¿Quién gana y quién pierde en Polymarket? Muchos apuestan, pero el 1% se lleva casi todo

El País
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polymarket, acceso a información, guerra en Irán

Un estudio revela que el 70,8% de los usuarios pierde dinero. Información privilegiada y algoritmos dejan el botín en manos de unos pocos, especialmente en las apuestas sobre eventos militares.

Apostar en Polymarket es como sentarse a una mesa de póker con las cartas marcadas; hay quien juega convencido de que lo hace en igualdad de condiciones y quien, consciente de que no es así, cede a la fascinación por el riesgo. El resultado ya lo dibujaban los clásicos del cine: los jugadores más sofisticados ganan la partida, mientras el principiante que empieza a apostar su dinero con ilusión se queda desplumado. No es cuestión de suerte, sino el orden natural de las cosas.

A principios de año, en la plataforma de predicciones Polymarket proliferaron apuestas para predecir la fecha de inicio de la ofensiva sobre Irán, con 450 millones de euros sobre la mesa y predicciones que manejaban el 27 de febrero. Un puñado de cuentas, las que apostaban por esta fecha, se llevaron el botín millonario. Algo habitual en la plataforma, donde la frontera entre la inversión y lo lúdico es cada vez más difusa y los beneficios acaban en manos de quienes mejor saben jugar. Y son unos pocos.

El estudio reciente Who wins and who loses in prediction markets (quién gana y quién pierde en los mercados de predicciones) revela que la gran mayoría de los usuarios de Polymarket, el 70,8%, pierde dinero. La pregunta surge espontánea: ¿Dónde queda el botín? El 0,1 % de los usuarios que más gana se queda el 58,5 % de todas las ganancias; el 1 % concentra el 84,1 %; el 25 %, el 99,6 %. “Esta concentración extrema sugiere que una fracción diminuta de operadores altamente cualificados o bien informados extrae casi todo el excedente del mercado, a costa de un grupo mucho más amplio de participantes que registran pérdidas”, señalan los autores.

Otras investigaciones apuntan a lo mismo. Un análisis de Bloomberg desde inicios de 2025 detectó que tan solo unos 823 usuarios obtuvieron más de 100.000 dólares. El diario estadounidense The Wall Street Journal calcula que el 67% de las ganancias se concentran en tan solo el 0,1% de las cuentas.

El informe, elaborado por cuatro catedráticos de universidades canadienses y una francesa, ha analizado las transacciones de 1,4 millones de usuarios en la plataforma (que cuenta con más de dos millones de cuentas) desde noviembre de 2022 hasta octubre de 2025. Estos mercados han captado a cada vez más usuarios minoristas, atraídos por una inversión lúdica —se puede apostar sobre cualquier tema, desde quién ganará la Champions, hasta cuándo acabará la guerra o cuánto valdrá bitcoin en los próximos cinco minutos— y sencilla: realizan apuestas sobre acontecimientos futuros en términos binarios: A o B. Los mercados de predicción venden la idea de que no son simples apuestas, sino un producto de inversión en el que todos pueden participar, no solo los profesionales.

Pero esta democratización de la inversión es solo un espejismo: el particular tiene acceso a mercados y operaciones como si fuera un profesional… Pero no a sus beneficios. Inversores sofisticados y traders altamente capacitados y bien informados operan junto a minoristas, que en la mayoría de los casos sufren pérdidas. “La rentabilidad en los mercados de predicción está estrechamente vinculada a la capacidad de identificar y operar sobre errores de precio, con operadores expertos que extraen ganancias de la mayoría, que compra de forma sistemática contratos sobrevalorados”, destacan los expertos.

En esta dinámica, el inversor minorista suele perder. Los traders sofisticados utilizan algoritmos (bots) para actualizar rápidamente los precios de cotización en respuesta a la nueva información o para operar contra cotizaciones ineficientes, explica a CincoDías Charles Martineau, catedrático de la Universidad de Toronto y coautor del estudio. “Si un inversor minorista intenta operar con rapidez basándose en información que acaba de llegar al mercado, lo más probable es que esa información ya esté incorporada en los precios”.

Es decir, el éxito en estos mercados no es solo una cuestión de acierto, sino de velocidad. Y en eso el inversor minorista no puede competir. Joshua Della Vedova, profesor de la escuela de negocios de la Universidad de San Diego, analizó los movimientos de los bots en estas plataformas y reveló que cada uno realiza unas 89 operaciones al día; un usuario medio, apenas 2,2. Los bots no obtuvieron mejores resultados porque fueron mejores prediciendo las respuestas: Della Vedova ha explicado a Bloomberg que los minoristas acertaron con mayor frecuencia, pero terminaron perdiendo mucho más dinero —decenas de millones de dólares— porque operaron tarde y a malos precios.

El mal rendimiento de los inversores minoristas es un patrón común en los mercados financieros. Pero aunque suelen obtener peores resultados, en la Bolsa se ven atenuados porque pocas acciones terminan sin valor. En los mercados de predicciones, en cambio, una mala apuesta significa perder el 100% del capital invertido que acaba en manos de unos pocos. “Cada dólar ganado es, aproximadamente, un dólar perdido por otro participante. Los miles de millones en volumen de negociación en Polymarket no representan creación de riqueza, sino redistribución de riqueza”, destacan.

Pero los bots no llegan a todo. “Algunas preguntas son muy poco líquidas porque existe escasa información o datos útiles para que un bot pueda predecir los resultados. En este tipo de preguntas, el inversor minorista podría tener una ventaja única, especialmente si dispone de información sobre el evento”, reconoce Martineau. Las trampas se han convertido en un negocio muy lucrativo en estos mercados, donde el uso de información privilegiada es más la norma que una excepción.

La semana pasada explotó el caso del soldado Gannon Ken Van Dyke, que ganó 400.000 dólares tras apostar en Polymarket sobre una intervención estadounidense en Venezuela, que él mismo ayudó a planear y ejecutar. Los eventos militares son los más vulnerables al uso de información confidencial: un análisis del Anti-Corruption Data Collective revela que el 52% de las apuestas ligadas a acciones militares o de defensa resultan acertadas. Una proporción muy superior respecto al 24% de aciertos sobre temas políticos o al 22% sobre elecciones.

Las plataformas han intentado, sin éxito, frenar el uso de información privilegiada a medida que aumenta su popularidad. Pero ante tantas evidencias Polymarket ha endurecido sus controles y anunció la semana pasada su colaboración con Chainalysis para vigilar su operativa, en un momento de cada vez mayor escrutinio por parte de los reguladores. El organismo que regula los mercados de opciones y futuros financieros en Estados Unidos (la CFTC, por sus siglas en inglés) es el supervisor de referencia de estos mercados emergentes, que han crecido de forma exponencial. Polymarket, de hecho, se lanzó en 2020 y antes de 2024 la plataforma atraía a menos de 1.000 nuevos usuarios cada mes y registraba aproximadamente 1 millón en volumen de negociación. Pero las últimas elecciones presidenciales en EE UU han contribuido a popularizar la plataforma que, en noviembre de 2024, sumaba ya unos 100.000 nuevos usuarios al mes y un volumen de negociación de más de 1.000 millones.

Los comicios en EE UU fueron el punto de inflexión. “Polymarket y Kalshi promocionaron sus plataformas de forma intensa durante las elecciones. Cuando una pregunta como “¿quién ganará las elecciones? ¿Trump o Harris?” es tan polarizada, no hay nada mejor que un evento así para atraer tráfico a los mercados de predicciones”, reconoce Martineau. “Creo que algunas preguntas relacionadas con la política, las finanzas y la economía pueden aportar valor al ayudarnos a hacer mejores predicciones sobre el futuro, pero ¿a qué coste?“, se pregunta. Por ahora, más que como termómetro para el futuro estos mercados funcionan como meros espacios de especulación donde unos pocos se benefician a costa de la mayoría. Lo que demuestra que la promesa por las ganancias rápidas, pese a ser una ilusión, sigue teniendo su público.


"La realidad no ha desaparecido, se ha convertido en un reflejo"

Jianwei Xun
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