativas de inflación.
Paralelamente, otro dato seguido de cerca por los operadores destaca que los inventarios de crudo de Estados Unidos cayeron por sexta semana consecutiva, según datos del Instituto Americano del Petróleo. Esa señal de menor disponibilidad de stocks reforzó la reacción alcista del mercado. La agencia también reportó que dos superpetroleros lograron salir del estrecho con destino a India y China, una señal relevante pero todavía insuficiente para despejar el riesgo sobre el abastecimiento.
Caen las bolsas y crece la aversión al riesgo
El impacto del nuevo episodio militar se trasladó rápidamente a los mercados accionarios. En Asia, las bolsas cerraron mayormente en baja: Hong Kong perdió 1,3%, Tokio retrocedió 0,5% y los principales índices de Taipéi y Sídney también terminaron con descensos superiores al 1%. Shanghái fue la excepción entre los grandes mercados de la región, con una suba marginal de 0,1%.
En Europa, el clima también fue negativo. Hacia el mediodía, Londres caía 1,1%, mientras que París y Frankfurt retrocedían 0,5% cada una. La baja contrastó con la rueda previa, cuando el entusiasmo por las compañías vinculadas a inteligencia artificial había compensado parcialmente las dudas geopolíticas.
El sector tecnológico conservó algunos focos de fortaleza. Tal como señala AFP, la surcoreana SK Hynix alcanzó una capitalización bursátil de US$ 1 billón, impulsada por el boom de los chips y la demanda asociada a inteligencia artificial. Sin embargo, el nuevo salto del petróleo volvió a ordenar la agenda de los inversores en torno al riesgo energético.
El riesgo para inflación y tasas
El encarecimiento del crudo llega en un momento delicado para la economía global. Los economistas advierten que una suba persistente de la energía puede trasladarse a precios, complicar el proceso de desinflación y forzar a los bancos centrales a mantener tasas altas durante más tiempo o incluso a endurecer su política monetaria.
Ese escenario tiene un doble impacto: encarece el crédito y enfría las perspectivas de crecimiento. Por eso, cada movimiento en Oriente Medio se convirtió en una variable central para los mercados, que siguen tanto la evolución militar del conflicto como cualquier señal diplomática entre Washington y Teherán.
Las principales referencias del mercado este 28 de mayo
Alrededor de las 10.45 GMT, el Brent del Mar del Norte subía 2,6% hasta los US$ 96,76 por barril.
El WTI, referencia estadounidense, avanzaba 2,5% hasta los US$ 90,89.
En las bolsas europeas, el FTSE 100 de Londres bajaba 1,1% hasta los 10.391,62 puntos. El CAC 40 de París retrocedía 0,5% hasta los 8.169,55 puntos y el DAX de Frankfurt cedía 0,5% hasta los 25.047,96 puntos.
En Asia, el Hang Seng de Hong Kong cerró con una caída de 1,3% hasta los 25.006,16 puntos, mientras que el Nikkei 225 de Tokio perdió 0,5% y terminó en 64.693,12 unidades. En Wall Street, el Dow Jones había cerrado el miércoles con una suba de 0,4%, hasta los 50.644,28 puntos.
En el mercado cambiario, el euro bajaba a US$ 1,1607, desde los US$ 1,1629 del miércoles. La libra retrocedía a US$ 1,3394 y el dólar operaba a 159,41 yenes.
Una tregua cada vez más frágil
El mercado había apostado a que un acuerdo entre Estados Unidos e Irán podía aliviar el frente energético y normalizar gradualmente el tránsito por Ormuz. Pero el nuevo intercambio de ataques volvió a cambiar el clima financiero.
La suba del petróleo muestra que los inversores empiezan a recalcular el riesgo de una crisis más larga. Mientras no haya señales claras de distensión, la energía seguirá funcionando como termómetro de la guerra y como amenaza para la inflación global.
Fuente AFP y Reuters












