Más de 300 autos chutos entran al país cada mes

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Hay dos formas de introducir autos indocumentados a Bolivia: primero, evadiendo la Aduana y, segundo, con ayuda de chilenos y sus documentos.

Una investigación realizada por este medio en Iquique, Chile, verificó que cada mes más de 300 autos chutos salen de la Zona Franca de Iquique (ZOFRI)   hacia Bolivia. Existen dos formas: por caminos de herradura y también con ayuda de tramitadores bolivianos y chilenos que “prestan” sus nombres para elaborar documentos de propiedad, pasar la Aduana de frontera legalmente, para luego dejar el auto en territorio nacional y retornar sin éste.
“¿Cómo que no entran (autos chutos)?, entran desde el año 2005 a Bolivia”, respondió un tramitador chileno cuestionado sobre si es que todavía ingresaban vehículos de este tipo a Bolivia, pese a existir una restricción de la Aduana.
Muchos de estos personajes afirman que cada semana salen al menos 10 tráileres con autos chutos, cada uno carga de ocho a 10 vehículos y se calcula que por semana ingresan a Bolivia al menos 320 motorizados. No obstante, estos tramitadores afirman que por las fiestas de fin de año los tráileres reciben sólo carga completa.
El Gobierno puso en vigencia el 4 de diciembre de 2008 el Decreto Supremo  29836, que restringe la importación de automóviles con una antigüedad mayor a cinco años para livianos y siete para los pesados. Posteriormente se aprobó una ley para legalizar por última vez aquellos coches que no pudieron regularizarse antes.
En la  ZOFRI  existen empresas chilenas y bolivianas que se dedican a introducir autos chutos al país, pero éstas figuran como empresas tramitadoras y de transporte. 
La cigüeña errante
Las personas que ya tienen su auto chuto y quieren internarlo al país acuden a los tramitadores y transportistas. Éstos cuentan con choferes intrépidos que por 100 dólares o más se arriesgan a introducir el vehículo ilegal a territorio boliviano.
Los motorizados son cargados durante la semana al tráiler (cigüeña), generalmente son de ocho a 10 vehículos que tienen como destinos La Paz, Oruro, Cochabamba y Santa Cruz. Las cigüeñas salen de la ZOFRI a partir de las 22:30 entre miércoles y viernes de cada semana y arriban a la frontera entre las 4:00 y 5:00.
“De aquí, junto con los transportistas, tienes que salir hasta la frontera. La cigüeña descarga en el lugar donde dice la mayoría, no donde tú quieras, por eso con ellos tienes que viajar”, afirmó Teodoro, un chofer boliviano.
Recorren por caminos de herradura  como Pisiga Choque, Cruce Mauque, desvío a Palpuni (cerca del pueblo de Todos Santos), Colchani, Chungará y Tambo Quemado, entre otros lugares, para evadir controles de las aduanas chilena y boliviana. En ocasiones los tráileres descargan los motorizados a 15 kilómetros antes de la frontera por seguridad.
“Descargan, de ahí tu auto debes llevártelo con full gasolina, algunas herramientas por si falla algo y una buena batería”, recomendó otro chofer, al que le dicen Papacho. Entre ellos  recomiendan a Wilfredo como uno de los conductores que más contactos tiene porque paga dinero a miembros del Control Operativo Aduanero (COA), policías, militares y carabineros para pasar. “En la frontera hay cualquier cantidad de militares,  ¿quién va a estar pagando a ellos? Tú tienes que ir a pagar, sino te quitan y ya está, lo pierdes todo”, relató.
Una vez en el lugar, hay dos opciones para continuar: la primera, que uno mismo conduzca su auto chuto para llegar a las capitales de departamentos; o la segunda, pagar a otro chofer que cumpla esta tarea. “Tú tienes que ir acompañado de tu chofer, si hay que huir, él te lo saca; nosotros te lo dejamos en frontera y tú te encargas, te lo llevas por tus propios medios”, señala Alcira, una tramitadora.
Cortesía chilena
Otra manera de internar autos chutos en Bolivia es por cortesía chilena. Los tramitadores realizan los documentos para que el auto chuto figure a nombre de un “amigo” chileno, quien por 100 dólares o más conducirá y pasará la frontera boliviana para dejar el auto en algún lugar donde le sacará las placas chilenas y regresará sin el motorizado.
“Tienes que darle a un chileno los documentos, deben estar a su nombre, con placa chilena, tiene que manejarlo hasta allá, después le saca la placa y regresa,  dice que se arruinó el motor”, indicó otra tramitadora boliviana.
En caso de ser atrapado por los carabineros chilenos, sólo puede reclamar el dueño y mejor si éste es chileno, porque es más fácil de recuperar, indican. “A veces te quitan los carabineros en Chile, por eso se pone nombre chileno, da más garantía y sacas más rápido”, insiste la mujer.

Cuando al fin llegan al destino esperado, por ejemplo  en Pisiga Choque, se puede encontrar a varios choferes dispuestos a conducir el auto chuto por caminos de herradura. “Pueden entran por Eucaliptus, en Oruro, más allá de Caracollo, en la frontera nomás es, hay choferes esperando”, asevera un chofer experto.

 

El boliviano que se negó a internar chutos
Reynaldo, ciudadano boliviano, se negó a introducir un ficticio auto chuto RAV 4 modelo 2003  debido a que tuvo una mala experiencia, por lo que actualmente sólo se dedica a negocios lícitos.
“Discúlpame, pero el chuto no lo hago porque corres riesgo desde aquí. Vas a comprar a un nombre chileno, si el chileno es buena gente te entrega en la frontera, si es malo, te va a decir no. He caído y tú no vas a poder verificar, porque lo detienen y lo llevan al recinto policial. Ahí tú no puedes ir a ver porque no eres el dueño, no eres nada”.
“He aconsejado a un paisano de un chileno que lleva chutos a Patacamaya y me hicieron ese problema. En Bolivia me quisieron enjuiciar por robo agravado, enmanillado fui tranquilo. El boliviano me dijo: No me ha entregado tu amigo y le respondí que por los documentos que él tenía  ese auto es de un chileno, así que por difamarme yo le he seguido un proceso”.