Estados Unidos analiza prohibir las exportaciones de diésel para aliviar su mercado interno

Redacción datos y Agencias
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Foto: Imagen creada con IA
  • El mayor proveedor mundial de diésel, sopesa tomar medidas para combatir los precios récord del diésel que avivan la inflación.
  • El Instituto Americano del Petróleo (API), se oponen a esta prohibición, ya que “causaría estragos en los mercados de combustible nacionales e internacionales, desestabilizaría las operaciones de las refinerías y agravaría una crisis mundial de refinación que ya ejerce presión al alza sobre los precios en Estados Unidos”.

El precio nacional promedio minorista del diésel ya sobrepasa los 6,5 dólares por galón, un nivel nunca alcanzado, de acuerdo con la Asociación Automovilística Estadounidense (AAA). La Administración Trump baraja entre sus posibilidades la prohibición de parte o el total de las exportaciones, lo que de inmediato desató críticas.

Con precios del diésel en máximos históricos, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se adhirió a una propuesta que no ha tenido beneplácito incluso dentro de su mismo Gobierno.

“He dicho que no exportemos diésel. Producimos mucho diésel”, declaró el mandatario republicano a la prensa este martes 22 de septiembre al ser preguntado sobre el tema durante una reunión con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, también presente en las conversaciones en Nueva York, afirmó que Washington estaba analizando “si es factible en términos de la capacidad de refinación general y si una prohibición total o parcial sería efectiva”.

El diésel es fundamental para la economía global, ya que impulsa el transporte, la maquinaria agrícola y la utilizada para la producción y el transporte de mercancías. Por lo tanto, su escasez puede provocar aumentos drásticos en los precios que avivan la inflación.

Voces a favor

Las voces a favor de la medida se alzan desde los estados agrícolas de Estados Unidos, especialmente afectados por los altos precios del gasoil, que alcanzaron el lunes un máximo histórico de 6,51 dólares por galón.

“Los altos precios del diésel están acabando con los ingresos de los agricultores”, aseveró el sábado el senador por Iowa Chuck Grassley, quien instó a Trump a que imponga “un embargo a las exportaciones de diésel, como hicieron los presidentes en los años 70 con los productos agrícolas, porque los precios de los alimentos estaban inflados”.

Prohibir las exportaciones de diésel estadounidense podría ser una forma tentadora para que Trump demuestre que está tomando medidas para combatir los precios récord del diésel, que están incrementando los costos para los estadounidenses, afirmó la CNN.

Críticas

Sin embargo, importantes organizaciones comerciales, incluido el Instituto Americano del Petróleo (API), se oponen a esta prohibición, ya que “causaría estragos en los mercados de combustible nacionales e internacionales, desestabilizaría las operaciones de las refinerías y agravaría una crisis mundial de refinación que ya ejerce presión al alza sobre los precios en Estados Unidos”.

“Las refinerías de la Costa del Golfo producen más diésel del que consume la región, mientras que las limitaciones geográficas y de infraestructura impiden que ese excedente se redirija simplemente a todos los mercados estadounidenses que lo necesitan”, agregó API en un comunicado.

Los investigadores advierten que una prohibición de exportación probablemente solo ofrecería un alivio temporal ante los precios exorbitantes del diésel y resultaría contraproducente a mediano y largo plazo.

Afirman que una prohibición probablemente aumentaría los precios para los países amigos y aliados, dispararía los precios de la gasolina, perjudicaría a las refinerías estadounidenses y dañaría la reputación de Estados Unidos como una superpotencia energética confiable.

El secretario de Energía, Chris Wright, advirtió que limitar las exportaciones de diésel elevaría de inmediato el precio de la gasolina, ya que las refinerías reducirían la producción de otros combustibles. Según Wright, cualquier barrera a las exportaciones disminuiría la oferta, cuando el mercado necesita precisamente un mayor suministro.

La cotización se han disparado debido a una combinación de factores adversos: la guerra de Estados Unidos con Irán ha interrumpido las exportaciones de diésel desde Medio Oriente, una de las regiones más importantes para este combustible.

A ello se suma que -a pesar de haber evadido con éxito el impacto de las sanciones comerciales a Rusia y que haya mantenido sus exportaciones energéticas- los ataques con drones ucranianos a infraestructuras energéticas rusas lograron afectar el volumen de exportaciones de diésel y recortarlo.

En este contexto, varios de los mayores proveedores mundiales han reducido sus suministros, impactando directamente los precios, al encarecer el transporte de todo tipo de productos, desde alimentos y bienes de consumo hasta materiales industriales.

La Agencia Internacional de Energía reconoció el lunes en un informe que “una cuestión clave es que muchas refinerías en todo el mundo ya están al límite de su capacidad (…) Esto deja pocas opciones disponibles para evitar una mayor escasez de suministros y precios más altos en los próximos meses”.

El mercado se quedaría sin dos grandes proveedores

Ya Rusia, el segundo mayor exportador mundial, había prohibido las exportaciones de diésel en julio cuando los ataques con drones ucranianos redujeron la producción en sus refinerías, mientras que China, otro de los grandes proveedores, había decretado limitaciones parecidas.

Rusia, por ejemplo, suministraba volúmenes significativos de diésel a Turquía y Brasil antes de la prohibición, lo que llevó a estos importadores a buscar suministros alternativos, poniendo presión sobre los precios globales.

En Europa, históricamente un importador neto de diésel, las existencias en el centro clave de refinación y almacenamiento de Ámsterdam-Rotterdam-Amberes estaban en su nivel más bajo para esta época del año el pasado diez de septiembre, según datos de Insights Global.

En Asia, los precios del diésel han subido elevados como resultado de las interrupciones del suministro en Oriente Medio y Rusia y están cerca de niveles récord. Los niveles actuales siguen siendo el doble de los valores de antes de la guerra.

Mientras tanto, los inventarios en Estados Unidos se mantienen por debajo de los niveles estacionales normales, incluso mientras sus refinerías han estado funcionando a pleno rendimiento.

La Unión Americana exportó un récord de 1,6 millones de barriles diarios de diésel en agosto, frente a aproximadamente un millón de barriles diarios en febrero, antes del inicio de la guerra. Según Kpler, entre los principales compradores están Brasil, Chile, México, Perú, Marruecos, Francia y el Reino Unido.

 


"La realidad no ha desaparecido, se ha convertido en un reflejo"

Jianwei Xun
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