El anuncio de Irán de un “control estricto” sobre el estrecho de Ormuz ha provocado que el petróleo haya subido este domingo un 7,3%, situándose en los 96,94 dólares el barril (unos 82 euros). El nuevo cierre del punto estratégico también ha disparado el costo del gas europeo, que ha ascendido un 9,8%.
La apertura de la sesión del lunes en Estados Unidos representa un giro radical con respecto al viernes, cuando los precios del petróleo se desplomaron después de que Irán anunciara la reapertura del estrecho de Ormuz.
Ahora, los precios del petróleo suben y las acciones estadounidenses vuelven a caer, ya que la incautación por parte de Estados Unidos de un buque de carga con bandera iraní el domingo generó dudas sobre una segunda ronda de negociaciones de paz antes de que expire el alto el fuego entre Irán y Estados Unidos el miércoles. Las acciones de las aerolíneas también volvieron a caer, como suele suceder cuando los precios del petróleo suben.
“El problema para los mercados no es la falta de esperanza, sino su sobrevaloración”, afirmó Stephen Innes, de SPI Asset Management, en un comentario.